ahorro e inversión a largo plazo
Ahorrar sin invertir es perder: claves reales para construir un futuro financiero sólido
Expertos del sector analizaron en Espacio H cómo la disciplina, el largo plazo y la educación financiera pueden marcar la diferencia entre perder poder adquisitivo o construir un patrimonio. En el foro se envidenció que la planificación es clave en la economía doméstica.
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Hablar de dinero sigue siendo, para muchas personas, casi un tabú. Pero el pasado 25 de marzo, en Espacio H de HERALDO DE ARAGÓN, ese silencio se rompió con la premisa de entender que el ahorro y la inversión no son conceptos lejanos, sino herramientas cotidianas para cualquier persona. Bajo el título ‘Ahorro e inversión a largo plazo: pilares de la seguridad financiera’, Bestinver y Heraldo reunieron a varios expertos para aterrizar un debate tan necesario como urgente, al que acudieron Luis Ignacio Fernández Irigoyen, director de Agencia de OVB All Finanz en España; Ignacio González, banquero Andbank España; Alejandro Mollinedo, responsable de Grandes Cuentas de Bestinver y Javier Montero, coordinador del grado de ADE de la Universidad de Zaragoza.
La moderadora, la periodista Carolina Iglesias, abrió el encuentro con una reflexión que afecta a todos: no se trata de grandes fortunas ni de estrategias complejas, sino de economía doméstica. "Dos conceptos clave: el ahorro y la inversión", subrayó, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y económica que dificulta, cada vez más, planificar el futuro. Y, sin embargo, todos los ponentes coincidieron en que no planificar termina saliendo caro. "Bienvenidos al mundo real", lanzó Luis Ignacio Fernández Irigoyen, director de Agencia de OVB All Finanz en España, quien aseguró que "lo que nos pasa hoy es un capítulo más" pero cometemos el mismo error siempre de «no planificar el futuro». Porque cuando llegan las turbulencias, quien no ha construido un colchón financiero, lo nota primero. Ese colchón, insistieron, no se construye de un día para otro.
Ignacio González, banquero Andbank España, resumió los tres pilares esenciales: "El horizonte de inversión, el perfil de riesgo y el acompañamiento del asesor financiero". A partir de ahí, una regla sencilla es la constancia y ser conocedores de que "es importante que haya un plan de ahorro a largo plazo de forma sistemática y recurrente". "La clave es definir el objetivo muy bien en base a la experiencia como inversor, la capacidad de ahorro y la tolerancia al riesgo", agregó González, a lo que Fernández Irigoyen sumó que "la gente debe tener ilusión y ganas de educarse financieramente para asumir los cambios y el futuro con naturalidad".
El problema es que muchas veces el dinero se queda quieto. Y eso, lejos de ser seguro, es una pérdida. Alejandro Mollinedo, responsable de Grandes Cuentas de Bestinver, lo explicó: "La inflación es un riesgo real constante y un ladrón silencioso". Desde la entrada del euro, recordó, "se ha comido el 50% del poder adquisitivo", por lo que "si uno tiene su dinero en una cuenta corriente, cada año va perdiendo a no ser que invierta". En este sentido, recordó que "hay que perder el miedo a invertir porque si lo que te da miedo es perder, sin invertir ya pierdes una parte importante". Por ello, recomendó que "el mejor activo es la renta variable a largo plazo y que sea de calidad".
Una idea que reforzó Javier Montero, coordinador del grado de ADE de la Universidad de Zaragoza: "Te guste o no eres inversor. Si tienes dinero en una cuenta ya lo eres, solo que obtienes una rentabilidad negativa". Por eso, insistió, "es una obligación invertir", especialmente en un contexto de inflación persistente. Lejos de ser terreno exclusivo de expertos, los ponentes desmontaron otro mito habitual. "Es erróneo pensar que la inversión es para grandes patrimonios", afirmó Mollinedo, ya que hoy, con herramientas accesibles, cualquiera puede empezar. En este sentido, afirmó que la clave no es cuánto, sino cuándo: "Aquel que empiece antes tiene una ventaja competitiva tremenda".
Y ahí entra en juego uno de los conceptos más repetidos de la jornada: el largo plazo. "Nadie sabe lo que ocurre en un mes –apuntó Montero–, pero a largo plazo vamos a ser partícipes del crecimiento económico, incluso en contextos adversos".
De hecho, tal y como añadió Mollinedo, las crisis, lejos de ser solo amenazas, pueden convertirse en oportunidades. "Cuando se entra en pánico, hay una señal de que es una buena oportunidad para invertir", sostuvo, al mismo tiempo que añadió que "lo ideal sería invertir en activos de calidad de empresas que tienen poco endeudamiento y no están relacionadas con motivos geopolíticos".
"La renta variable a largo plazo es la mejor opción. Eso permite que tu dinero no pierda poder adquisitivo y que, además, puedas ganar. Las crisis son el mejor momento para invertir", destacó Montero. Precisamente en ese punto, Mollinedo aseguró que "lo mejor es invertir en empresas de calidad, con productos o servicios que la gente esté dispuesta a pagar" y, si sigues esta guía, "las crisis que ahora te dan miedo pasarán y las empresas por las que apuestas saldrán reforzadas en el mercado".
Eso sí, todos compartieron que hay que hacerlo "con cabeza» y de la mano de una persona experta. Diversificación, calidad de los activos y disciplina fueron otras de las claves destacadas porque, como advirtió Fernández Irigoyen, "no puedes meter todos los huevos en la misma cesta" y repartir el riesgo es fundamental para proteger el patrimonio.
Cómo evitar errores
No obstante, si hay un enemigo común, es el propio inversor. "El primer error es tratar de adivinar el corto plazo o de invertir sin tener un colchón para imprevistos o de seguridad", explicó Montero. A ello se suman otros como ignorar comisiones, impuestos o, sobre todo, dejarse llevar por las emociones. "Tomar decisiones en caliente es un error", señaló González, quien remarcó que "las crisis son pasajeras, pero las decisiones impulsivas no".
Para evitarlo, la receta pasa por automatizar hábitos. "Lo ideal sería que el día 1 de cada mes, te cogieran de la cuenta 100 euros para ahorrar y así pudieras planificar lo que te queda para el resto de los días", ejemplificó Fernández Irigoyen, además de invitar a "no dejar a tu criterio si vas a ahorrar o no". "Hay que poner al cliente delante del espejo y mostrarle en qué se gasta el dinero. De esta forma, es más fácil que entienda qué debe hacer si quiere ahorrar", resaltó Fernández Irigoyen, quien señaló también que "tener ahorrado te permite tomar mejores decisiones porque no lo haces de manera precipitada".
Además, Mollinedo explicó que el patrimonio se divide en corto, medio y largo plazo, por lo que "el gran error es cambiar de bloque según lo que sientes en cada momento y mover el dinero antes de hora".
De ahí la importancia de empezar pronto, según defendió González: "Arrancaría esto en el colegio, cuanto antes, para adquirir rutinas y conceptos". "La clave es que el cliente lo entienda. Hay que hacer pedagogía para que no entre en pánico. Hablar de dinero con tus hijos es fundamental para que tengan una ventaja competitiva en el futuro", añadió Montero.
Asimismo, el mensaje final fue que cada persona debe hacerse responsable de su futuro financiero y no puede esperar a que soluciones externas sean opción realista. "El que no es capaz de invertir cuando gana 1.000 euros, tampoco lo será cuando gane 5.000", apuntó Mollinedo, quien también recordó que "hay que generar el hábito". Porque, al final, no se trata solo de números sino de tomar decisiones cuanto antes y con el respaldo de un profesional que te ayude a revisar tu situación cada año.
A su vez, es importante entender que, como quedó claro el pasado miércoles en Espacio H de Heraldo, el mayor riesgo no es invertir sino no hacerlo cuando "estamos en un buen escenario para iniciarnos".