Natalia Chueca: "El Bosque de los Zaragozanos es un proyecto de referencia a nivel nacional e internacional"
La alcaldesa de Zaragoza repasa cómo ha sido la evolución de El Bosque de los Zaragozanos desde el inicio de este proyecto que comenzó en 2021.
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
¿Cómo ha evolucionado El Bosque de los Zaragozanos desde su nacimiento? ¿Ha recibido el apoyo esperado?
Cuando planteamos la idea, muchos pensaron que era poco menos que una fantasía: un árbol por cada zaragozano, naturalizar espacios hasta ahora llenos de escombros, crear un proyecto participativo que implicara a la ciudadanía y a las empresas… La respuesta ha sido aún mejor que la esperada y ese entusiasmo nos ha empujado a seguir trabajando. Hoy, el Bosque de los Zaragozanos es un proyecto de referencia que ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, y no tengo duda de que conseguiremos nuestros objetivos.
¿Qué lecciones deja esta alianza público-privada entre el Ayuntamiento y Ecodes para otros proyectos ambientales?
Siempre he sido firme defensora de la colaboración público-privada, y eso se ha dejado ver en otros proyectos municipales. Implicar a la sociedad civil en acciones que benefician a la ciudadanía es fundamental, porque de alguna manera también ayuda a sentirlos como algo propio y reafirma ese orgullo de pertenencia que, a veces, nos ha faltado en Zaragoza. Tener a Ecodes como socio estratégico nos ha ayudado a consolidar El Bosque y a romper barreras y prejuicios.
Tras varios años de plantaciones, ¿qué beneficios perciben los vecinos de Zaragoza?
Hemos combinado plantaciones en el medio rural, en el entorno de Zaragoza, con otras dentro de la ciudad. Los beneficios en cuanto a sostenibilidad, recuperación de zonas verdes o lucha contra el cambio climático son evidentes desde el inicio, y están consolidados en las cifras conseguidas: nada menos que casi 260.000 árboles y arbustos plantados. Pero hay un componente educativo y de sensibilización que me parece extremadamente importante: miles de escolares, así como trabajadores de las instituciones y empresas participantes, han participado ya en alguna de las plantaciones y han tomado conciencia de la importancia que este proyecto tiene para todos: para quienes estamos ahora pero, también, para quienes lo disfrutarán en las siguientes generaciones.
¿Alguna de las acciones que se han llevado a cabo en el marco del proyecto es especial para usted a nivel personal?
Estoy muy orgullosa de haber podido compartir momentos entrañables a lo largo de estos años, incluso con mi propia familia. Y de ver los resultados. Por ejemplo, Campos del Canal, que era un terreno baldío y lleno de escombros, es hoy un espacio cada vez más frecuentado por vecinos que pasean, hacen deporte y disfrutan de su nuevo arbolado. Y eso sucede ya en otros muchos lugares, desde Garrapinillos hasta Torre Ramona o Torrero, además del Canal Imperial o La Plana.
¿Qué papel juega el Bosque de los Zaragozanos en la estrategia de adaptación al cambio climático de la ciudad?
Fundamental. En Zaragoza estamos trabajando, ya desde la anterior legislatura, en una estrategia global y transversal que tiene que ver con el cambio climático, con la salud y con el bienestar de la ciudadanía. El Bosque de los Zaragozanos es un elemento clave, pero también lo es el nuevo enfoque que estamos dando al tratamiento de la infraestructura verde urbana, a la movilidad –con la electrificación de la flota de autobuses o el servicio Bizi–, a la política energética –mejoras en alumbrado, impulso a comunidades energéticas, instalación de estacionamientos con placas solares...–, el tratamiento de los residuos, etcétera. Es un compromiso adquirido, de trabajo coordinado y sin descanso.
Mirando hacia el futuro, ¿por qué es tan importante lograr una Zaragoza verde?
Precisamente por el futuro: por los zaragozanos de los próximos años, por nuestros hijos y nuestros nietos. Es importante pensar proyectos a largo plazo, sin la inmediatez habitual de la política. Mi objetivo prioritario como alcaldesa es mejorar la calidad de vida de los zaragozanos, y para eso hay que pensar siempre en presente y en futuro. Por eso estamos embarcados en el reto de ser, en 2030, una de las primeras 100 Ciudades Climáticamente Neutras de Europa. El Bosque de los Zaragozanos es una pieza importante en ese gran proyecto de ciudad.