ESPECIAL 'MI TRABAJO TE DA VIDA'
¿Cómo pueden ayudar las mejoras tecnológicas a incentivar la producción?
Avances como la inteligencia artificial o el ‘big data’ aplicados en las explotaciones porcinas permiten controlar aspectos tan importantes en el cuidado de los cerdos como la alimentación que reciben, las condiciones en las que se encuentran en las granjas o la anticipación a posibles enfermedades. Esto no solo contribuye a ganar en competitividad, sino a garantizar el bienestar animal

Los avances tecnológicos están revolucionando el mundo y el sector porcino no es una excepción. Herramientas como internet, la inteligencia artificial o el ‘big data’ ofrecen numerosas posibilidades que mejoran el bienestar animal y la calidad de los productos derivados del cerdo que llegan a los consumidores.
La digitalización de las explotaciones porcinas es un claro ejemplo. Solo el uso de internet ha facilitado el día a día a ganaderos que cuentan con esta tecnología como aliada para realizar sus tareas. Un caso concreto es la obligación que tienen los beneficiarios de las ayudas de la PAC de cumplimentar diariamente el libro de registro con información sobre sus explotaciones. Gracias a los avances digitales, las Oficinas Comarcales Agroambientales ya permiten llevar a cabo esta tarea de forma telemática.
Otras actividades diarias inexcusables propias de una granja, como la alimentación, higiene o el control de los patrones de vida de los animales para prevenir enfermedades, también se han visto favorecidas y aligeradas por la digitalización. Esto ha permitido a los trabajadores del sector ganar en calidad de vida, ya que existen explotaciones informatizadas en las que los granjeros pueden alimentar a sus animales a distancia.
Más allá de internet
Los beneficios derivados del acceso a la red no son los únicos avances tecnológicos aplicados en las granjas. La gestión y el almacenamiento informatizados de los datos permite controlar las condiciones de alimentación, temperatura y humedad ambiental, los tratamientos médicos que se dan a los cerdos, sus pesos al nacer y al destete o su consumo de agua.
Así, es cierto que si bien gracias a internet los empleados pueden tener acceso en tiempo real a toda la información de sus animales, es la posibilidad de analizar estos datos lo que supone una auténtica revolución para el sector.
Gracias a la tecnología que trata esta información, los trabajadores obtienen patrones que les ayudan a mejorar la eficacia de las explotaciones. ¿Cómo? Porque la interpretación de los datos les permite decantarse por una estrategia de reproducción u otra, según la calidad del semen de los cerdos, o averiguar el momento de fecundación adecuado para llevar a cabo una inseminación artificial. Cuestiones ambas muy delicadas y claves para el negocio.
En otro orden de mejoras, la aplicación de los avances a nivel energético (paneles solares, estiércol convertido en biogás...) han permitido reducir las emisiones y los olores, logrando además generar electricidad para consumo propio y facilitando un ahorro de costes.
Mirando hacia el futuro cabe adelantar más avances en favor del medio ambiente, como el empleo de nanotecnología para expulsar de las granjas los gases de efecto invernadero y disminuir el impacto a nivel ambiental de esta industria.
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