Modelo Jazz.

Cómo elegir un buen sofá: esto dicen los profesionales del sector

Una empresa aragonesa lleva cerca de tres décadas fabricando y vendiendo estos muebles, indispensables en cualquier hogar. Acertar con el más indicado tiene su truco.

Contenido de Marca

Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

Pocos se resisten a acudir a él, ya sea tras una larga jornada de trabajo, para entretenerse con un buen libro o la última serie del momento, o para disfrutar de una buena siesta cuando el cuerpo la reclama a gritos. El sofá es el mueble por excelencia de cualquier hogar y, por ello, a la hora de escoger uno nuevo hay que guiarse por tres cuestiones clave, tal y como explican los profesionales y expertos en el sector del mueble. Lo primero es la comodidad: al acudir a una tienda de sofás, es imprescindible probarlo y asegurarse de que se adapta al cuerpo. Y fundamental hacerlo como si estuvieras en casa, no solo sentarse erguidos. ¿Quién se sienta así en la tranquilidad de su casa? 

La segunda cuestión es la calidad y el diseño: mirar bien la estructura, los materiales y la garantía que ofrece el fabricante, buscando un modelo en el que no haya que renunciar a los gustos estéticos. La tercera clave es el servicio: no es lo mismo comprar un sofá en una gran superficie que en una empresa donde la atención y el servicio posventa son tan importantes como el propio producto. Así lo explica Antonio Torres, gerente de Tapigrama, empresa aragonesa que comenzó su andadura hace casi 30 años en un pequeño taller de tapicería y con dos amigos con más ganas que medios y que hoy está consolidada con cerca de 70 profesionales, doce tiendas y una marca muy ligada a Zaragoza. "La evolución ha sido constante, siempre creciendo paso a paso, sin prisas pero con mucha pasión, y luchando por tratar de mantener intacto lo que nos define: cercanía, personalidad y gran calidad", añade. 

Tapigrama comenzó su andadura hace casi 30 años en un pequeño taller de tapicería y hoy está consolidada con cerca de 70 profesionales, doce tiendas y una marca muy ligada a Zaragoza

Sobre los modelos más demandados y que marcan hoy tendencia en el mercado, este experto destaca como protagonistas los que cuentan con cabezal alto reclinable, "por su comodidad y diseño. Es increíble el toque que da a un espacio sin renunciar a la comodidad, es versátil y puede dar mucha personalidad". También destaca los modulares, "que permiten adaptar el salón a cada momento de la vida", y los sofás de poco fondo, "muy útiles según la altura de los clientes y para personas con movilidad reducida, ya que puedes apoyar los pies completamente en el suelo y ayuda a levantarte". En cuanto a estilos, "se imponen las líneas modernas y los tejidos fáciles de limpiar, porque la gente busca practicidad sin renunciar al diseño", apunta.

En Tapigrama son fabricantes y también vendedores. De hecho, han inaugurado recientemente su duodécima tienda, la octava en Zaragoza: "Nuestros clientes merecen el mejor trato y los mejores sofás para cubrir sus necesidades. Para nosotros es fundamental que nuestros clientes se sientan escuchados, comprendidos y bien asesorados, tanto cuando vienen a visitarnos como en el momento de la compra y en el servicio posventa. Es muy importante que para que el cliente pueda elegir lo mejor para sus necesidades y gustos, se sienta como en casa, y en Tapigrama nos esforzamos mucho para conseguirlo", indica.


Una de las tiendas de Tapigrama en la capital aragonesa.
Una de las tiendas de Tapigrama en la capital aragonesa.Tapigrama

Fabricantes de sofás en Zaragoza

Muy atentos a las tendencias, y sin perder sus principios, en Tapigrama fabrican cada mueble siguiendo un proceso que combina la automatización, "para poder dar a nuestros productos la mejor calidad posible", y la artesanía, "para darle el alma que nos representa y nos permite dar la calidez a los hogares". No disponen de un catálogo cerrado, por lo que son capaces de adaptar medidas, tapicerías y sistemas de apertura para que el sofá encaje perfectamente con las necesidades del cliente. 

Esta fórmula de trabajo les ha dado el éxito durante casi tres décadas y, de hecho, en apenas cuatro años, han conseguido duplicar la producción, gracias a una inversión en maquinaria avanzada y a la digitalización de procesos, pero también a la parte humana de la empresa. "La formación interna, la ampliación de equipos y, sobre todo, la confianza en nuestros trabajadores nos ha dado mucha fuerza, mejorando nuestros productos sin renunciar a la delicadeza de lo artesano, lo que nos diferencia notoriamente", aclara el gerente.

"Es difícil encontrar personal especializado y por eso nosotros nos apoyamos en la formación y enseñamos desde cero el oficio, apostando también por la juventud"

Tras el cuidado proceso de fabricación, llega el momento de la venta: "Cuando trabajas solo como mayorista, tu cliente es una tienda. Pero cuando recibes directamente a una familia en tu exposición, escuchas sus necesidades, conoces su casa, entiendes sus gustos y les asesoras directamente sin intermediarios dándoles las mejores opciones personalizadas exclusivamente para ellos", indica Torres.

Instalaciones de la fábrica de Tapigrama.
En Tapigrama fabrican cada sofá desde cero con un proceso que combina la automatización y la artesanía.  
Instalaciones de Tapigrama.
No disponen de catálogo cerrado y elaboran cada pieza según las necesidades del cliente, desde las medidas al tapizado.    

A pesar de encontrarse en un buen momento, en Tapigrama no son ajenos a los retos que afronta el sector del mueble, como la dependencia de proveedores o la falta de personal cualificado. "Es difícil encontrar personal especializado y por eso nosotros nos apoyamos en la formación y enseñamos desde cero el oficio, apostando también por la juventud que, hoy en día, en muchas ocasiones, se siente atrapada en ofertas de trabajo que solo exigen experiencia sin dar oportunidades. Nosotros brindamos esa oportunidad formando desde el principio", indica Torres.

"Con cabeza y cuidando todo lo que ya hemos conseguido", la empresa mira ahora al futuro con unas líneas muy definidas: "No queremos sacrificar calidad ni personalización. Queremos ampliar nuestra presencia en Aragón y fuera, consolidar poco a poco el canal 'online' y mantener nuestro compromiso social y cultural con Zaragoza. Para nosotros, cada tienda nueva no es solo un punto de venta: es también una manera de estar más cerca de la gente", concluye su gerente.

Conforme a los criterios de