talento aragón joven
Comienza la carrera para lograr una de las becas del talento
Esta semana se ha celebrado la fase de assessment de la X edición de Talento Aragón Joven.
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Ilusión, nervios y muchas ganas; es lo que emanaban los 140 preseleccionados de la X edición de Talento Aragón Joven en los assessment que se celebraron el miércoles y jueves en Esic Zaragoza. Durante dos días, los candidatos que optan a una beca para hacer prácticas en algunas de las empresas más potentes de la Comunidad, tuvieron la oportunidad de mostrar todos sus conocimientos, habilidades y deseos profesionales a través de diversas dinámicas.
Los aspirantes provienen de grados muy diversos, desde Administración y Dirección de Empresas hasta Ingeniería; pasando por Marketing, Periodismo, Biología o Filosofía, entre otros. También participan compañías de sectores y necesidades dispares, por lo que tener esta variedad ayudará enormemente a hacer el match perfecto. Este año, Talento Aragón Joven cuenta con un total de 19 empresas: Ariño Duglass, Atlas Copco, Carreras, Certest, Circe, Edelvives, Endalia, Fersa, Grupo Costa, Grupo Jorge, Henneo, Hiberus, Hitachi, HMY, Ibercaja, Lacasa, Lacor Textil, Pikolin y Grupo Samca.
“Es un proyecto brutal. Muchos talentos jóvenes se está marchando de Aragón, incluso de España, y es una pena, porque aquí hay grandes oportunidades. Este programa les ayuda a conectar con grandes empresas de la Comunidad para que puedan quedarse en su tierra”, manifestó Clara Sánchez, otra de las profesionales al cargo de las pruebas.

Los preseleccionados son plenamente conscientes de que estar en contacto directo con las empresas y poder conocerlas de tú a tú es una oportunidad inigualable. David Esquerra, estudiante de Química, señaló que “en la universidad es todo muy académico y el tema de empresas no se toca mucho” por lo que valora enormemente que Talento Aragón Joven “me permita conectar con empresas potentes para incorporarme al mercado laboral”. Para Sara Bui, que cursa el último curso de Matemáticas, “las becas son la forma perfecta para comenzar mi carrera profesional en una gran empresa y comenzar a trabajar”.
Cinco pruebas para llegar a la gran final
Una de las pruebas a las que tuvieron que enfrentarse fue el test de competencias, que sirvió para evaluar las capacidades de los candidatos. La prueba mezclaba cuestiones de lógica, cálculo y conocimientos generales, que se iban complicando a medida que llegaban a las últimas preguntas. Realizaron también una prueba de inglés, ya que tener un buen nivel de este idioma era uno de los requisitos básicos para participar en el programa. Aunque se trata de dos pruebas clásicas en muchos procesos de selección, les sirvió para calentar motores.

A continuación, y de forma individual, fueron accediendo a la entrevista personal; una charla bidireccional con expertos y consultores donde no solo contaron todo lo que tienen que ofrecer, sino que expusieron sus motivaciones, inquietudes y sueños de futuro. “Tratamos de vislumbrar las competencias profesionales de los candidatos y cómo ponen en valor sus experiencias vitales. Observamos que, cada año, vienen más preparados, y es que muchos, además de lo aprendido en la universidad, han hecho cursos o son autodidactas. La mayoría no han trabajado nunca, y eso se nota, pero muestran mucho interés, incluso nos piden feedback de cómo lo han hecho y qué pueden mejorar”, contó Carlota García, una de entrevistadoras. “Una de las cosas que más nos ha llamado la atención es que, a la hora de buscar trabajo, los jóvenes valoran mucho el horario y la flexibilidad del puesto, no quieren trabajar tanto como sus padres y buscan un empleo que les permita disfrutar de su vida más allá de lo laboral”, agregó Valentina Sebastián, otra de las entrevistadoras.

Las pruebas grupales son las que más atrajeron la atención de los jóvenes. En una de ellas, tuvieron que crear un producto novedoso, pensar en una estrategia de comunicación para venderlo y exponerlo a sus compañeros. En la otra, les presentaron un supuesto concreto con varias posibles soluciones; tenían que posicionarse individualmente y, después, llegar a un consenso entre todos. Los jóvenes tuvieron que explotar todas sus capacidades deductivas, de análisis, trabajo en equipo, liderazgo, comunicación y creatividad para resolver los retos plantados.
“Es una forma maravillosa para ver cómo se desenvuelven, si han investigado un poco antes de hacer su propuesta, quiénes muestran más iniciativa y si tienen capacidad de trabajo en equipo”, resaltó Mariluz Delgado, una de las responsables de las dinámicas de grupo. “Nos ayuda enormemente a ver sus patrones de conducta: cómo interactúan entre ellos, cómo se escuchan y cómo se comunican, su creatividad...”, añadió su compañera Noelia Bermúdez.

Aunque la mayoría de los jóvenes no tenían mucha experiencia a nivel laboral, los jóvenes también supieron apreciar el singular proceso de selección del que estaban formando parte. “Es una buena manera de elegir a los candidatos porque al ser pruebas en grupo y eminentemente prácticas, nos sentimos más seguros y podemos mostrar más abiertamente nuestras cualidades”, afirmó Carlota Vicente, una de las aspirantes. “Es una forma de vernos en acción de una manera más directa”, añadió Sofía de Teresa, otra de las preseleccionadas.
Estas pruebas servirán para crear un perfil detallado de cada candidato, determinar sus máximas fortalezas y marcar sus puntos de mejora. Ahora le toca el turno a los consultores, que estudiarán minuciosamente quiénes son aquellos jóvenes que poseen las habilidades que actualmente demanda el mercado y quiénes encajarán mejor en los equipos de las empresas participantes. De aquí saldrán los finalistas que participen en las jornadas de convivencia y formación, que tendrán lugar durante el mes de abril.