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aragón es extraordinario

Cipri I el Boltañés, incansable y veloz en la montaña

El corredor sobrarbense de verticales está en la elite nacional de veteranos; su carisma le ha convertido además en uno de los deportistas más queridos de su comarca

Carlos Ciprés es de Boltaña de toda la vida. Futbolero desde pequeño, con un fondo diésel y una aceleración envidiable, acabó pasándose a las dos ruedas para poder conocer a fondo los hermosos valles que rodean a su localidad natal. Llegó a hacer la Quebrantahuesos, pero la bici le quitaba mucho tiempo y decidió probar con las carreras a pie; en liso primero, cuesta arriba después, le cogió el gusto a las carreras de montaña conocidas como verticales, y ahí sigue, trepando a toda velocidad. Le acaban de caer los 40, hace apenas una semana; es el primer año en el que compite con el marchamo federativo de veterano. Ah, y le llaman Cipri en todas partes, por si se lo encuentran y quieren hacerse los colegas. Es un tipo muy majo y reaccionará sonriendo a ese pequeño abuso de confianza.

«Empecé a correr más en serio a finales de 2017, algo tardano en esto. Soy competitivo por mi forma de ser, y probé con las verticales porque un amigo de Jaca, Kiko Navarro, me picó con el tema; de buenas, claro, pero sabía de lo que hablaba, porque ha sido campeón de España. Me soltó un “oye, Cipri, anímate que lo puedes hacer bien” y para allá fui. La primera carrera que hice fue el Doble Kilómetro Vertical en la Collarada, y peleé por el tercer puesto hasta el final; eso acabó de convencerme».

Cuando se habla de verticales en las carreras de montaña hay que marcar una diferencia clara con la trail, carrera en línea que sube de un modo menos abrupto, pues suele acumular un kilómetro de desnivel en 15 o más kilómetros: en las ultra, las distancias se disparan. Con las verticales, el desnivel mínimo es de un kilómetro en un recorrido de tres a cinco kilómetros; se trata, en suma, de subir paredes a toda máquina. «En vertical no se regula mucho el esfuerzo, sales a tope y sabes que la carrera va a durar 35, 40, 50 minutos dependiendo de la dificultad y de cómo vayas. Decimos que vamos aprendiendo a regular, eso sí -ríe Cipri- pero algunos más que otros. Dani Osanz, por ejemplo, que también es de Jaca y tiene el título mundial, es un chaval muy joven aún. Me comenta que ahora sí sabe llegar al final a tope… esto es cuestión de hacer y hacer carreras».

Este año es el grande para el historial deportivo de Cipri, y aún queda campaña. «Lo estoy asimilando, pero prefiero valorar a final de temporada. A ver, me he encontrado bien desde el principio y pensé que las cosas irían saliendo, pero han marchado mucho mejor de lo esperado. Estoy feliz. Sin embargo, el resultado que más valoro es un segundo puesto en Oturia hace algo más de tres años, porque llegué delante del maestro Apilluelo, que con Óscar Díez, Kiko y Dani son los ejemplos a seguir. Andar en medio de ellos me hizo mucha ilusión. Hace dos años, en Zumaya, acabé el decimotercero y sin embargo lo recuerdo con un cariño especial, porque en la meta había varios miembros de mi familia que me dieron un alegrón».

Cipri (que corre para el Grupo de Montaña Sabiñánigo, GMS) señala a su compañero de club Guillermo Narvión como una de las personas que más le ha ayudado a entender las carreras de montaña. «Ha sido un gran apoyo, pero vaya, el GMS es una gran familia; cuando me llamaron no me conocía nadie ni conocía yo las montañas, y he ido aprendiendo a su lado».

Vídeo de Carlos Ciprés de Boltaña en 'Aragón es extraordinario'

Sus rampas favoritas

En Boltaña, Cipri tiene dos puntos de entrenamiento predilectos. «Navaín y La Cuasta son mis sitios favoritos en casa. La Cuasta me queda más cerca, junto al camping de la Gorga, nada más salir de casa; hay una pista y un cortafuegos que son perfectos para trabajar resistencia y fuerza, aunque toda cuesta sirve. La de Navaín se sube en 35 minutos, por ejemplo, y La Cuasta en 15. Dependiendo del entrenamiento que tenga previsto o el número de series voy cambiando de una a otra. También hay para llanear desde Ascaso a Aínsa. Ahora en temporada entreno bastante, alternando cuesta y llano. Me he dado mucha caña en las últimas carreras, así que también hay que programar entrenamientos de recuperación, porque las patas se quejan -ríe- pero basta con ir entrenando de manera dirigida y con cabeza para que se vayan poniendo a tono; te pasas una hora al trote en llano, y alternas con alguna serie en cuesta, 35 minutos, según me marque Raúl López, un buen amigo que se encarga de prepararme. Este año me está exigiendo como nunca con la preparación, pero da sus frutos, desde luego».

Carlos lleva con mucha cautela el tema de la fama, que es local, pero notable. En el Sobrarbe están encantados con sus demostraciones de talento, y los medios locales se han hecho eco de ellas. «No soy muy de eso, pero agradezco el cariño, y si sirve para que más chavales se animen a probar las carreras, bienvenido sea. Mi vida es sencilla, trabajo en la construcción desde hace muchos años, desde los veintipocos, y trato de pasar el mayor tiempo posible con mi familia, empezando naturalmente por mi mujer Verónica y mi hija Lucía; si no me apoyasen no podría estar corriendo, son mi cabeza y mi corazón. Trabajo de 8.00 a 16.00, entreno el rato que toque... y con ellas. Soy autónomo, ahí si que tengo que regular el cuerpo para no machacarlo, ocho horas de trabajo hoy y otras ocho mañana son mejores que forzar un día a 12 y estar reventado al siguiente».

Boltaña lo tiene encandilado. «Estas montañas son una maravilla; el Sobrarbe, un paraíso; ser de Huesca, un privilegio. Y de mi pueblo, qué te digo… que me encanta. Tengo todo lo que necesito; el monte, la Gorga… bueno, y la Ronda, soy un gran seguidor y presumo de ser amigo de ellos. También quiero agradecer el apoyo del Ayuntamiento de Boltaña este último año, el impulso de Huesca La Magia a mis entrenamientos y competiciones. Hay que ser agradecido en esta vida».

Desatado en 2021, y aún falta...

En 2021, Cipri (que tiene compañía ilustre en el GMS con Apilluelo, Samu Sánchez, Guillermo Narvión, Carlos Allué y otros grandes atletas) ha sido bronce en veteranos A dentro del nacional de 'snow running' (sí, correr en nieve) en Sierra Nevada, donde la alcarreña afincada en Villanúa Virginia Pérez fue oro. Venció en Algamitas (Sevilla) el día de San Jorge en la Peñón Xtreme, primera prueba de la Copa de España 2021. Al fin de semana siguiente fue plata en el Campeonato Nacional de kilómetro vertical el sábado en la prueba disputada en el Parque Natural de Mágina en Jaén, y el domingo fue tercero en línea, con 5.000 metros de desnivel entre las dos pruebas. A mediados de mayo volvió a ser tercero en Miranda de Ebro (Burgos), en otra prueba de la Copa de España, y marcha en décima posición en la clasificación general, peleando con los chavales de 20 años sin reblar un ápice.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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