en colaboración con fundación ibercaja
Así es como 180 jóvenes han aprendido a innovar con la tecnología a través de los sentidos
Hoy finalizan las colonias de verano de Fundación Ibercaja y Microsoft, cuyos participantes han trabajado en el entorno digital al tiempo que desarrollaban habilidades blandas como la creatividad, el liderazgo, la comunicación y la colaboración.
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Con una sesión de DJ con música original, espectáculo de luces programadas y efectos visuales interactivos; con una galería inmersiva donde las familias podrán interactuar con las obras creadas por los participantes y con una feria de tecnología accesible en la que se presentan y evalúan los prototipos funcionales. Así se despiden hoy una treintena de niños y niñas de las colonias de verano Summer Camp Sensorial 5.0, organizadas por Fundación Ibercaja y Microsoft.
A lo largo de todo el mes de julio, un total de 180 jóvenes han pasado por el Espacio Joven Fundación Ibercaja y han formado parte de alguno de los tres itinerarios propuestos que atraviesan la música, el arte y el diseño desde el oído, la vista y el tacto. En concreto, se han impartido tres cursos: '¡Ponle ritmo al verano! Crea tu propia música 'electrónica', dirigido a niños y niñas de 10 a 14 años; 'Arte digital que cobra vida. Crea tu propia galería interactiva', para los de entre 7 y 10 años; y 'Tecnología con tacto: accesible y sensorial', cuyos participantes tenían entre 9 a 12 años.
En palabras de Víctor Acín, coordinador técnico de las colonias, el objetivo del SummperCamp Sensorial 5.0 era "acercar la tecnología a niños y jóvenes de una forma práctica, creativa y divertida. No es solo que aprendan a utilizar herramientas tecnológicas, sino que comprendan cómo funcionan, desarrollen su capacidad de innovar y descubran que la tecnología puede servir para resolver problemas reales y mejorar la vida de las personas".

Curiosidad, trabajo en equipo y creatividad
A lo largo de las colonias, los participantes han trabajado en proyectos adaptados a su edad y a sus intereses, experimentando con programación, inteligencia artificial, electrónica, diseño digital y fabricación 3D, al mismo tiempo que desarrollaban habilidades blandas como la creatividad, el liderazgo, la comunicación y la colaboración, el pensamiento crítico, la capacidad de adaptación y la resolución de retos. "Todo el aprendizaje se plantea desde la práctica, fomentando la curiosidad, el trabajo en equipo y la creatividad", indica el coordinador.
En el itinerario del tacto, los participantes han diseñado dispositivos sensoriales y accesibles para personas con discapacidad visual o motriz, además de aprender sobre inclusión, crear superficies táctiles, programar vibraciones y presentar tus inventos en una feria de tecnología accesible. En el del oído, han creado su propio álbum de música electrónica, componiendo beats, diseñando efectos de luz y un espectáculo audiovisual; mientras que en el de la vista, han creado una exposición interactiva en la que el arte cobra vida, generando obras digitales con inteligencia artificial, jugando con sombras sensorizadas y creando anuncios animados para promocionar la galería.
"Una de las mayores satisfacciones es ver cómo una idea inicial acaba convirtiéndose en un proyecto real creado por ellos mismos. Queremos que cada participante termine el campamento con la sensación de haber aprendido, experimentado y creado algo propio, y que descubra que la tecnología puede ser una herramienta para imaginar, construir y transformar su entorno", concluye Acín.