responsabilidad social corporativa

Los retos que marcan el progreso en el futuro

Reducir la carga administrativa de las compañías a la hora de declarar sus políticas de sostenibilidad es uno de los objetivos del nuevo marco legislativo europeo que regulará la RSC.

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18 jun 2025 - 05:00
El crecimiento económico y empresarial debe verse acompañado de las políticas de RSC, a las que afecta el incierto panorama político internacional.Getty Images

El paquete de medidas Ómnibus que aprobó la Comisión Europea el pasado 26 de febrero se encuentra en trámite. El objetivo, según defiende la UE, es reducir la carga administrativa de las compañías a la hora de declarar sus políticas de sostenibilidad, lo que genera, a su vez, inquietud acerca de si esta iniciativa va a comprometer la obligación de las organizaciones en este capítulo. Así se pone de manifiesto desde el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, propiciando que el primer reto del sector, el más a corto plazo, sea saber cómo va a afectar la aplicación de este nuevo marco legislativo, en revisión actualmente por convocatoria pública.

A su vez, el Observatorio, que acaba de publicar un informe sobre la sostenibilidad en las empresas del Ibex 35, en el que se examina el cumplimiento de los compromisos corporativos con más de 700 indicadores, advierte de que hay cierto retroceso, según los datos relativos a 2023, con respecto a ejercicios anteriores. Esta tendencia, sumada a la inestabilidad política internacional que caracteriza la coyuntura actual de los mercados, traslada cierto pesimismo a los tiempos venideros. Así lo confirman, por ejemplo, las directrices marcadas por el gobierno de los Estados Unidos, que abordan las estrategias de sostenibilidad de un modo secundario frente a los intereses económicos inmediatos. El freno en el fomento e implantación de las energías limpias frente a los combustibles fósiles o las agresivas políticas migratorias y de inclusión, entre otras políticas, hacen peligrar la vertiente social del ámbito empresarial, donde el recorte de presupuestos también ha afectado seriamente a la ética y transparencia de las organizaciones, como confirman expertos económicos.

Este último aspecto es especialmente preocupante en un momento en el que la irrupción de las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, está demandando nuevas medidas de regulación que garanticen un uso adecuado. A este respecto, se aboga por que el componente humano sea crucial en la generación de valor, y no prescindible, lo que pondría en jaque, incluso, los puestos de trabajo, tal y como se traslada desde las empresas.

Otro de los retos a la hora de avanzar en materia de responsabilidad social corporativa es el de seguir incidiendo en las alianzas, claves para aunar esfuerzos en el camino que marca la RSC, como se explica desde las compañías, que también consideran necesario seguir apostando por la divulgación en este ámbito. 

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