en colaboración con BoDEGA PIRINEOS
Bodega Pirineos abre su historia al visitante con una cata de vinos de casi treinta años
Tiempo Líquido propone una visita de enoturismo por antiguos depósitos, barricas y el botellero subterráneo con cata de vinos. La última sesión se celebrará el 31 de octubre.
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El enoturismo de la provincia de Huesca cuenta con una propuesta que va más allá de la tradicional visita guiada. En el corazón de la Denominación de Origen Protegida Somontano, Bodega Pirineos (Grupo Barbadillo) ha logrado cautivar tanto a los vecinos del territorio como a visitantes llegados de diversos puntos del país con Tiempo Líquido, una experiencia íntima y sensorial que se ha consolidado a lo largo de este año 2026 como una de las ofertas culturales y gastronómicas más aclamadas del Alto Aragón.
Detrás de este concepto se encuentran Álvaro Pérez y Álvaro Carballal, el equipo de enoturismo de la bodega. Dos jóvenes que no llegan a los 30 años y que, gracias a su pasión y amor por el Somontano, han conseguido hacerse un hueco en el corazón de los visitantes de Bodega Pirineos. La puesta en marcha de Tiempo Líquido nació, según Carballal “para poner en valor el enorme potencial de Pirineos como una de las bodegas fundadoras del origen de Somontano perteneciente a una Ruta del Vino Somontano, por la que pasan más de 70.000 personas al año”.

Tal y como señala Javier Fillat, responsable de marketing de Bodega Pirineos, “nos encanta tener un trato personalizado para que quien nos visita se lleve un recuerdo imborrable del que no solo se aprenda de vino, sino de amor por lo bien hecho en una tierra como la nuestra”.
El vino desde el origen.
Concebida como un viaje a contracorriente, Tiempo Líquido propone descubrir el vino desde su origen hasta su memoria. Durante el recorrido, la narrativa, la técnica y las emociones se entrelazan para recordar que el vino no solo se bebe, sino que también se escucha, se huele, se toca y se siente.
El visitante disfruta de los espacios más exclusivos y menos conocidos de la bodega, desde los antiguos depósitos de hormigón hasta la sala de barricas Carmelo Castanera pasando por el histórico botellero subterráneo. Todo para degustar cinco vinos directamente desde su lugar de reposo. El itinerario arranca con un cóctel de bienvenida elaborado con Alquézar Blanco, con Gewürztraminer y aguja natural.

A continuación, se cata un vino tinto en su fase más joven y cruda directamente del hormigón. Posteriormente llega el turno de vinos en plena crianza en barrica. Joyas exclusivas fuera de mercado que no se comercializan definidas por Álvaro Pérez como “vinos que nunca quisieron ser embotellados y botellas que nunca quisieron salir de la bodega” y que únicamente se pueden probar en el marco de esta iniciativa. Uno de los grandes hitos que enriquecen este trayecto temporal es la oportunidad de descubrir las añadas históricas originales de Señorío de Lazán Reserva 1998 y 1999. Guardadas durante más de 27 años en la penumbra del botellero subterráneo de la bodega.
Estas cosechas están consideradas por los expertos como parte del origen del prestigio actual del Somontano. Un estudio pionero del Laboratorio de Análisis del Aroma de la Universidad de Zaragoza, dirigido por el doctor Vicente Ferreira, ha verificado científicamente la sorprendente longevidad de estas botellas, confirmando que los vinos permanecen vivos, estructurados y libres de marcadores de oxidación.
Avalados también por el reconocido enólogo internacional Marcelo Retamal, estos caldos elaborados con la variedad autóctona Moristel junto a Tempranillo y Cabernet Sauvignon representan una oportunidad irrepetible para degustar la historia viva de la comarca.
Exclusivo y pausado.

Exclusivo y pausado El rotundo éxito de Tiempo Líquido durante este ejercicio avala el creciente interés del público por un enoturismo pausado, exclusivo y de grupos reducidos. A lo largo de este año 2026, más de 240 personas han podido disfrutar de esta vivencia. El secreto de su excelente acogida radica en su formato íntimo, limitado a tan solo 20 plazas por sesión, lo que asegura un entorno de máxima cercanía.
Sin embargo, el calendario de 2026 entra en su recta final. El próximo sábado 31 de octubre a las 11.30 se celebrará la última sesión de Tiempo Líquido del año. Para esta cita de cierre solo quedan disponibles 10 plazas, a un precio de 40 euros por persona. Las reservas pueden gestionarse en la página web oficial de la bodega (bodegapirineos.com), por teléfono en el 974 312 273 o en el correo electrónico bpvisitas@bodegapirineos.com.
Tras el encuentro del 31 de octubre, la actividad hará un parón estacional tras haber completado su programación de 2026. A finales de año se darán a conocer las nuevas fechas para Tiempo Líquido 2027, garantizando la continuidad de una propuesta que ha redefinido la forma de sentir el vino en el Somontano