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Tecnología y sostenibilidad, de la mano para un servicio eficiente y competitivo
Según la Organización Mundial del Comercio la digitalización está transformando las operaciones de negocio exterior, además de contribuir a implantar un modelo más ecológico.
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Las tecnologías digitales no solo han acelerado el comercio mundial, sino que lo han reconfigurado. Así se referían recientemente desde la Organización Mundial del Comercio (OMC) al papel transformador de la innovación y la vanguardia tecnológicas en el sector. De hecho, según sus previsiones, la digitalización será uno de los motores más relevantes del crecimiento en el comercio exterior en los próximos años.
En este pronóstico, se señala que el uso de las tecnologías está afectando a la composición del comercio, donde ganan peso los servicios intangibles frente al habitual predominio de los bienes físicos. Por ejemplo, con la exportación de actividades como la consultoría, el diseño, el desarrollo de ‘software’, los servicios financieros o el márquetin digital, entre otros.
Además, desde la OMC se indica que se está reduciendo el tamaño de las operaciones comerciales internacionales, pues gracias a las tecnologías se acercan los mercados exteriores a las pequeñas y medianas empresas que, en consecuencia, tienen un acceso más fácil a la información necesaria para exportar y a las bases de datos de potenciales clientes.
Nuevos procedimientos
Entre las tecnologías más utilizadas en el ámbito del comercio internacional destaca la cadena de bloques o ‘blockchain’, que permite rastrear el origen y la trazabilidad de los productos, desde su fabricación hasta su entrega, mejorando la eficiencia y reduciendo fraudes. El internet de las cosas, por su parte, que conecta dispositivos, sensores y sistemas, proporciona datos en tiempo real sobre el movimiento de mercancías y los CMS (Content Management System) facilitan el contacto con la cadena logística para controlar incidencias, previsiones o rutas.
Destacan las aplicaciones en el sector de la inteligencia artificial (IA), que puede reducir los costes del comercio y aumentar la productividad, tal y como se afirma en un reciente estudio de la OMC. Al mismo tiempo, se pone de manifiesto la necesidad de reglamentar esta tecnología para garantizar su fiabilidad y seguridad, un desafío al que hay que sumar otros de relevancia en el ámbito de la digitalización relacionadas con la ciberseguridad, la protección de los consumidores o los pagos electrónicos.
La apuesta por las tecnologías contribuye, en definitiva, a gestionar la mercancía de un punto a otro del mundo de un modo ágil y eficiente. Pero no solo eso, pues también contribuye a generar transacciones comerciales más sostenibles, reduciendo costes y optimizando procesos.
Medio ambiente
Acaba de celebrarse la Semana del Comercio y el Medio Ambiente de la OMC, una cumbre compuesta por 15 sesiones en las que se abordan una serie de temas que ocupan un lugar destacado en la agenda del comercio en la actualidad. Entre ellos cabe citar la lucha mundial contra la contaminación producida por los plásticos, la agricultura sostenible, la transición verde en las economías en desarrollo, los mecanismos de tarificación del carbono, los reglamentos relacionados con la deforestación, el futuro de los combustibles sostenibles y las medidas de política climática relacionadas con el comercio.
Todas estas cuestiones se ponen sobre la mesa cuando se marcan las pautas para un comercio internacional sostenible y respetuoso con la salud del planeta. Especialmente en el ámbito de la logística, donde desde hace años se concentran los esfuerzos en reducir emisiones, apostar por los biocombustibles, electrificar flotas de vehículos y sistematizar procesos con plataformas y ‘softwares’ que consiguen un almacenacenamiento y una distribución mucho más eficientes, además de resolver de un modo más eficaz cualquier imprevisto.
Los objetivos marcados por la Agenda 2030 determinan hace tiempo las estrategias de las empresas exportadoras y del sector de la logística, que ya están estableciendo metas a más largo plazo, trabajando con modelos de sostenibilidad a fechas de 2040 y 2050, tal y como se apuntó en en la jornada ‘Aragón, tierra logística. Proyectos Estratégicos’, organizada por HERALDO el pasado mes de mayo. Los principales agentes del sector en la Comunidad coincidieron en el foro en la necesidad de seguir impulsando las políticas medioambientales, acompasadas, eso sí ,con los avances en materia industrial para que realmente sirvieran de motor y no de freno al desarrollo empresarial. A este respecto, se hizo referencia a las regulaciones y a la normativa europea, haciendo una llamada al consenso para que las reglas del juego en el mercado internacional sean iguales para todos.
Otra cuestión clave para implantar un modelo de negocio basado en la innovación y en la sostenibilidad es la formación, pues los nuevos tiempos exigen perfiles actualizados, especialistas en sistemas y herramientas tecnológicas, así como expertos en temas energéticos, de gestión de residuos o en políticas de responsabilidad social corporativa que sean capaces de integrar la tecnología para optimizar procesos, reducir el impacto ambiental, y asegurar la competitividad de las empresas en un mercado global.
Es una evidencia que la tecnología y la sostenibilidad establecen las bases para el desarrollo del futuro en el negocio exterior. Y, aunque son muchos los avances en este aspecto, los expertos coinciden en que aún queda camino por recorrer.