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La influencia de la IA para mejorar la sociedad

La inteligencia artificial podría facilitar el cumplimiento del 79% de los ODS. Una cifra que pone de relieve su importancia en materia de sostenibilidad pero también que su implementación debe ser equitativa para llegar a toda la sociedad.

Noticia

Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.

La inteligencia artificial puede ayudar a que numerosos sectores profesionales sean mucho más sostenibles.

Un estudio publicado en la revista Nature ha revelado que la inteligencia artificial podría facilitar el cumplimiento del 79% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y hasta el 93% si se consideran solo los ODS medioambientales. Una afirmación que es compartida por diversos expertos en la materia y que tiene que ver con uno de los temas estrella de los últimos tiempos, la IA, y la idea de que si se utiliza de forma ética puede ser una herramienta transformadora también para la sostenibilidad empresarial.

Por ejemplo, en sectores como la logística, esta tecnología ya está ayudando a optimizar rutas de transporte, disminuyendo las emisiones de carbono y mejorando la eficiencia operativa. Además, el Foro Económico Mundial destaca que puede acelerar la transición hacia una economía más sostenible, al proporcionar soluciones innovadoras a desafíos ambientales complejos.

Por otra parte, cabe destacar que la crisis climática sigue su curso y la humanidad se encuentra inmersa en la búsqueda de soluciones innovadoras y efectivas para mitigar los efectos del cambio climático. En este contexto, la IA se revela como un aliado imprescindible para el desarrollo sostenible, ayudando a diseñar, ejecutar, consultar y planificar un futuro mejor para el planeta en este sentido.

La IA puede proporcionar soluciones innovadoras
a desafíos ambientales complejos

La integración de esta tecnología en el cuidado del planeta ofrece una promesa sin precedentes: la capacidad de transformar todos los sectores para satisfacer las necesidades actuales sin comprometer a las generaciones futuras.

Una serie de datos que, en suma, reflejan el inmenso potencial que tiene la IA para contribuir a la lucha contra el cambio climático, pues ofrece herramientas poderosas para abordar estos retos ambientales y sociales. Sin embargo, los expertos recuerdan la importancia de implementar estas tecnologías de manera ética y equitativa para asegurar que sus beneficios lleguen a todos los rincones de la sociedad.

Aplicaciones de la IA

La IA está desempeñando un papel crucial en la creación de soluciones innovadoras y sostenibles, y prueba de ello son las aplicaciones de esta tecnología que pueden ser destinadas a la protección del planeta.

  • 1

    Conservación de la biodiversidad

    ​Vigilancia de hábitats, protección de la vida salvaje y reconocimiento de patrones en las especies son algunos de los ámbitos que la IA abarca a este respecto.
  • 2

    Eficiencia energética

    La IA puede optimizar el consumo energético en edificios y ciudades inteligentes, ajustando de forma automática la iluminación, la calefacción y la refrigeración según las necesidades reales, algo que reduce las emisiones de carbono y disminuye los costes energéticos.
  • 3

    Agricultura inteligente

    Los agricultores pueden usar sensores y drones impulsados por IA para monitorear sus cultivos en tiempo real, identificar enfermedades y optimizar el uso de agua y fertilizantes. Esto no solo aumenta la productividad, sino que también reduce el impacto ambiental de la agricultura.
  • 4

    Renovables

    Uno de sus usos más destacados en el sector energético tiene que ver con la mejora en las predicciones de oferta y demanda, según apunta la Agencia Internacional de la Energía. Comprender con mayor precisión cuándo está disponible la renovable y cuándo se necesita es esencial para los sistemas de energía de próxima generación.
  • 5

    Gestión del tráfico

    La aplicación de la inteligencia artificial a la movilidad urbana permite predecir atascos y ofrecer rutas alternativas. En ‘sharing’ (la movilidad compartida), esta tecnología predice la demanda de vehículos por zonas y horas. De esta manera, las empresas pueden organizar la disponibilidad de los vehículos para los ciudadanos en función de sus necesidades. Una solución que no solo facilita la movilidad, sino que también minimiza su impacto ambiental.
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