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Real Zaragoza

Partido de rebajas

La buena dinámica que había tomado el Real Zaragoza de la mano de Ranko Popovic la frena el Valladolid, que fue muy superior.

J. Miguel Tafalla 05/01/2015 a las 06:00
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8 Comentarios
Whalley salva en el último momento una jugada de gol llevada por Jeffren.Aranzazu Navarro

Ranko Popovic conoció ayer como entrenador del Real Zaragoza el dolor de la derrota, la amargura interior que provoca saber por la fuerza de los hechos más empíricos del fútbol que hubo un rival netamente superior, el Valladolid de Joan Fransec Ferrer, ‘Rubi’, cuando antes del partido se le trató de mirar como a un adversario de rango similar, por historia y también por aspiraciones.

La prueba resultó fallida en este sentido. El Real Zaragoza no estuvo a la altura. O, si se quiere decir de otro modo, el litigio sirvió para situar a cada cual en su lugar. A día de hoy, el equipo aragonés no dispone de la talla suficiente para competir de igual a igual con el conjunto castellano. Le faltan horas de vuelo, partidos, continuidad en nombres, estilo y filosofía. El Valladolid posee muchas de estas virtudes. Es suficiente con realizar un repaso superficial para percibir las diferencias que juegan a su favor. Hace años, por ejemplo, que está acostumbrado al mando de Álvaro Rubio en el centro del campo. También sabe perfectamente quién es Óscar, a qué ritmo juega y cómo se le saca provecho. Por supuesto, no ha echado a perder las dinámicas de grupo, a pesar de haber sufrido el descenso a Segunda. El Real Zaragoza carece de todo esto. Durante las últimas semanas se ha sostenido en la frescura del discurso de Ranko Popovic, quien lo sacó de la muerte lenta que se anunciaba con Víctor Muñoz; pero ese ideario ayer se convirtió en fútbol de rebajas. Casi nada funcionó como estaba pensado o era costumbre durante el último mes.

Óscar ya había marcado antes de que se hubiera cumplido el minuto dos de juego. Al cuarto de hora, el mismo protagonista hizo mayor la brecha en el marcador.

Cuando esto sucede, tales ventajas rara vez encuentran origen en la casualidad. Por lo común, obedecen a teorías de la causalidad; es decir, a relaciones estrechas entre causas y efectos. Ayer, el Valladolid empezó el partido mejor situado sobre el terreno de juego.

Su entrenador, Rubi, entendió mejor cómo posicionar a su equipo, para hacer daño y guardarse de los embates del adversario. Se hizo superior en el centro del campo, no realizó una presión adelantada, guardó bien la posición y se dispuso a abrir los caminos del triunfo de la mano de Mojica, un futbolista que hace daño cuando dispone de espacios amplios, como sucedió durante buena parte del encuentro de ayer.

Para cuando Ranko Popovic se dio cuenta de la superioridad táctica del Valladolid sobre el césped de La Romareda ya era demasiado tarde. La renta obtenida por la escuadra pucelana era muy amplia, tanto en términos de resultado como en aspectos de juego. Aun así tuvo la humildad de reconocer el error, hecho atípico entre el divismo de los entrenadores. Retiró a Álamo e introdujo en el centro del campo a Basa, movimiento con el que el Real Zaragoza consiguió equilibrar las fuerzas.

Para entonces, ya había comenzado su particular actuación el árbitro de turno, en esta ocasión el colegiado De Burgos Bengoechea. A Borja Bastón le había anulado por supuesto fuera de juego una internada en el área con la que se quedó solo, frente a Javi Varas, guardameta del Valladolid, y a punto de rematar con toda la portería en su ángulo de visión. Por contra, permitió que subiese al marcador el segundo gol de Óscar, en un lance en el que todo el mundo entendió que se daba una situación nítida de fuera de juego. Pero a él no lo apreció así, en una interpretación ‘sui generis’ del reglamento.

La Romareda se incendió por el castigo arbitral y mostró pañuelos blancos, protesta en la que se incluían los desafueros del día y la reincidencia que se da en este aspecto. Incluso de este modo, De Burgos Bengoechea prosiguió con su desatino, procurando claros perjuicios al Real Zaragoza.

Durante la fase en la que el conjunto aragonés pudo acercase en el marcador, no quiso ver nada punible en el área del Valladolid. Omitió dos penaltis de libro. Uno, por un claro agarrón a Galarreta, cuando éste se disponía a introducir el balón en la puerta de Varas. El otro, por unas manos de Álvaro Rubio. Cuando dictó el tiempo de descanso, La Romareda le despidió con la mayor desaprobación posible dentro de la corrección que mandan las normas.

Para Popovic, mientras tanto, se abría un corto paréntesis, para meditar un poco acerca de lo acontecido y para tratar de llevar el encuentro por otros cauces. Sin embargo, de aquello que dijera entre las paredes del vestuario no surgió nada sustancialmente diferente a lo ya visto. La segunda parte, de hecho, se hizo larga, pesada. La Romareda, más poblada que nunca a lo largo de esta temporada, guardó un silencio tremendo. Hasta desde la lejanía se oían las voces de los jugadores, corrigiéndose posiciones, advirtiendo riesgos o solicitando la pelota.

Era el silencio de la derrota, de quienes se saben derrotados bastante antes de que llegue el momento exacto de la capitulación. El Valladolid se dedicó a administrar la renta sin alterarse por nada, sin dejarse influenciar por elementos ajenos al partido. La victoria la tuvo siempre bien sujeta. Dejó que corriera el tiempo y esperó a que se le diera bien alguna ofensiva lanzada en contragolpe. Óscar estuvo a punto de anotar su tercer gol, de cabeza. Le faltó muy poco para superar de nuevo a Whalley.

El Real Zaragoza, por su parte, quiso. Pero no pudo. Careció de ideas y de argumentos. Con Galarreta situado en posiciones adelantadas, muchas veces no supo siquiera cómo sacar el balón desde atrás. Ni Basa ni nadie dio solución a este problema. La presión adelantada del Valladolid durante esa fase se erigió como un obstáculo de envergadura. Sólo de tanto en tanto salió alguna pelota limpia. Las sensaciones de control y de superioridad que transmitió el Valladolid fueron manifiestas, quizá, simplemente, porque los equipos que están peleando este año por el ascenso directo a Primera División se encuentran a otro nivel, en otro estadio, al que todavía no ha accedido el Real Zaragoza.
 


  • All i Oli05/01/15 22:23
    !Los dos goles del Valladolid fueron de autentica suerte.! Por tanto es mucho decir "que cuando esto sucede tales ventajas no son fruto de la casualidad"como dice el periodista. Tambien ensalza a Oscar desproporcionadamente. Por tanto de lo que escribe solo me quedo con que el Valladolid estubo mejor posicionado en el campo del resto discrepo ampliamente.
  • Juanito05/01/15 15:19
    Yo no se que esperan algunos, yo los partidos que he visto por la sexta y en Aragón TV (y han sido ya bastantes)han sido infumables, no dan tres pases seguidos, cualquier equipo lo veo con mas criterio, lo que hay que hacer es tener paciencia e ir pagando a hacienda, y hacer las cosas con cabeza aunque tengamos que esperar 3 o 4 años. Eso sí nos dan la oportunidad de los play-off, y si suena la flauta...
  • Silverado05/01/15 14:45
    Que el Valladolid tuvo suerte? Suerte de qué? Estuvo mejor posicionado. Timor y Rubio le dieron una lección a nuestro centro del campo. Óscar, andando y con 32 años, hizo lo que quiso. Y Rubí sí supo plantear el partido. Popovic, no. No tenemos portero, eso también hay que decirlo. No da seguridad, no intimida, no sale, no para, apenas despeja, es frío (demasiado)...este equipo necesita milagros, paradas salvadoras, salidas de puños....no leo ni una sola de esas coletillas en las crónicas del Real Zaragoza, porque nuestro portero no para nada, no manda, no coloca. No, todos los males no vienen de la portería; pero recordad como cuando el Zaragoza de Marcelino cambió a Luis García por Doblas (sin ser mejor) como cambió la dinámica. O como Gay cambió a Roberto por Carrizzo, el temporadón que hizo. O las paradas del Zaragoza de Jiménez con Roberto (independientemente de los arreglos, las trampas y demás)...yo vi esos partidos y vi paradas milagrosas, manos imposibles, salidas contundentes...no sé. Y hay que reforzar el medio...no se puede jugar sólo con Galarreta y Dorca. Pedro lo intenta; pero se desfonda atacando y defendiendo. A Eldin, efectivamente, hay que exigirle más. Y Popovic, por favor, que se estudie los partidos. Acaso no vio la superioridad del Valladolid en el medio. No sabía que tenían en banda a un tal Mojica?...
  • Fernando Melero05/01/15 14:33
    MUY SUPERIOR? Será el arbitro, porque el Valladolid poco hizo. Cuantas ocasiones de  gol tuvo?, cuantos disparos a puerta?. Es muy fácil jugar asi.  Te regalan un gol en unos tres o cuatro metros en fuera de juego,  no te pitan dos penalties de libro,  con las consiguientes expulsiones, jugada clave de Borja Baston en posición legal que anula por fuera de juego inexistente, las tarjetas (a Vallejo a los 10 segundos  de estar en el campo por un agarron como otros muchos que hicieron los jugadores del Valladolid que pasaron sin sancion).............. Eso no es superioridad, Eso es ROBO
  • Huáscar05/01/15 12:23
    Los aficionados no vamos a La Romareda a pitar al equipo, pero cuando no muestran nada, claro que cabrea, ayer, dejando aparte lo del árbitro, algunos jugadores estuvieron muy displicentes, lentos y sin espíritu. Probablemente sea función del entrenador darse cuenta, de una vez, que si Vallejo está para jugar, debe salir de titular, porque es mas central que Lolo; además creo que debe dar descanso a Whalley para que se centre y desde fuera se ponga las pilas sobretodo para coger los balones por alto, está siendo un fallo que no corrige a pesar que se le ve en los calentamientos practicar mucho esa jugado, para luego no utilizarla.
  • el koko05/01/15 11:23
    Los periodistas cambian su opinion dependiendo de si hay goles o no. El valladolid no fue superior ni mucho menos. Tuvo el factor suerte a su favor para meter 2 goles. Uno de suerte tras rebotes y otro lo regala el arbitro. El unico pero al equipo, es que Eldin en la segunda parte no intervino en el juego. Pedro fue el ejemplo a seguir, que defendio y ataco. Se tenia que haber ido Eldin y no Galarreta. Era partido para que saliera Jaime. Pero estaba sancionado. Se fue Galarreta y el Zaragoza ya no hizo ocasiones claras. Eldin debe mejorar, ayer estuvo mal y asi el equipo estuvo mal en ataque. Buena aportacion de Basha, se le vio con mucha intensidad. El partido era de empate tal y como lo planteo el valladolid defendiendo con 8 jugadores. Si el Zaragoza huviera aprovechado el balon parado, podriamos haber sacado algun punto.
  • J.L.05/01/15 10:38
    Totalmente de acuerdo con el artículo del Sr. Tafalla. No se puede describir mejor la situación actual zaragocista. El Valladolid, Las Palmas, Sporting, y posiblemente el Betis y el Gerona, están un peldaño por encima del Zaragoza. El Valladolid tiene en su plantilla varios jugadores de primera división; Oscar, Álvaro, Mojica y alguno más. El Zaragoza tiene una buena plantilla para segunda división, pero no llegan a la altura de otros equipos. La defensa juega con los suplentes porque los titulares son mayores y se lesionan con facilidad. Y en cuanto a los de delante, a pesar de que algunos tienen clase como los mejores de segunda, casos de Pedro o Eldin, su fuerza física no está a la altura exigible en un equipo que aspira al ascenso. Y los que sí tienen fuerza suficiente no tienen la clase necesaria. El ascenso directo se ha escapado definitivamente y la promoción está a tiro pero sin descuidarse. Es la pura realidad.
  • MAIK05/01/15 08:38
    Seamos claros, no tenemos equipo para subir a primera...





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