Nuevas técnicas y materiales: el sector de la construcción también innova
El ahorro en costes, la mejora en la eficiencia y la sostenibilidad están cambiando las reglas a la hora de edificar. La construcción modular o la impresión 3D destacan entre las nuevas
técnicas, así como el hormigón autorreparable o el aerogel en el ámbito de los materiales
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Hace poco menos de diez días, los vecinos de las viviendas del grupo sindical Balsas de Ebro Viejo pudieron contemplar cómo grandes grúas apilaban, como si de un puzzle o un Lego se tratara, las diferentes piezas que conforman las torres que alojarán muy pronto ascensores y las placas que compondrán el nuevo revestimiento de la fachada y que, entre otras cuestiones, permitirán mejorar el confort y el ahorro energético. A mediados de marzo, los residentes y paseantes de la calle Mayor de Zaragoza también quedaron sorprendidos con la llegada de un nuevo edificio, pues en tan solo cinco días, un pequeño solar se convirtió en un hotel de cinco plantas prácticamente listo para alojar a sus huéspedes.
Estos dos ejemplos de rehabilitación y construcción modular desarrollados en Zaragoza ilustran cómo un sector eminentemente tradicional se esfuerza por mejorar e innovar. Los nuevos procesos de fabricación y materiales y la modernización de las técnicas de construcción han supuesto un ahorro de costes y una mejora en la eficiencia, además de resultar más favorable para el planeta.
Y es que según el último informe del sector de la construcción elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), "el pasado 2023 fue el primer año en que el crecimiento continuado de la construcción de edificios se desvinculó de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector asociado, que se han estancado". No obstante, este ámbito sigue siendo un factor clave en la crisis climática, ya que consume el 32% de la energía mundial y contribuye al 34% de las emisiones mundiales de CO2. Además, depende de materiales como el cemento y el acero, responsables a su vez del 18% de las emisiones mundiales y una fuente importante de residuos en la construcción.
En ese sentido, recuerda el Pnuma, "y dado que aproximadamente la mitad de los edificios del mundo que existirán en 2050 aún no se han construido", es esencial adquirir prácticas de economía circular que impliquen una mayor vida útil de los edificios, una mejor eficiencia y reutilización de los materiales, el reciclaje, el diseño pasivo y la gestión de residuos, así como impulsar los programas de formación de mano de obra para cubrir las carencias de cualificaciones en el sector.
Técnicas y materiales
En lo que se refiere a técnicas, la ya citada construcción modular constituye una alternativa más rápida y sostenible frente a los métodos tradicionales. Este sistema consiste en fabricar secciones del edificio en fábricas, bajo condiciones controladas, para luego ensamblarlas directamente en el lugar de la obra. El resultado es una ejecución más eficiente, plazos de entrega más cortos y una notable reducción del impacto ambiental gracias al mejor control de materiales y residuos.
La impresión 3D también resulta cada vez más popular, puesto que permite crear estructuras complejas con alta precisión en un menor tiempo. Ya se está desarrollando tanto con materiales polímeros como con hormigón, lo que permitirá fabricar desde componentes específicos hasta edificaciones completas, de una manera más eficiente y disminuyendo considerablemente los recursos.
A estos procedimientos cabe añadir la realidad aumentada, que está revolucionando el diseño y la construcción al permitir que arquitectos y profesionales del sector visualicen y ajusten proyectos en tiempo real, detectando posibles errores incluso antes de que comience la obra.
En materiales, ya se habla, por ejemplo, del hormigón autorreparable, el cual permitirá, mediante una serie de bacterias y partículas añadidas a su composición inicial, que no se formen grietas o que, en el caso de surgir, se autorreparen por reacción química al aire o la humedad.
Otra de las innovaciones en este ámbito es el aerogel, un material ultraligero –más del 90% de su composición es aire– y poroso que actúa como un excelente aislante térmico y acústico, además de ser muy resistente al calor y translúcido, por lo que resulta también útil a nivel arquitectónico. Su uso en la construcción puede mejorar la eficiencia técnica y aligerar el peso sobre la estructura.