Xi PREMIOS CON MUCHO GUSTO
Cuando la pasión por la conservación e identidad del territorio da sus frutos
La marca Vignerons de Huesca ha recibido el premio a la sostenibilidad concedido por el suplemento gastronómico de HERALDO.
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
"Supercontentos" se muestran Javier Buil y Nieves Campo, artífices del proyecto Vignerons de Huesca, por recibir el reconocimiento del suplemento gastronómico de HERALDO DE ARAGÓN, el primero de otros muchos que seguro llegarán. "Llevamos desde 2016 trabajando a la sombra en esta iniciativa pionera en España, que vio la luz oficialmente dos años después, para inculcar a la gente que hay que apoyar el trabajo que se hace en nuestro territorio", según explica Buil, quien lleva años haciendo gala de este compromiso con el entorno en su tienda especializada en productos locales La Corona de L’Ainsa, situada en la Plaza Mayor de la capital del Sobrarbe.
De ese empeño por impulsar la labor de los pequeños productores, la cultura del medio rural y, en definitiva, el valor de la identidad de una región nació la marca Vignerons, bajo la cual se agrupan bodegas, restaurantes, comercios y expertos que ensalzan la gastronomía de la provincia altoaragonesa. "Con este lazo de unión que supone el proyecto, se forma y se asesora a las bodegas locales y a los restaurantes a que se diferencien dentro del mercado con una propuesta de alta calidad", explica Buil, quien soporta especialmente el peso de la distribución de los productos, llegando a todo Aragón, y de la difusión del proyecto. Hoy son seis las bodegas adheridas a la iniciativa, con las que trabajan más de 50 restaurantes oscenses, entre ellos los siete reconocidos con estrella Michelin.
El salto cualitativo de los vinos Vignerons es una evidencia. Buil recuerda que al principio, el precio medio de las botellas se situaba en los 10 euros y, actualmente, se cotiza en torno a los 20. La apuesta por la calidad y la diferenciación se plasma ya en los estatutos del proyecto que obligan a que un vino Vignerons cumpla con unos determinados requisitos. Entre ellos, que pertenezca a producciones limitadas, que se base en variedades autóctonas y que asuma procesos ecológicos en su elaboración que, a su vez, contribuyan a conservar la biodiversidad. "Para nosotros es importante que los propietarios de las bodegas trabajen en sus propios viñedos"», añade el promotor de la iniciativa, convencido de que la actividad vinícola y gastronómica es una valiosa herramienta para generar empleo y combatir la despoblación en el medio rural. Además, los vinos asociados atraviesan exigentes procesos de cata entre los que se encuentran reconocidos expertos a nivel internacional.