impulso industrial
La industria aragonesa vive un momento crucial con importantes expectativas de futuro
El pasado jueves, los alcaldes de Calatayud, Borja y Cariñena se reunieron en el nuevo Espacio H de HERALDO DE ARAGÓN para participar en una mesa redonda sobre el impulso industrial en Aragón.
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Analizar la importancia que el tejido industrial tiene para los pueblos aragoneses, conocer los proyectos que se están llevando a cabo en diversas localidades del territorio y estudiar las perspectivas de futuro. Son algunos de los temas que se trataron en la mesa redonda celebrada el pasado jueves en el nuevo Espacio H de HERALDO DE ARAGÓN. A la cita, moderada por la periodista Nerea Tirado, asistieron los alcaldes José Manuel Aranda, de Calatayud; Sergio Ortiz, de Cariñena; y Eduardo Arilla, de Borja.
Comenzaron haciendo un repaso a la situación en la que se encuentran sus respectivos municipios, coincidiendo todos en el buen momento que se está viviendo en Aragón.
En Borja cuentan con una gran diversificación industrial gracias a empresas de referencia en sectores como el del automóvil, el del césped artificial o el del vino que, además, están en pleno crecimiento. Su alcalde, Eduardo Ardilla, destacó el acuerdo que Fagor Ederlan ha firmado con una empresa china para ensamblar un nuevo coche eléctrico en Figueruelas, cuyo chasis se fabricará en Borja. "Es el proyecto más importante que tenemos a día de hoy. No solo creará unos 200 puestos de trabajo, sino que va a dinamizar totalmente el polígono, porque atraerá a muchas empresas auxiliares. Además, existe la posibilidad de que, en el futuro, se haga lo propio con un segundo vehículo, lo que sería una enorme noticia para nuestra comarca y para todo Aragón", sentenció.
Los ponentes coincidieron en que atraer industria supone enormes beneficios para los ciudadanos
En Cariñena, la industria también tiene un peso notable, con una importante empresa de sistemas integrados para espacios comerciales, bodegas de vino, una embotelladora de agua o una fábrica de envasado de cebolla dulce. Entre las múltiples iniciativas del municipio, Sergio Ortiz reseñó "el ambicioso proyecto de Yudigar para ampliar su nave y duplicar su superficie de almacén en el polígono Entreviñas, una fuerte inversión de Destilerías San Valero para crear un proceso que permita desalcoholizar el vino y las nuevas centrales de procesado y envasado de frutos rojos que necesita el Grupo Sanlucar tras la compra de las 600 hectáreas que ha adquirido en Cariñena para cultivar estos frutos".
Con sus polígonos ya muy colmatados, Calatayud espera con ilusión varias ampliaciones, como un micropolígono de 30.000 metros cuadrados o una parcela de 600.000 metros cuadrados ampliables a otros 400.000 que ha sido declarada de Interés General. Empresas relacionadas con el reciclaje, las conserveras, el vino o la ingeniería, entre otros, operan ya en el municipio. "Todas apuestan firmemente por la innovación, como Viveros Verón, presente en más de 30 países; Fragmetal, que trabaja en un proyecto que triplicará su número de trabajadores; Sigit Automotive, que va a desarrollar un centro de ingeniería junior; Iberia Composite, que vive un crecimiento exponencial con todo el tema de los drones y la aeronáutica; o Certest Biotec, que está poniendo a Calatayud en el mapa de la biotecnología", contó José Manuel Aranda.
Cubrir las demandas
Se hizo también hincapié en las principales demandas que buscan las empresas a la hora de elegir el lugar donde desarrollar su actividad industrial.
A este respecto, estuvieron de acuerdo en nombrar como requerimientos esenciales tener unas buenas conexiones, una comunicación fluida con los ayuntamientos, suministro energético asegurado, agilidad en los trámites y acceso a mano de obra.
Aseguraron que una comunicación fluida con los ayuntamientos es vital para las empresas
Para el alcalde de Cariñena, "las empresas buscan un ayuntamiento que sea compañero y que les ayude con diligencia a realizar todos los trámites rápidamente; un lugar donde sea fácil instalarse y dé respuesta a sus necesidades presentes y futuras", afirmó. "Coincido totalmente en el tema de la agilidad, los expedientes no pueden quedarse parados porque las empresas que llegan con la intención de asentarse en tu municipio quieren hacerlo de forma inmediata", añadió el alcalde de Borja.
El de Calatayud, por su parte, quiso destacar la creciente demanda de trabajadores, tanto técnicos como sin cualificación, y aprovechó para reivindicar que están "luchando por un proyecto universitario privado que dé solución a las necesidades que tienen las empresas, especialmente en cuanto a ingeniería de datos y biomédica".
A raíz de mencionar la alta demanda de empleo, la periodista les preguntó por el tema de la despoblación. Los tres ponentes coincidieron en que atraer tejido industrial a sus municipios supone enormes beneficios para los ciudadanos, ayudando al asentamiento de población local y generando nuevas oportunidades.
Entre los problemas más acuciantes que sufre la industria se hizo hincapié en la falta de mano de obra
Arilla puso algunos datos de su localidad sobre la mesa, remarcando que de los 3.980 habitantes que tenía Borja en 1991, han pasado a los 5.300 en 2025. "Si hay alternativas, si hay futuro y si hay empleo, al final consigues que la gente se instale, que su proyecto de vida se haga en el municipio", afirmó.
Ortiz quiso resaltar que esta creciente demanda de empleo tenía su parte positiva, y es que "está logrando que los trabajadores que se cualifican puedan conseguir puestos mejor retribuidos y con condiciones laborales que les permitan llevar una vida digna", a lo que Aranda añadió que desde los municipios "deben visibilizar las necesidades del territorio con la Consejería de Educación para poder dar soluciones rápidas a los requerimientos de las empresas y aprovechar las oportunidades profesionales y vitales que se generan".
Reivindicaciones
Hubo tiempo también para las reivindicaciones, en el que los alcaldes aprovecharon para hacer sus peticiones.
El alcalde de Calatayud pidió agilidad en el tema de ciclos formativos "porque a veces se sobreproducen profesionales de una determinada actividad o llegan demasiado tarde" y apuntó al tema fiscal manifestando que "hay una enorme diferencia de renta bruta entre el área metropolitana de Zaragoza y ese segundo círculo concéntrico, algo que podría paliarse con una fiscalidad diferenciada entre ambas zonas, que favoreciera de alguna manera a las empresas que se instalan en las áreas más alejadas de la capital".
Su homólogo de Cariñena coincidió con él en la fiscalidad y aprovechó para pedir que no faltara el suministro energético "porque ya puedes tener todo el suelo industrial que quieras, que si no tienes acceso a la energía necesaria, ninguna empresa se va a instalar en él», resaltó.
Los alcaldes aprovecharon también para hacer diversas peticiones
Para poder ampliar su polígono industrial Barbablanca, el alcalde de Borja señaló que necesitan «una inversión en torno a los dos millones de euros» y que, aunque en sus presupuestos de 2026 "vamos a habilitar una partida de 720.000 euros para comenzar con los trabajos", solicitan ayudas.
Por último, la periodista les invitó a imaginar cómo sería su municipio dentro de una década. Los alcaldes soñaron con un lugar con una industria sólida, servicios culturales y de ocio atractivos, mejores comunicaciones, un crecimiento sostenible, buenas ofertas educativas, una alta calidad de vida y que valore el trabajo que todas las personas que han hecho posible el camino hacia ese futuro onírico.
José Manuel Aranda, alcalde de Calatayud
"Estamos luchando por un proyecto universitario privado que cubra las necesidades que demandan las empresas, especialmente en cuanto a ingeniería de datos y biomédica. Debemos dar soluciones rápidas para aprovechar las oportunidades profesionales y vitales que se generan"Sergio Ortiz, alcalde de Cariñena
"Las empresas buscan un ayuntamiento que sea compañero desde el minuto uno y que les ayude con diligencia y eficacia a realizar todos los trámites que requieran; un lugar donde sea fácil instalarse y dé respuesta a sus necesidades presentes y futuras de la mejor forma posible"Eduardo Arilla, alcalde de Borja
"Borja ha pasado de tener 3.980 habitantes en 1991 a 5.300 en 2025. Si hay alternativas, si hay futuro y si hay empleo, al final consigues que la gente se instale y que su proyecto de vida se haga en el municipio. Pero hay que hacerlo bien, tranquilamente y de forma sostenida"