Un cambio de paradigma marcado por la colaboración, la formación y la innovación

La segunda mesa de la jornada versó sobre la industrialización en la construcción, un cambio que todos los participantes valoraron como necesario, debatiendo sobre cómo puede concretarse este modelo constructivo y qué ventajas proporciona, así cómo sobre cuáles son los principales retos que afrontan las empresas para adaptarse al nuevo escenario

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02 jul 2025 - 08:38
Los participantes en un momento del debate, celebrado en el Espacio H de HERALDO.Aránzazu Navarro

En los últimos años, términos como prefabricación, impresión 3D o construcción modular han comenzado a sonar con fuerza en un sector tan tradicional como es el de la construcción. Aunque la industrialización no ha transformado aún el sector al mismo ritmo que en otras industrias, el cambio ya está en marcha. ¿Pero está el sector preparado para dar el salto hacia un nuevo modelo constructivo?

Sobre ello debatieron el pasado martes en el Espacio H de HERALDO Marco Lahoz, director general de Gres Aragón; Juan Carlos Bandrés, presidente del Clúster Industrial de la Construcción en Aragón (CICA); Carlos Turégano, decano del Colegio Oficial de Arquitectos (COA) de Aragón, y Beatriz Gimeno, representante de la Confederación de Empresarios de la Construcción (CEAC) de Aragón, en una mesa redonda moderada por la periodista Nerea Tirado.

​La colaboración entre los agentes y el cuidado del diseño fueron puntos en los que coincidieron todos los participantes

En la práctica

El debate arrancó poniendo en contexto la situación del sector y valorando cómo encaja la industrialización en este paradigma. Así, Lahoz comentó que la construcción "es un sector que lleva siglos trabajando prácticamente de la misma manera o con pocas evoluciones tecnológicas", pero actualmente "estamos evolucionando hacia lo que se denomina ‘off-site construction’, que hace referencia a la planificación, diseño, fabricación y ensamblaje de los elementos en otro lugar diferente a la localización final del edificio". En este sentido, Bandrés coincidió en que el sector "va a tener que enfrentarse a una transformación», dado que "hoy en día poder tener una promoción que tenga más de un 15% de beneficios es prácticamente inviable, lo que va a complicar la viabilidad de futuras operaciones y dará lugar a que el actual problema habitacional vaya en aumento".

Por su parte, Turégano matizó que es importante tener en cuenta "para qué sirve la industrialización, y es para mejorar la arquitectura. No debemos olvidar que la arquitectura sin construcción es papel mojado, pero la construcción en sí sería una yuxtaposición de piezas desordenadas y sin ningún alma. No podemos perder la creatividad, pero la industrialización también nos da herramientas para ello". En el caso de Gimeno, coincidió en que "el sector de la construcción ha estado muy apalancado y es necesario un cambio estructural", pero señaló la dificultad añadida de que "la mayor parte de las empresas que lo forman son microempresas, con una gran cantidad de autónomos", además de "perfiles y gremios muy diferentes" cuya colaboración es importante para avanzar hacia un nuevo modelo de construcción.

De izquierda a derecha: Marco Lahoz, Juan Carlos Bandrés, Carlos Turégano y Beatriz Gimeno.Aránzazu Navarro

Preguntados por cómo se concreta esta industrialización, los participantes coincidieron en la importancia de priorizar el diseño y no caer en la repetitividad, así como en la necesaria cooperación entre todos los agentes implicados. Además, el decano del COA incidió en que "uno de los pilares de esta cuestión pasa por la formación desde las escuelas técnicas", que debe "integrar la formación creativa con la construcción" para que la industrialización pueda "derivar en una artesanía digital que sea capaz de dar respuesta a necesidades concretas». La representante de CEAC añadió que "también tenemos que ser capaces de volver a atraer talento e introducir nuevos perfiles dentro del sector. De hecho, la industrialización va a facilitar la entrada de la mujer al sector de la construcción, que ha estado muy masculinizado hasta ahora". Sin embargo, el presidente del CICA se mostró más radical y abogó por "una transformación mucho más contundente y necesaria, que va a conllevar una etapa larga y complicada para los profesionales". Una visión con la que coincidió el director de Gres Aragón, que destacó que se trata de "un cambio de paradigma en el que va a haber que repensar toda la cadena de valor, porque en España hablamos de tan solo un 2% o 3% de industrialización".

Retos y ventajas

Respecto a los principales desafíos que afronta el sector, Lahoz destacó que hace falta "un trabajo en la estandarización de los componentes para que sean intercambiables y, sin embargo, no sean absolutamente anodinos y todos iguales", algo que todos los participantes consideran posible gracias a las tecnologías actuales. Asimismo, Gimeno consideró que "la normativa se está quedando un poco atrás con respecto a los avances que se están dando, pero no está suponiendo una barrera", como sí lo es "la parte más administrativa o de gestión; a nivel de financiación, las entidades financieras no están ofreciendo productos que se adecúen a esta nueva forma de trabajar". Algo en lo que coincidió Bandrés, que señaló que "tiene que haber un cambio de orientación por parte de las administraciones e introducir a debate todo este tipo de cuestiones". Más optimista se mostró Turégano, que consideró que "tenemos una senda abierta porque el actual código técnico de la edificación es prestacional", lo que lo hace "adaptable a la industrialización aplicada a la arquitectura".

Para acabar, los intervinientes señalaron las diversas ventajas que ofrece la industrialización, como la "mejor calidad del producto final, un mayor control y la optimización de los recursos que se emplean para construir", en palabras de la representante de CEAC. Además, el decano del Colegio de Arquitectos añadió que "la industrialización va a suponer una mejora del mercado laboral, con empleos más cualificados y adaptados a la realidad actual, acabando con la imagen de empleo precarizado". Por su parte, el director de Gres Aragón valoró "la sostenibilidad y el menor impacto ambiental, con una menor generación de residuos", así como la reducción de los tiempos, ya que "se habla de entregar promociones en tres, seis u ocho meses, frente a los 18 o 24 actuales". Como conclusión, el presidente del Clúster resaltó que "este cambio no es opcional, no hay un camino B, sino que va a ser un cambio obligado y necesario, que generará un nuevo perfil de empresas". 

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