en colaboración con los ayuntamientos de mequinenza y alcañiz
El Castillo de Mequinenza o la nevería de Alcañiz: rincones singulares para conocer este verano en Aragón
Ambas localidades bien merecen una visita, puesto que recorrer sus calles y conocer sus monumentos o lugares más emblemáticos es adentrarse en el rico patrimonio histórico y cultural de Aragón.
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

Hasta el siglo VIII hay que remontarse para conocer la historia del Castillo de Mequinenza, una fortaleza única que se alza sobre el Aiguabarreig (la confluencia de los ríos Ebro, Segre y Cinca) y que constituye uno de los principales atractivos de la localidad homónima, perfecta para una escapada de fin de semana o para hacer un alto en el camino si el plan del verano es descubrir algunos de los rincones más singulares de Aragón.
El castillo es uno de los mejores ejemplos del arte gótico de la Corona de Aragón y sus muros han sido testigos de la Reconquista, la Guerra de Sucesión, la Guerra de la Independencia y hasta la Guerra Civil, donde sirvió de puesto de observación a pesar de encontrarse en ruinas. Con la construcción de las presas de los embalses de Mequinenza y Ribarroja fue reconstruido y reformado y se puede visitar, cada fin de semana, previa reserva en la web museosdemequinenza.com/castillo-de-mequinenza/.
No es este el único atractivo de Mequinenza: el Museo de La Mina, ubicado en una galería de extracción de carbón real, mantiene vivo el importante patrimonio minero de la cuenca de Mequinenza, mientras que el Museo de la Historia narra los orígenes de un pueblo marcado por la confluencia de los ríos, desde las épocas íberas hasta la década de los sesenta, cuando el pueblo viejo se derribó por la construcción de los embalses. Sus antiguas calles y los restos de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción también se pueden visitar y constituyen un gran legado histórico. La ruta literaria de Jesús Moncada permite conocerlo también en detalle.

Alcañiz subterráneo
Otra propuesta de lo más interesante se encuentra en la localidad de Alcañiz. O bajo ella, más bien: desde la Oficina de Turismo se puede acceder a los pasadizos subterráneos. De origen medieval, este conjunto de túneles tendrían, en el momento de su construcción, un carácter defensivo, para huir de la ciudad en caso de ocupación. No obstante, sus espacios se ampliaron y transformaron con el paso del tiempo. Así, en una de esas estancias bajo tierra se ubicaría, en el siglo XV, una bodega y un almacén de alimentos, que se comunicaban con la lonja donde se realizaba el mercado.
Por su parte, la nevería era un espacio dedicado al almacén de hielo. En ella se introducía la nieve en invierno a través de diversas aberturas y se prensaba entre paja y material vegetal para que se conservase el mayor tiempo posible. Tradicionalmente el hielo se utilizó tanto para la conservación de alimentos como para fines terapéuticos. Se utilizó desde el siglo XVII hasta el siglo XIX, cuando la producción industrial de hielo llegó y relegó la función de este espacio.
También es visitable el refugio antiaéreo de Alcañiz, que fue mandado construir en 1937 para dar cobijo a la población del barrio de los Almudines. Cabe destacar que en los sondeos arqueológicos realizados en el interior de este espacio se descubrió la base de un torreo medieval, cuyo origen podría remontarse al tercer recinto amurallado de Alcañiz de finales del siglo XIV.

Tanto la nevería como la bodega son construcciones subterráneas singulares, excavadas en la roca en el centro de la ciudad de Alcañiz y con gran valor histórico. En 2021 fueron declaradas Bien de Interés Cultural de Aragón, en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, Lugar de Interés Etnográfico.

A la oferta subterránea se añade el futuro Museo de Alcañiz, que se está acondicionando en la zona cubierta de la lonja gótica y cuyas obras están revelando partes de la arquitectura oculta, que serán también parte del museo. Aunque todavía se está concretando el proyecto museográfico, se prevé que este espacio hable de la propia historia del edificio, que ha sido cárcel, biblioteca o conservatorio. Además, actuará como centro de arte, en el que se expondrán piezas antiguas íberas y romanas, fotografías antiguas de la ciudad y la labor de humanistas alcañizanos, como Juan Sobrarias, Pedro Ruiz de Moros o Juan Lorenzo Palmireno.
La sala del Concejo Medieval, la Sala de la Fortuna, el patio de la casa consistorial o la Sala de Lonja son algunos de los espacios que van a musealizarse, además de la galería de la Casa Consistorial. También contará con un sala de audiovisuales inmersiva.
El eclipse
Si se visita Alcañiz no se puede pasar por alto el eclipse total de sol del 12 de agosto, puesto que la provincia turolense es uno de los lugares privilegiados del planeta para presenciarlo. Precisamente, el circuito de Motorland es uno de los puntos de observación habilitados para disfrutar de este fenómeno astrológico con seguridad, junto a Calamocha y Camarena de la Sierra. Además, varias localidades están promoviendo actividades y propuestas especiales relacionadas con este acontecimiento, como Sarrión, Castelserás, San Agustín, Villar del Cobo y Valdealgorfa.
Desde la Diputación de Teruel recuerdan que, para disfrutar de este fenómeno astronómico con seguridad, conviene buscar enclaves de fácil acceso, asegurarse de que nada tape la puesta de sol y, sobre todo, hacer la observación con material homologado.