María Pilar Burges (Zaragoza 1928-2008) fue de esas mujeres que deja huella. En los 60 su 'Academia Burges' era una institución en Zaragoza para todo aquel que quería hacer sus pinitos en la pintura. Pero la docencia fue solo una parte de la actividad de esta mujer, que se entregó al arte como si se tratara de un sacerdocio. Fruto de ese trabajo es un legado inmenso de pinturas, documentos, correspondencia, obra gráfica, manuscritos y hasta muebles.
Es la herencia de Pilar Burges, un patrimonio que ella quiso legar a su tierra, por lo que testó a favor de la Diputación Provincial de Zaragoza. Pero esta institución ha rechazado recibir esa herencia por considerarla "gravemente lesiva para los intereses de la DPZ", según comunicó el gabinete de prensa de esta institución. Alfredo Romero, director de Cultura y Patrimonio de la DPZ e interlocutor con la familia en las gestiones de legado, se negó a hacer declaraciones.
En su testamento manuscrito, Burges es clara y precisa en sus disposiciones. En líneas generales, la pintora legó todo a la DPZ a condición de que su obra no se desperdigase, que fuera accesible a estudiantes e investigadores y que esta se pusiera en valor y se expusiera en un solo ámbito. Finalmente, la pintora pedía una compensación para su hermano dado que este renunciaba a la herencia: que la DPZ completase la pensión que actualmente recibe Juan Antonio Burges hasta la superior de su categoría, según lo dispuesto por la Seguridad Social. Fuentes de la DPZ apuntan esta disposición como la causa del rechazo.
"Tasaron el legado en unos 300.000 euros aproximadamente. Se planteó la posibilidad de construir un espacio en Fayón. Incluso hablaron de publicar su tesis. Pero no concretaban nada, así que finalmente tuvimos que poner un requerimiento por vía judicial para ver si aceptaban la herencia. Y la DPZ repudió la herencia", explica el hermano de la pintora.
"Me parece lamentable -señala el historiador del Arte Arturo Ansón- que la DPZ rechace estos fondos". Y añade: "Pilar Burges fue muy luchadora, poseía una gran formación intelectual, y fue una de las primeras mujeres que se dedicó a la pintura en Aragón. La suya era una pintura expresionista muy coherente, con rojos abundantes y afán de modernidad. Era muy buena pintora y tuvo una gran capacidad para conectar con los jóvenes. Yo creo que deberían aceptar la colección".
El catedrático de Historia del Arte, Manuel García Guatas sostiene que "las instituciones son muy libres de aceptar legados o donaciones de artistas, pero en este caso hay que recordar que la DPZ becó a Pilar Burges en 1953, y le prolongó la beca Francisco Pradilla durante tres años para que pudiera estudiar fuera. Sin duda, ella quiso reconocer con su legado a la institución que le ayudó a formarse. Da un poco de pena que algo así se rechace, y parece un contrasentido".
De la obra de Burges, García Guatas recuerda que "fue muy prolífica y dispersa. Su obra mural está prácticamente desaparecida. A finales de los 50, ella hizo la decoración mural de la cafetería París, la de la cafetería Vital, la de la sala de fiestas Corinto y la de la tienda de ropa Calixto. También pintó en la ermita de Fayón y en la iglesia de Binéfar. Fue una defensora de las artes aplicadas y montó un estudio en su casa, donde las enseñaba". Finalmente, García Guatas esgrime como prueba de la tenacidad de Pilar Burges que se doctoró en 1996, a los 68 años.
Juan Antonio Burges ha tenido que buscar acomodo para casi doscientos lienzos, innumerable obra gráfica y un sinfín de cajas con documentos. Él quiere que la obra de su hermana se exponga, "que la gente la pueda ver, que la conozcan los más jóvenes, porque ella era muy moderna. Me gustaría contar con un espacio donde guardar todos sus documentos para que alguien los pudiera archivar y catalogar. Solo intento hacer lo que mi hermana quería".
Burges afirma que está dispuesto a que otra institución aragonesa asuma el legado. Mientras, y a falta de apoyo para una exposición, él ha improvisado una, accesible en Internet. Puede visitarse en www.mariapilarburges.com.
Si Maria Pilar Burges hubiera estado viva habría quemado su obra. Y no es una figura del lenguaje, no. Ya pensaba hacerlo pero la disuadimos de ello. Vivió durante dos años en Las Canarias, simplemente porque pensaba que Zaragoza estaba retrasada en muchos aspectos y no apoyaba ni reconocía a sus artistas y, por lo que se ve, la situación no ha cambiado. Decidió volver a su tierra, tenía sus raíces y corazón allí. Amaba tanto su tierra que no dejó su legado a su familia, no, lo donó a todos los Aragoneses y ahora Aragón le paga con esta moneda. Maria Pilar, era una gran pintora y aunque enseñó y tuteló a otros artistas, de los que no deberíamos olvidarnos_¿o quizás ya lo hemos hecho o lo haremos?_, se jactaba de ser una de las pocas pintoras que había vivido de su pintura. Hay que vender mucho para ello. Tiene obra no sólo en España sino como decía ella ¿hasta en Japón¿ Era una artista conocida y valorada internacionalmente. Solo hay que echar un vistazo a su vida, premios, obra artística e intelectual. Porque Maria Pilar Burges era también una intelectual. Numerosos relatos cortos, artículos periodísticos, escritos en general y una tesis doctoral ¿cum laude¿ lo atestiguan. Su legado no consiste solo en la obra pictórica que decidió no vender, ofertas no le faltaron, sino en documentación sin fin sobre nuestra tierra, fotografías de nuestra historia, el equipo de fútbol Iberia por poner un ejemplo, del que su abuelo fue fundador, documentación de gran valor sobre nuestra ciudad y nuestros pueblos, un legado cultural que va a desaparecer si no hacemos algo. Creativa, original y moderna, sus posturas antagónicas, opiniones bien fundadas y carácter firme posiblemente molestaron a muchos, aunque, eso sí, tenía el don de hacerte sentir bien, porque su opinión era valorada y su apoyo a muchos artistas inestimable. Ahora esta artista Aragonesa, esta artista española esta condenada a desaparecer, como muchos otros artistas aragoneses, y a los aragoneses, a los españoles, solo nos queda cruzarnos de brazos, ¿impotentes? Una herencia, según el gabinete de prensa de la DPZ ¿"gravemente lesiva para los intereses de la DPZ"? ¿Y qué pasa con los intereses de todos los Aragoneses? ¿de todos los Españoles? ¿Acaso los intereses de la DPZ son solo económicos? No hay duda de que se necesita dinero para acomodar sus peticiones, pero sus peticiones son claras porque no quería seguir el camino del olvido de otros artistas aragoneses. Zaragoza necesita un espacio permanente para exponer la obra de sus artistas y poder sentirnos orgullosos de ellos. Nuestro patrimonio se está desvaneciendo¿y somos todos culpables: Instituciones, Universidades, bancos, cajas de ahorros, estudiantes, amantes del arte, aragoneses y españoles. Tú, que estás leyendo esto. ¿Puedes hacer algo?
Hablarles de ladrillos y proyectos urbanísticos y verás como enseguida hay acuerdo.
¡Vamos hombre Lambán,que vas a pasar a la Historia como el presidente más nefasto con la CULTURA !. Dale recuerdos al inefable Alfredo Romero,que también se los merece...
Sencillamente me parece una desverguenza.Siempre siempre hay soluciones jurídicas.
Leed la noticia: el problema es que ella quiere que a su hermano le aumenten la pensión hasta llegar a la máxima de su categoría. Eso es algo que depende de Seguridad Social, nada que ver con la DPZ. Otra cosa es que la DPZ le diera una "compensación" por la donación de esos cuadros (algo similar a la colección Thyssen).
Te equivocas Paula Valero, el seminario y el mobiliario... que tu dices es cosa del Ayuntamiento de Zaragoza, la DPZ no gasta dinero en Zaragoza capital, sino en los pueblos de la provincia. Si lo han rechazado por algo será.
" ... acordándome de Zaragoza y pintura me quemo vivo". ¡ Pues eso !.
Como heredero, porque yo también soy depezeta, me siento indignado. Comprendo que estamos en tiempos de crisis, pero en cuántas tontadas se nos va el dinero. El caso es aceptar el legado, ya llegarán las vacas gordas y abriremos un gugenjeín y tendremos que dotarlo de contenido. Una mujer, artista, nos regala su vida y su arte. Recapaciten.
Bueno, pues esto es precisamente de lo que se trata cuando nuestra clase dirigente habla de capital cultural de Europa y bla bla bla. ...Resulta patético que una artista aragonesa sea ninguneada -la pobre por lo menos no lo sufrirá- por esa anacrónica institución digna de Expo-boina, la única Expo auténtica de Aragón. Si fuera familiar mío, donaba los cuadros a otra región de España. Seguro que lo valoraban mucho más.
Creo que la Diputacion de Zaragoza tiene dinero, si quisiera lo sacaria de algun sitio.La DPZ tiene muchos bienes, pero como son un poco cazurros no quieren mas bienes culturales, luego nos echaremos las manos a la cabeza.¡Todo fuera¡ Hagamos caso de los que realmente saben de arte, y no politicemos el arte. Espero que recapaciten y acepten el legado.