en colaboración con caja rural de aragón
Caja Rural de Aragón aplica la innovación orientada a las personas con apoyo tecnológico
En esta entidad, la innovación se nutre de la experiencia y el contacto entre empleados y clientes. Son los trabajadores quienes marcan las prioridades de mejora en función de las necesidades de las personas a las que se orienta el servicio.
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La innovación resulta una pieza clave para la competitividad empresarial. Pero para que esta sea efectiva y sostenible debe estar alineada con una estrategia bien definida, que responda a las verdaderas necesidades del usuario, la cultura de la organización y el desarrollo del talento.
En Caja Rural de Aragón, la innovación se nutre de la experiencia y el contacto directo de los empleados con los clientes. Son los propios trabajadores quienes marcan las prioridades de mejora continua en función de las necesidades reales de las personas a las que se orienta el servicio.
En el sector financiero, la digitalización, la automatización de procesos, el conocimiento del cliente a través de técnicas de ‘big data’, la ciberseguridad y los servicios virtuales a los clientes (como la banca electrónica o los cajeros de última generación) otorgan varias ventajas. Por ejemplo, permiten una atención personalizada en cualquier lugar, también en los más remotos; o facilitan la gestión de colas y los trámites documentales mediante ‘open banking’, entre otras.
Por su parte, los equipos de atención al cliente y los asesores especializados aportan valiosa información sobre las expectativas y demandas de los usuarios. Estas propuestas se trabajan desde la compañía financiera para transformar la información recibida en soluciones innovadoras que mejorarán la experiencia del cliente y optimizarán la eficiencia operativa.
Claves en la innovación
La cultura organizacional juega un papel fundamental en la creatividad y la innovación de Caja Rural de Aragón. La entidad se ha esforzado en que esto sea así debido a que la experiencia ha demostrado que las empresas que logran involucrar a sus empleados en el proceso de innovación tienen mayores probabilidades de éxito a largo plazo.
El verdadero motor detrás de la innovación es el talento humano. Son las personas quienes, al utilizar la tecnología de manera estratégica, generan cambios significativos. El desarrollo de habilidades es una prioridad. Por eso, desde Caja Rural de Aragón se promueve una cultura de aprendizaje continuo, en la cual los empleados desarrollan competencias en áreas clave como la resiliencia, la flexibilidad y la colaboración.
Además de la tecnología, se puede innovar en modelos de negocio, gestión de talento, sostenibilidad y responsabilidad social. Por eso, desde Caja Rural de Aragón también se trabaja la innovación social, un campo en fase emergente, que busca mejorar la calidad de vida a través de soluciones creativas en áreas como la educación, la salud y el medio ambiente.
Avances más destacados en innovación
Apoyo a clientes: el uso de herramientas digitales como la banca ‘online’, aplicaciones móviles y ‘big data’, permite personalizar ofertas y mejorar la experiencia del cliente, ajustándose a sus necesidades de manera más eficiente. Caja Rural de Aragón acompaña a las pymes en su avance en innovación.
Gestión de operaciones financieras: robótica para la automatización de procesos. La digitalización de pagos y transacciones en tiempo real brinda mayor agilidad y seguridad en los servicios financieros.
Logística de servicios financieros: la entidad financiera implementa estrategias de omnicanalidad, es decir, a través de los diferentes puntos de contacto con el cliente, que combinan atención presencial y digital.
Servicio al cliente: la incorporación de chatbots y programas de fidelización basados en análisis predictivo permite una atención más personalizada, rápida y eficiente.
Infraestructura de la empresa: el uso de la nube optimiza la flexibilidad, reduce costes y mejora la eficiencia, mientras que las estrategias ESG y las alianzas tecnológicas con empresas como Rural Servicios Informáticos aseguran un modelo de negocio más sostenible y adaptado a los desafíos del futuro.
Gestión de recursos humanos: se invierte en la formación digital y en el desarrollo de nuevas competencias, impulsando una cultura organizativa ágil y centrada en la innovación.
Desarrollo tecnológico: con un enfoque en ciberseguridad y en la implementación de Open Banking y APIs, la entidad asegura que los datos bancarios de los clientes estén protegidos mientras facilita la integración de nuevos servicios.
Gestión de compras y proveedores: la externalización de servicios tecnológicos y la adopción de soluciones SaaS permiten a la entidad acceder a las últimas innovaciones sin la necesidad de desarrollar nuevas capacidades internas desde cero.