EN COLABORACIÓN CON DIKTER
"Antes de que empiece a hacer frío, es el momento de preparar la casa para el invierno"
Isabel Sánchez, de la empresa especializada en cerramientos Dikter, explica cómo aislar la vivienda con garantías para disfrutar del máximo confort.
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

¡Vaya bajón de temperaturas!, como empresa especializada en carpintería exterior y cerramientos, ¿empieza ahora vuestra temporada alta?
Sí, ahora que empieza a hacer frío, la gente ya piensa en preparar la casa para el invierno y valora la opción de contar con un buen aislamiento.
La eficiencia energética es una condición obligatoria en la vivienda, ¿el aislamiento térmico se ha convertido en una prioridad?, ¿es consciente el consumidor de lo que se puede ahorrar con un buen cerramiento?
Cada vez la gente está más concienciada en el ahorro energético y en contaminar menos, por lo que huye de los cerramientos mediocres. Lo que se busca es confort y comodidad, de manera que a la hora de cambiarse las ventanas se opta por la más hermética.
¿Qué consideraciones previas tienen en cuenta antes de cambiar los cerramientos de una vivienda?
Lo principal es contar con una buena ventana que dé unas garantías y con una empresa que dé servicio a lo largo de los años. En Dikter, llevamos 30 años poniendo la misma marca de ventanas, ofreciendo un producto 'top diez' y, además, al cliente le seguimos dando un servicio y siempre se ve respaldado. Saben que pueden contar con nosotros si tienen un problema: si hay que regular la ventana o si hay que cambiar la cinta de la persiana. Hay clientes a los que les hicimos las ventanas hace más de 30 años y a los que seguimos atendiendo. Tenemos una red muy fiel, que continúa con amigos y familia y que hace que llevemos tanto años en el negocio.

Los trabajos que realizan para mejorar el aislamiento de una vivienda, ¿siempre implican un presupuesto elevado?
Depende, nos adaptamos a la situación de nuestros clientes. El presupuesto de la ventana no es nada comparado con sus prestaciones y con el ahorro que genera. El confort ambiental vale mucho hoy en día y es importante tener un buen aislamiento.
¿Qué es lo último en cerramientos?, ¿lo más innovador?
La ventana va evolucionando todos los años, con perfiles y colores nuevos. Se van renovando los marcos, las hojas y las juntas para conseguir que lo que llamamos el coeficiente de transmitancia, lo que mide la capacidad de aislamiento del material, sea lo más bajo posible y cumpla con los niveles que se exigen en el Código Técnico de Edificación. Nuestra marca, Kömmerling, es pionera en todos esos avances, es la mejor marca que existe en el mercado ahora. También hay que hacer hincapié en la instalación del cerramiento: una buena ventana mal colocada no sirve para nada porque seguirá entrando ruido y aire. Nuestros trabajadores tienen una larga trayectoria en el sector y, en particular, trabajando con nosotros, de manera que conocen el producto y las necesidades de nuestros clientes.
Por cerramientos entendemos puertas y ventanas, ¿pero la instalación de qué otros productos ocupan vuestra actividad?
Nosotros nos ocupamos de los cerramientos en general en el exterior.
Son una empresa familiar con una dilatada trayectoria, ¿cuándo y cómo empezaron en el sector y cuáles son sus próximos proyectos?
Nos interesaba el tema del aislamiento y el ahorro energético. Nuestros comienzos fueron duros pero, con el tiempo, hemos tenido una clientela muy fiel. A día de hoy tenemos un negocio muy próspero basado en producto de primera calidad, trato personal y directo con nuestros clientes, esa ha sido nuestra impronta. Nuestros proyectos se basan en seguir la misma línea de trabajo, incorporando las novedades que nos marque el mercado y apostando por el mejor producto. La idea es seguir aprendiendo cada día para seguir avanzando.
¿Sus clientes son aragoneses?
Sí, en su mayoría, pero nos desplazamos adonde haga falta y nos demande el cliente. En verano nos toca ir a muchos apartamentos en la playa y ahora más a casas del Pirineo. También vamos a los pueblos, a Madrid... donde nos necesiten.