
"Apostar por el producto local es hacerlo por nuestras empresas y por el empleo y el futuro del medio rural"
Con 230 trabajadores y sedes en Villanueva de Gállego, Alcañiz y Tudela, Profesionales de la Carne lleva 22 años siendo una referencia del sector cárnico en Aragón, con una trayectoria en la que han reflejado de forma clara su capacidad para crecer y adaptarse a lo que pide el mercado.
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Corría el año 2004 cuando un pequeño grupo de profesionales que ya llevaba más de dos décadas trabajando en el sector cárnico decidió unirse y crear Profesionales de la Carne, empresa que desde sus inicios contó con la confianza de los clientes y proveedores de estos trabajadores, así como con el apoyo de las cooperativas Agropecuaria del Sobrarbe y Grupo AN. Con el tiempo, la compañía fue creciendo y evolucionando, pero manteniendo siempre esa cercanía con el cliente y ese conocimiento del producto. Con 22 años de actividad y 230 trabajadores (repartidos entre sus instalaciones de Villanueva de Gállego, Alcañiz y Tudela) ya en su haber, constituye una organización de referencia en el sector cárnico en Aragón, Navarra, La Rioja y Soria.
Su responsable de Grandes Cuentas desde 2021, Nacho Gregorio, cuyo contacto con este mundo comenzó de niño en la carnicería de sus padres, donde aprendió el oficio y a valorar el producto, aborda en esta entrevista el momento que vive la empresa, aspectos destacados de su andadura y la reciente obtención del Premio al Productor Local de Aragón por parte de Eroski. Su testimonio constituye la vigésimo primera entrega de 'Tesoros de la tierra', una serie de reportajes a través de los cuales Eroski da a conocer las manos que trabajan detrás de los productos de cercanía que pueden consumirse en sus supermercados, para todos aquellos que disfrutan con la comida de auténticas raíces aragonesas por su implicación con la sostenibilidad y por su calidad.

¿Qué balance hace de la andadura de la compañía?
Muy positivo. Cuando miras atrás y ves todo lo que ha cambiado la empresa, te das cuenta de que ha habido una evolución muy importante. Hemos pasado de un proyecto con una vocación principalmente regional a desarrollar nuevas instalaciones, líneas de negocio y mercados. Durante estos años se han ido dando pasos importantes: ampliaciones de instalaciones, nuevas salas de despiece, la entrada en el canal Horeca y colectividades, la creación de nuestra planta de elaborados cárnicos, la apuesta por la exportación y, más recientemente, la automatización de procesos. Pero para mí, lo importante no es solo crecer, sino tener la capacidad de evolucionar y adaptarte a lo que pide el mercado. Creo que esa ha sido una de las claves de Profesionales de la Carne durante estos años y tiene que seguir siéndolo en el futuro.
¿Por qué canales y en qué lugares venden sus productos? ¿Cuáles tienen más éxito?
Trabajamos en canales muy diferentes: industria alimentaria, distribución, hostelería y colectividades, carnicerías, retail y exportación. Una de nuestras fortalezas es precisamente esa diversificación y la capacidad de adaptarnos a las necesidades de cada tipo de cliente. Además, trabajamos con las cuatro grandes familias cárnicas: pollo, cerdo, vacuno y cordero, tanto en carne fresca como en diferentes formatos y elaborados. Esto nos permite tener una oferta muy amplia y, sobre todo, desarrollar soluciones diferentes dependiendo del canal y de lo que necesita cada cliente. Dentro de esa diversidad, el retail tiene un peso importante para nosotros, y trabajamos con compañías de referencia como Eroski. Es un canal muy exigente que nos obliga a estar muy pendientes del consumidor, de los formatos, de la calidad, de la innovación y del servicio. Nuestro principal mercado es España, aunque en los últimos años también hemos ido desarrollando nuestra presencia internacional. Al final, nuestra fortaleza está en ser capaces de desarrollar productos y soluciones diferentes para clientes y mercados diferentes.
¿El público valora que lo que venden sean productos locales? ¿Qué acciones considera que se podrían llevar a cabo para impulsar su producción y comercialización?
Sí, cada vez se valora más saber de dónde viene lo que compramos y que detrás haya empresas y productores cercanos. Pero también creo que ser local, por sí solo, no es suficiente. El consumidor busca calidad, un precio competitivo, seguridad y un producto que responda a sus necesidades. En cuanto a cómo impulsar los productos locales, tenemos que ser conscientes de la importancia que tienen la producción y la industria agroalimentaria para nuestro medio rural. Detrás de un producto elaborado aquí hay ganaderos, agricultores, industria, transporte, servicios y, sobre todo, empleo y actividad económica que ayudan a mantener vivo el territorio. Para seguir avanzando, necesitamos también un mayor apoyo por parte de las administraciones para que productores y fabricantes tengamos más visibilidad. Pero también es fundamental la implicación de la distribución, porque es la que finalmente acerca nuestros productos al consumidor. En ese sentido, hay que reconocer iniciativas como la de Eroski, que apuesta por dar presencia y visibilidad a los productos de la Comunidad en sus establecimientos. Tenemos muy buenos productos y empresas haciendo las cosas bien. Lo que necesitamos es seguir acercándolos al consumidor y comunicar mejor todo el valor que supone producir, transformar y generar empleo aquí. Al final, apostar por el producto local también es apostar por nuestras empresas, por el empleo y por el futuro del medio rural.

¿En qué momento se encuentra el sector cárnico en Aragón?
En un momento muy importante. En los últimos años hemos crecido mucho y se ha creado una industria muy potente alrededor de la producción ganadera, especialmente en el porcino. Hoy Aragón tiene un peso muy relevante dentro del sector cárnico nacional y eso es algo que tenemos que poner en valor. Pero también estamos en un momento muy exigente. Somos un sector muy dependiente de los mercados internacionales y tenemos por delante retos importantes relacionados con la sanidad animal, los costes, la regulación, la sostenibilidad y la evolución del comercio exterior. Y hay que diferenciar bastante por especies. En porcino tenemos una industria muy desarrollada y con una clara vocación exportadora, pero debemos seguir trabajando para generar cada vez más valor añadido y ser competitivos en los mercados internacionales. En el ovino, que me preocupa especialmente por su gran vinculación con nuestro medio rural, cada vez es más complicado mantener explotaciones y asegurar el relevo de los ganaderos, mientras los costes y el precio del producto hacen cada vez más difícil trasladarlo al consumidor. Y, en vacuno, estamos buscando ese punto de equilibrio entre producción y comercialización. El precio tiene que permitir que el ganadero produzca de manera rentable, pero al mismo tiempo tenemos que conseguir que la carne llegue al mercado a un precio que el consumidor pueda asumir. En conjunto, tenemos un sector fuerte, pero el gran reto es conseguir que toda la cadena sea sostenible económicamente, desde el ganadero hasta el punto de venta.
En la empresa lleva a cabo labores de análisis de mercado, sobre todo en lo relativo al porcino, que atraviesa una crisis de rentabilidad y comercialización. ¿Cuáles son las claves para resolverla?
Para mí hay algo claro: necesitamos equilibrio entre producción, industria y comercialización. Si el productor no gana dinero, no podremos mantener la producción a largo plazo; y si la industria no tiene rentabilidad, tampoco podremos sostener toda la capacidad de transformación y comercialización que tenemos. Al final, necesitamos que todos los eslabones puedan ganar dinero para que el sector tenga futuro. Además, competimos en un mercado completamente global. Tenemos grandes contendientes como Brasil o Estados Unidos, y cada vez existe más competencia por colocar el producto en los mercados internacionales. En 2026 hemos visto la fortaleza exportadora de Brasil y la presión que existe sobre los mercados y los precios. Y, por supuesto, el problema que hemos tenido con la Peste Porcina Africana tampoco ayuda. Es una muestra de hasta qué punto la sanidad animal y mantener abiertos los mercados exteriores es fundamental para nuestro sector. Por eso creo que tenemos que seguir trabajando en diversificar mercados, reducir la dependencia de determinados destinos y generar más valor añadido. No podemos competir solamente en precio. Tenemos que adaptar nuestros productos a lo que demanda cada cliente y cada mercado y buscar el mejor destino y el mayor valor posible para cada pieza. El futuro del sector pasa por producir bien, pero también por vender mejor.
¿Desde cuándo tienen relación con Eroski? ¿Cómo la valoran?
Comenzó en 2021, con la comercialización de Ternera del Pirineo en Aragón. Desde entonces, la relación ha ido creciendo y, sobre todo, evolucionando. Empezamos con un proyecto muy ligado al producto local y a la ganadería del Pirineo, con una oferta de unas 30 referencias, algunas comercializadas también bajo la marca Natur. Para nosotros es un proyecto especialmente bonito, porque permite acercar al consumidor un producto de proximidad, con origen y trazabilidad, y al mismo tiempo poner en valor la ganadería y el medio rural aragonés. En 2025 dimos un paso más en la relación, incorporando nuevas referencias de elaborados cárnicos envasados bajo la marca Horno Montañes, con lo que reflejamos nuestra capacidad para desarrollar también productos elaborados, innovar y adaptarnos a las nuevas formas de consumo. Por eso, la valoración que hacemos de la relación con Eroski es muy positiva. Hemos ido creciendo juntos y para nosotros es además un honor que la cooperativa, dentro de su apuesta por los productos de Aragón, confíe en Profesionales de la Carne para aportar valor añadido a los lineales de toda su red nacional. Esa confianza también supone una responsabilidad y nos obliga a seguir trabajando cada día en calidad, innovación y desarrollo de nuevos productos.
"El Premio al Productor Local de Aragón pone en valor el trabajo conjunto de toda la cadena, desde los ganaderos y las cooperativas, pasando por nuestra industria, hasta Eroski, que acerca ese producto al consumidor"
El pasado 15 de octubre, la cooperativa les hizo entrega del Premio al Productor Local de Aragón. ¿Qué les supuso recibir este reconocimiento?
Precisamente por todo lo que comentaba antes, recibir este premio tiene un significado muy especial para nosotros. Lo entendemos como el reconocimiento a un camino que hemos recorrido juntos y a la confianza que han depositado en nosotros, pero también hay que compartirlo con todas las personas que han hecho posible este proyecto. En primer lugar, con Eroski, por impulsarlo y confiar en nosotros, pero también con cooperativas como Sclas, que junto con sus ganaderos se sumaron desde el inicio a la iniciativa de unir ternera del pirineo con la marca Natur y han sido una parte fundamental para poder desarrollarlo. Y, por supuesto, con todos los trabajadores de Profesionales de la Carne. Detrás de cada producto que llega al lineal hay muchísimo trabajo en producción, calidad, desarrollo, logística y comercialización que muchas veces no se ve. Para mí, ese es uno de los valores más importantes de este reconocimiento: poner en valor el trabajo conjunto de toda la cadena, desde los ganaderos y las cooperativas, pasando por nuestra industria, hasta Eroski, que finalmente acerca ese producto aragonés al consumidor. Y también lo entendemos como una responsabilidad para seguir mejorando y demostrando que desde Aragón podemos desarrollar una industria cárnica competitiva y con capacidad para aportar valor.
¿Qué importancia le dan a la innovación y a la sostenibilidad en la compañía?
Para nosotros son fundamentales, pero intentamos que no se queden en palabras. Tienen que verse reflejadas en inversiones y proyectos concretos que nos permitan ser más eficientes, mejorar nuestros procesos y, sobre todo, seguir ofreciendo la calidad que nos exige el mercado. Un ejemplo muy claro es nuestra nueva sala automatizada de porcino, que tiene capacidad para procesar hasta 180 cerdos por hora. A esto se suma la automatización que estamos incorporando en nuestras salas de corte y envasado. En sostenibilidad también hemos realizado fuertes inversiones en energía solar. La instalación de placas solares nos permite avanzar hacia un modelo energético más eficiente y con un mayor grado de autosuficiencia. Según nuestros datos, esta apuesta ha permitido evitar 7.202 toneladas de CO₂. Además, seguimos avanzando en otros aspectos, como el uso de envases más sostenibles y el reciclaje. Y todo esto tiene que ir acompañado de una apuesta clara por la calidad. Crecer, automatizar o ser más eficientes no tendría sentido si no somos capaces de mantener unos estándares exigentes. Por eso seguimos apostando por las certificaciones de calidad y por la mejora continua de nuestros procesos. Y quizá uno de los pasos estratégicos más importantes que hemos dado recientemente es la creación de Procar Ganadera, un nuevo proyecto con el que queremos avanzar un paso más en el control de nuestra cadena y garantizar el suministro de nuestra materia prima bajo nuestros propios estándares de calidad.
"Nuestra red de distribución nos permite llegar a pueblos de toda la Comunidad, incluidos lugares donde dar un servicio diario no siempre es sencillo"
¿Qué diría que aporta la empresa a Aragón? ¿En qué beneficia al territorio su actividad?
Nuestra aportación a Aragón va bastante más allá de los 230 empleos directos que generamos. Alrededor de nuestra actividad hay muchos otros sectores que también se benefician: ganaderos, cooperativas, transportistas, proveedores y empresas de servicios, entre otros. Para mí también es muy importante nuestra vinculación con el territorio. Nuestra red de distribución nos permite llegar a pueblos de toda la Comunidad, incluidos lugares donde dar un servicio diario no siempre es sencillo. Un buen ejemplo es nuestra delegación de Alcañiz, desde la que damos servicio a localidades del Maestrazgo y de otras zonas rurales de Teruel. Y creo que eso también es aportar al territorio. No se trata únicamente de generar empleo en nuestras instalaciones, sino de mantener servicios, actividad económica y relaciones comerciales en el medio rural, llegando también a los pequeños municipios. Creo que cuando una empresa crece en Aragón, invierte aquí y trabaja con otras empresas y profesionales del territorio, el valor que genera no se queda únicamente dentro de la compañía, sino que se reparte a lo largo de toda la cadena. Y eso es algo de lo que estamos especialmente orgullosos. Queremos seguir creciendo, pero queremos hacerlo desde Aragón y generando valor para Aragón.
¿Qué retos futuros se marcan desde la compañía?
Uno de ellos es seguir desarrollando nuestra línea de elaborados Horno Montañés y conseguir que tenga cada vez mayor presencia en la distribución nacional. También queremos seguir creciendo junto a Eroski, desarrollando nuevos productos y buscando nuevas oportunidades que nos permitan ampliar la colaboración que hemos construido durante estos años. Otro reto fundamental es seguir elevando nuestros estándares de calidad y seguridad alimentaria, ya que la calidad no puede ser algo estático, tenemos que revisarla, mejorarla y evolucionar continuamente. Tenemos también un desafío muy importante en la internacionalización, pues queremos seguir abriendo nuevos mercados exteriores y diversificando destinos. Y quizá los proyectos que mejor reflejan nuestra confianza en el futuro son la adquisición de 6.000 metros cuadrados anexos a nuestras actuales instalaciones para su futura ampliación, así como la adquisición de una planta frigorífica de congelación y almacenamiento. Son inversiones importantes que nos permitirán aumentar nuestra capacidad, abordar nuevos proyectos y estar mejor preparados para seguir creciendo tanto en el mercado nacional como en el internacional.