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5 efectos del otoño sobre la artrosis y recomendaciones para mantenerte activo

El cambio de tiempo puede afectar a las articulaciones. En Clínicas Cres te dan unos consejos para combatirlos.

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La rodilla es la articulación que más sufre artrosis.
La rodilla es la articulación que más sufre artrosis.Clínicas Cres

El otoño, para las personas que sufren de artrosis, puede conllevar una serie de problemas añadidos. La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que se caracteriza por el desgaste del cartílago y la inflamación de las articulaciones. La pueden sufrir personas de edad avanzada, pero también con edad moderada, incluso en personas practicantes de deportes de impacto durante largo tiempo.

Cuando el clima se vuelve más frío y húmedo, como en otoño, los pacientes que sufren patologías degenerativas o lesiones deportivas crónicas pueden experimentar uno o varios, incluso todos estos efectos.

Aumento del dolor articular

Uno de los efectos más importantes del otoño en los pacientes de artrosis y lesiones crónicas es el aumento del dolor. La disminución de la temperatura y el aumento de la humedad en el ambiente pueden hacer que las articulaciones se tornen más sensibles.

También, las bajas temperaturas pueden causar que los músculos se contraigan y esto, tense los tendones, aumentando la presión sobre las articulaciones afectadas. Y el dolor articular puede dificultar la movilidad y limitar la capacidad para realizar las actividades diarias.

Consejo: Para aliviar el dolor articular en otoño, mantener las articulaciones calientes y flexibles nos ayudará. Recomendamos usar ropa adecuada para mantener el calor corporal y aplicar calor local en las áreas dolorosas. También realizar ejercicios suaves de estiramiento y movilidad nos permitirán mantener las articulaciones flexibles y evitar la rigidez.

Mayor rigidez matutina

La rigidez matutina es un síntoma común en la artrosis, pero aumenta en las mañanas frías de otoño. Las articulaciones pueden sentirse algo más rígidas y tener dificultad para moverlas al despertar. Esto puede afectar la capacidad de levantarse de la cama y comenzar el día con incomodidad.

Consejo: Para reducir la rigidez matutina, puedes beneficiarte de aplicar una ducha caliente por la mañana o realizar ejercicios suaves de movilidad y estiramiento muscular antes de levantarte de la cama. También puedes consultar con un médico deportivo o un fisioterapeuta para obtener una rutina de ejercicios personalizada que te ayude a disminuir la rigidez matutina.

Mayor sensibilidad a los cambios de presión atmosférica

Los cambios constante en la presión atmosférica, comunes durante el otoño, aumentan la sensibilidad de las articulaciones de los pacientes con patologías degenerativas y lesiones crónicas. Cuando la presión atmosférica disminuye antes de una tormenta o un empeoramiento de la climatología, algunas personas pueden experimentar un aumento en el dolor articular y la inflamación.

Consejo: Mantenerte informado sobre los cambios en la presión atmosférica para prevenir sus efectos. La medicina convencional te dará la posibilidad de tomar antiinflamatorios, pero con la medicina regenerativa y sus tratamientos basados en la bioestimulación autóloga no serán necesarios ya que hacen que los barorreceptores de las articulaciones se encuentren bien acondicionados para tolerar estos cambios de presión.

Disminución de la actividad física

Estas condiciones climáticas impredecibles del otoño pueden desalentar la practica actividad física al aire libre por el temor a que el frío y la humedad empeoren sus síntomas.

Consejo: En lugar de evitar la actividad física, adapte su rutina a las estaciones más frías, practicando actividades de bajo impacto en lugares más cálidos, en horarios de mayor temperatura o use una indumentaria más cálida. Las clases de natación o ejercicios en el agua suelen ser excelentes opciones, ya que el agua caliente puede proporcionar alivio a las articulaciones.

Cambios en la alimentación y el peso

El otoño es una época con una variedad de alimentos reconfortantes y festivos, pero algunos de estos pueden no ser los más saludables. El aumento de las comidas ricas en calorías y la disminución de la actividad física pueden llevar al aumento de peso, lo que ejerce una presión adicional sobre las articulaciones y puede empeorar los síntomas de la artrosis.

Consejo: Mantener un equilibrio en su dieta y evitar el exceso de alimentos ricos en calorías. Una dieta con alimentos ricos en antioxidantes y nutrientes que sean beneficiosos para la salud de las articulaciones, como el omega-3 y la vitamina D puede ser útil. Además, la realización de test genéticos nutricionales y estudios de microbiota y los consejos del nutricionista puede proporcionar recomendaciones específicas para la artrosis.

La nutrición, clave para combatir la inflamación

Una alimentación personalizada acorde con la genética y microbiota intestinal es clave para favorecer la reducción de la inflamación y los síntomas asociados a procesos reumáticos como la artrosis y artritis.

Por una parte, con los estudios genéticos nutricionales, sabemos a nivel celular qué nutrientes son más afínes a nuestro metabolismo, teniendo conocimiento para toda la vida de qué alimentación llevar de forma precisa y personalizada. Ya que las diferencias interindividuales están marcadas por nuestro ADN.

Por otra parte, con el estudio de microbiota intestinal, se identifican causas asociadas a inflamación y favoreciendo un sistema inmune óptimo. Podremos saber, si a nivel interno presenta alguna infección de tipo biológico (parásitos, hongos, bacterias, archeas), si presenta un sobrecrecimiento de microorganismos, se analizan parámetros relacionados con la inflamación, se mide la permeabilidad intestinal (es decir, cómo está la membrana de su intestino), ya que a mayor permeabilidad intestinal, mayor inflamación generalizada y mayor sintomatología asociada a dolor articular e hinchazón.

Además, entre el 60-80% de las células inmunitarias están alojadas en nuestro intestino y la microbiota intestinal tiene un propio sistema inmunológico, por lo que cuidar la microbiota y ponerle un tratamiento personalizado va ayudar a mejorar la inmunotolerancia y por lo tanto a mitigar el ataque que hace nuestro cuerpo a las articulaciones, así como, presentar una defensas más altas, todo ello, favorece un contexto antiinflamatorio y una gran calidad de vida.

Avances médicos para tratar patologías articulares

La doctora Elena Guallar, de la Clínica Cres de Zaragoza, cuenta que un elevado porcentaje de los pacientes que acuden a consulta con dolor articular, es debido principalmente a la artrosis o a lesiones deportivas.

La doctora recomienda, en los casos en los que la enfermedad no ha llegado aún a su grado máximo, y según el diagnóstico médico, que se puede tratar la dolencia con técnicas de Medicina Regenerativa, con el objetivo de aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad de la articulación, consiguiendo de este modo mejorar la calidad de vida del paciente.

Los tratamientos con Medicina Regenerativa son técnicas que se llevan a cabo con el propio material biológico del paciente, por lo evitan rechazos y efectos secundarios adversos, lo que reduce significativamente el tiempo de recuperación.

La doctora Elena Guallar, médico de la Clínica Cres Zaragoza, recuerda que el diagnóstico precoz resulta fundamental para que el tratamiento tenga éxito y para ello es muy importante ponerse en las manos de facultativos con experiencia en este tipo de tratamientos.

La Clínica Cres Zaragoza está situada en la calle María Lostal 27. Se puede pedir cita previa en el 976483553.

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