aragón con otros ojos 2025

Costumbres de lo más curioso

Además de las fiestas patronales y otros actos populares de renombre, en el territorio se
llevan a cabo diversas tradiciones menos conocidas pero que cuentan con un gran arraigo.

Noticia

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09 jun 2025 - 05:00
Pesaje de niños en la localidad zaragozana de Lituénigo.Nora Bermejo | HA_Archivo

El Cipotegato, los carnavales de lugares como Bielsa, Épila o Torla, las fiestas que protagoniza la máscara de Ateca y que están declaradas de Interés Turístico de Aragón o las dedicadas a la contradanza de Cetina, Bien de Interés Cultural Inmaterial (BIC) desde 2012. Todas ellas son citas festivas muy populares en Aragón, que atraen cada año a un importante número de visitantes y que beben de tradiciones muy marcadas en el territorio. Sin embargo, existen otras costumbres que, aunque son menos conocidas, cuentan igualmente con un gran arraigo.

Algunas de ellas son muy curiosas, además de ideales para fotografiar, como la cultura del chopo cabecero en el sur de Aragón, declarada BIC, que hace referencia al aprovechamiento o manejo tradicional del álamo o chopo negro a través de su escamonda periódica, así como a los conocimientos, técnicas y usos asociados a dicha actividad. Otro BIC, en este caso en la agroalimentación, es el secado natural ‘a ventana abierta’ de jamones y productos cárnicos en la provincia de Teruel, un proceso que empezó a realizarse en la prehistoria con productos derivados de la caza y que constituye un método de conservación tradicional de los alimentos muy valorado actualmente.

Caseta de piedra seca a las afueras de La Iglesuela del Cid.Laura Uranga

También con esta catalogación se encuentra la técnica constructiva de la piedra seca, cuya principal característica es la ausencia de argamasa o conglomerante en la colocación del material constructivo, la piedra sin labrar y, generalmente, de tamaño y peso reducido. Por su parte, también cabe destacar el toque manual de campanas, que constituye un lenguaje sonoro que ha funcionado a lo largo de los siglos como un medio de comunicación, cumpliendo un conjunto de funciones sociales para la comunidad: informar, coordinar, delimitar el territorio y proteger. Los toques de campanas han sido los encargados de organizar la vida comunitaria, de delimitar el tiempo y el espacio laboral, diario, festivo y de duelo.

Asimismo, en Lituénigo, el cuarto domingo de septiembre durante las fiestas patronales en honor de San Miguel, se realiza después de la misa mayor el pesaje de los niños, utilizándose una balanza romana de las que se empleaban en la trilla, en cuyos extremos se colocan dos capazos, en uno de ellos el niño y en la otra trigo hasta igualar el peso. Una costumbre que fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón en 1998.

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