hospital clínico universitario lozano blesa

Servicios técnicos: no tan visibles pero esenciales

Las áreas de limpieza, mantenimiento, lavandería y cocina conforman una parte imprescindible del Clínico. Además, algunas de ellas también prestan servicio a otros centros como el CME Inocencio Jiménez

Noticia

Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.

11 dic 2024 - 05:00
65 profesionales trabajan en la sección de lavandería del ClínicoHospital Clínico Universitario

Alrededor de 1.200 comidas y cenas al día, sin contar desayuno y merienda, y una producción semanal que oscila entre las 38 y las 40 toneladas de ropa procesada. 

Datos como estos son el reflejo del trabajo diario del personal de cocina y lavandería del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, uno de esos lugares en los que el día a día transcurre mucho más allá de lo que pueden ver los ojos al cruzar sus puertas.

En concreto, es en la planta -2 del edificio de hospitalización donde este equipo de profesionales complementa la labor de los sanitarios, que junto a la del personal de limpieza y mantenimiento, significan una parte fundamental de un hospital que vela desde hace medio siglo por garantizar el bienestar de los más de 1.000 pacientes que atiende a diario.

En él, alrededor de 240 profesionales de servicios técnicos, sin tener en cuenta al personal de limpieza, hacen posible el funcionamiento del centro.

Lavandería: en el núcleo invisible del Clínico

En lavandería, por ejemplo, 65 trabajadores como celadores, lavanderas, planchadoras, costureras, ingeniero técnico y gobernantas dan servicio, no solo a las necesidades internas del hospital, sino también a las de otras entidades como el CME Inocencio Jiménez; el Centro de Rehabilitación Psicosocial Nuestra Señora del Pilar; los centros de atención primaria del Sector Zaragoza III; el Sector Sanitario de Calatayud; y el 061.

En las instalaciones de lavandería, renovadas a finales de 2019, no faltan las tecnologías de última generación: un túnel de lavado de ocho módulos, dos lavadoras de barrera sanitaria, un túnel de secado y planchado de uniformidad y dos plegadoras de uniformidad y toallas. 

Maquinaria que, junto a la labor de los profesionales, hace posible el servicio diario de más de 3.500 sábanas y más de 2.000 toallas. Además, las máquinas de uniformidad blanca dispensan más de 50 batas y 400 pijamas al día para el personal.

Como todo el edificio, este servicio está diseñado para respetar lo máximo posible el medio ambiente, por lo que a pesar de esta alta producción, el uso eficiente de los modernos equipos con los que cuenta ha permitido reducir significativamente el consumo de agua respecto al equipamiento anterior. Así, la lavandería se presenta como una sección de las muchas que conforman el núcleo invisible del Hospital Clínico. 

Los modernos equipos tecnológicos con los que trabajan en lavandería permiten reducir significativamente el consumo de agua respecto a las instalaciones previas a su renovación en 2019

Trabajo y dedicación en el servicio de cocina

Otra parte de dicho núcleo está en la cocina, donde Jaime Trujillo lleva casi cuatro décadas dando de comer a los pacientes, los seis últimos años como jefe de sección

El tiempo ha pasado y con él han evolucionado, no solo las instalaciones, sino también la forma de trabajar de un equipo que hoy conforman más de 100 profesionales: 85 pinches, 11 cocineros, cuatro gobernantes de cocina y uno de almacén, dos auxiliares administrativas y dos técnicos en cuidados auxiliares de enfermería ubicados en la Unidad de Dietética.

Las nuevas tecnologías llegaron a este espacio como una ágil mano extra para Trujillo: "Nos ha servido para tener información más precisa de las dietas, así cada mañana sabemos exactamente qué debemos preparar para el día siguiente".

"Por ejemplo –continúa– ahora tenemos hornos que tienen capacidad para 200 o 300 raciones, algo que antes era impensable". Hornos que, como los lavavajillas industriales y las ollas de 300 y 400 litros, son el reflejo de las cuantiosas cantidades con las que trabajan cada semana: 822 kilógramos de carne, 2.380 de fruta y 1.360 litros de leche son solo algunos ejemplos de ello.

Mucho antes de comenzar con la elaboración de los platos, el equipo de cocina idea, junto al de dietética y nutrición, los 17 tipos de dietas que abarcan opciones vegetarianas, veganas, sin gluten, hipocalóricas, para insuficiencia renal y texturizadas, entre otras. 

El Clínico cuenta con 17 tipos de dietas con opciones para todo tipo de alimentación

Todas ellas, además, se emplatan de manera individual, se filman y etiquetan para prevenir posibles contaminaciones cruzadas. La dieta basal, por su parte, es semanal y ofrece tres menús diferentes, cuyas versiones varían según la temporada del año.  

Una vez diseñados, comienza la gestión del pedido con los proveedores y cuando los alimentos llegan a las instalaciones, el equipo continúa trabajando para "garantizar todo el proceso de cocina, desde que se guarda el alimento en la nevera hasta que se prepara, pasando por el protocolo de elaboración, el tema de la limpieza de la vajilla y un largo etcétera", explica Trujillo.

Además, el servicio se encarga también de los bocadillos de diálisis para el hospital y el CME Inocencio Jiménez, así como bocadillos para citostáticos, suplementos para diferentes áreas y servicios con jornadas prolongadas.

Ahora, con la llegada de la Navidad, como todos los años, el equipo de cocina del hospital se prepara para crear menús especiales que requieren "más tiempo y cariño de elaboración", como explica Trujillo, quien recalca que, como todos los demás servicios técnicos del hospital, "la cocina es el corazón del Clínico: nunca puede dejar de latir".

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