Espacio H
El estallido de color y planes de Ágatha Ruiz de la Prada
La diseñadora desplegó su mundo sin filtros y mil planes en Espacio H de HERALDO, donde se encontró con el público y presentó su libro ‘Todo por un plan’
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
A Ágatha Ruiz de la Prada no le hace falta presentación. Su nombre, como sus diseños, estalla en color, actitud y personalidad. El pasado jueves 15 de mayo, Espacio H se llenó de planes, recuerdos, anécdotas y reflexiones de la mano de la icónica diseñadora, que presentó su nuevo libro, ‘Todo por un plan’, en conversación con la periodista de HERALDO Ana Esteban.
"Tener planes alarga la vida" decía su abuela. Y ese espíritu vitalista recorre cada página del libro y cada palabra de Ágatha. "Mi abuela no trabajaba, pero no quiere decir que no tuviera ganas de hacer muchas cosas. Comprar lo más barato era su plan del día", recordó.
Con esa misma energía y los ojos bien abiertos, Ruiz de la Prada se refugió durante toda su infancia en el mundo adulto. Para ella, acostumbrada a tertulias de personas con 80 años, ir al colegio era aburrido. Sin embargo, fue este motivo el que la llevó a tener una gran imaginación y formar su rompedora personalidad.
Bajo su punto de vista, los planes no son un lujo sino un combustible: "Es más importante tener buenos planes que ser muy rico. El plan te puede decepcionar, pero hay que probar". Esa misma filosofía, según compartió, ha sido la que la ha acompañado en todos sus proyectos, desde sus inicios en la moda hasta sus colecciones más recientes, que incluyen ropa, aceite, productos de limpieza ecológicos, caviar o carritos de la compra.
"Yo vengo de una familia donde no se trabajaba, y pensé: qué horror. A mí el trabajo me ha dado la felicidad. Y allí donde pueda aportar o hacer, estaré", valoró, además de incidir en que desde los 20 años sabía que iba a conseguir vivir de la moda. "Para conseguir algo tienes que soñarlo antes", apuntó.
El encuentro con el público fue también una oda a "las amigas" y un viaje por su historia familiar. Además de rememorar que vivían a cabo entre Madrid y Barcelona, señaló que, en su familia, "las ricas siempre han sido mujeres, y por eso mandaban más".
"El feminismo ha sido clave en mi vida. Leía a Simone de Beauvoir cuando era pequeña, pero lo más importante ha sido que en mi familia nunca he visto a una mujer sometida a un hombre", agregó.
Con la misma naturalidad con la que mezcla colores imposibles, también criticó el hiperconsumo actual y la acumulación de ropa que acaba quemada o convertida en basura: "Hay que luchar contra eso. Siempre lo he dicho".
Consciente de su exposición mediática, se mostró generosa y directa: "Antes, la gente elegante era discreta. Hoy lo más importante es la indiscreción. Prefiero contar yo mi historia antes de que lo haga otro inventando".
Tal y como compartió, las redes son su "periódico personal" y la gente no siempre comprende ese impulso suyo por seguir creando. "Tengo muchas ganas de darlo todo hasta el último momento", confesó entre risas.
En una hora de conversación que supo a poco, Ruiz de la Prada se mostró como lo que es: una mujer de mil colores, mil historias y, sobre todo, mil planes.