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aragón es extraordinario

Villahermosa del Campo: exactamente eso

Pegado a la linde zaragozana, el pueblo de la comarca del Jiloca ama la paz, el futbolín (tiene su historia el tema) y los éxitos de su hija más ilustre, la cineasta Paula Ortiz

Son 38 años en la alcaldía los que acumula José Antonio Ramo en Villahermosa del Campo, ‘Villabonica’ para los íntimos. Un servidor público que ha ligado con gusto su vida al pueblo en el que eligió vivir; además, ha sido cuatro años presidente de la comarca del Jiloca. "Y consejero; antes de ser presidente llevé protección civil, luego deportes y ahora estoy a cargo de juventud, aunque soy el más viejo –bromea– supongo que es cuestión de perspectiva. Todos estos años en comarca me han permitido valorar que se trata de una entidad prestadora de servicios, muy necesaria para llegar donde no pueden los pueblos por sí solos; si no fuera por ellas muchos servicios no los tendríamos, e incluso algunos pueblos pequeños estarían ahora en riesgo de desaparecer".

José Antonio explica que en este pueblo pequeño no hay infierno grande, como reza cierto refrán algo puñetero. "Somos 94 censados y nos manejamos bien. Además, la gente viene aquí a disfrutar; somos gente sencilla y acogedora, se han levantado varias viviendas nuevas en los últimos años y mucha gente nos elige como segunda residencia. Tenemos mucha relación con la ciudad de Zaragoza, por el hecho de ser el primer pueblo de Teruel viniendo de allá y estar solamente a 70 kilómetros, en apenas 40 minutos te plantas allá y hay vínculos familiares, mucha gente del pueblo trabajando y viviendo allá".

Paula

El alcalde puntualiza que en Villahermosa todos están muy orgulloso de la cineasta Paula Ortiz. "Sus padres son de aquí, luego se fueron a Zaragoza y ella ya nació allá, pero los veranos los ha pasado siempre en el pueblo; una chavala muy maja, observadora desde pequeña, que mantiene amigos de la infancia aquí. Sigue viniendo cada año, tiene su casica y buenas vistas. Ahora está rodando una película en Venecia, vamos siguiendo lo que va colgando en las redes sociales; tiene una pinta buenísima y viendo cómo hace las cosas, con elegancia, seguro que la película estará muy bien".

El futbolín

José Antonio echa una mirada de reojo al futbolín del bar municipal. Está pegado a la pared por una de las hileras de jugadores, señal inequívoca de ‘fuera de uso’; cosas de la covid-19. Lo que pasa es que la relación del pueblo con el futbolín va mucho más allá de lo habitual. "Las cosas empiezan y acaban, y estuvo bien mientras duró. Pensamos en hacer un campeonato de futbolín, y lo hicimos entre 2006 y 2012, con un premio sin igual en España: 3.000 euros al ganador, 1.000 al segundo y 500 al tercero. Vino gente de todo el país. Seguimos inscritos en la liga del Jiloca, con varios pueblos implicados, y es un aliciente para el invierno; hay partidos los viernes, es la excusa para ver un rato a los amigos. Hasta hace dos años teníamos dos equipos, uno en primera división y otro en segunda; ahora estamos en parón, pero eso volverá".

Vicente del Bosque y el también futbolista Luis Milla fueron los invitados de excepción en aquellos torneos; también el humorista Javier Coronas, la atleta Isabel Macías o la patinadora Sheila Herrero. "Se lo pasaban bien, se llevaban sus jamones… el día de Vicente del Bosque, en 2011, fue especial; hubo un gentío tremendo, y firmó autógrafos a todos".

La ermita remozada y el futuro camino hacia el aguallueve local

Explica José Antonio Ramo que no faltan los servicios básicos en el pueblo, y que los demás están a tiro de piedra. De patrimonio religioso tampoco van mal servidos en ‘Villabonica’; justo al lado del bar y el Ayuntamiento está la primera prueba de tal afirmación. "La iglesia de Santa María Magdalena, siglo XVI, un retablo fantástico de Juan de Huesca datado en 1508. Se he han hecho varias reformas a lo largo de la historia, pero el resultado es magnífico". El templo parroquial de Santa Magdalena, efectivamente, mezcla varios estilos: tiene fábrica románica y toques góticos, renacentistas y barrocos; este último está muy patente en la torre. Se trata de un templo de una sola nave con dos capillas a cada lado de la misma.

Los santos patrones

"La ermita de San Gervasio y San Protasio es nuestra joya –explica José Antonio– y pasó 27 años cerrada, por desgracia. Con la llegada de 200.000 euros de los fondos FITE se pudo acometer la restauración principal y pudimos volverla a abrir hace dos años, después de unas obras que empezaron en 2017. Aún falta trabajar en ella, vestirla, sobre todo en el acondicionamiento del altar, pero ya hemos podido hacer la romería de los santos hasta sus puertas, como antaño. La tradición con las imágenes de los santos es curiosa: ataban a los herniados a estas figuras, y se ponían también bajo la peana los afectados; dice la leyenda que muchos se curaron".

La ermita es un edificio barroco del siglo XVIII, de tres naves separadas por pilares octogonales y cubiertas por bóveda de medio cañón, con lunetos la central y de arista las laterales. La fachada es composición simétrica con dos óculos y portada de dos cuerpos. Fue construida a partir de 1739 y durante cuatro años por el maestro darocense Pedro Campos a partir de 1739. En 2017 se acometió la restauración, que era necesaria dada la amenaza crónica de derrumbe.Se trabajó sobre todo en la estructura, la cúpula y la techumbre. Queda pendiente remozar las fachadas y la pintura del interior.

El puente

"Ojo, que no es romano, hay que llamar a las cosas por su nombre, o al menos no llamarlas por nombre ajeno". La explicación de José Antonio alude al puente medieval (no se ha precisado datación más concreta) situado sobre el Huerva, justo enfrente de la ermita de los santos. Es pequeño, con un solo ojo y tablero apuntado, flanqueado por un pretil de grandes piezas irregulares de piedra. Se construyó en dos fases, a tenor de las cuatro hiladas inferiores de sillares unidos por una fina capa de cal. La parte superior es de arenisca.

El pueblo tiene un proyecto en el ámbito natural, que acompañe al agradable paseo hasta el antiguo molino. "Queremos arreglar el camino de nuestro agualleve; hay una caminata corta muy bonita desde el lavadero hasta allá, apenas un kilómetro, y la idea es hacer un sendero vallado para acceder a la zona, limpiar bien la maleza y poner alguna mesa para que la gente pueda acudir a merendar".

Nuevos pobladores con ganas de probar la aventura

La zaragozana Estefanía ‘Fanny’ Milla y su marido Sergi Arroyo tienen tres niñas pequeñas y se han asentado en Villahermosa hace apenas unos meses; la pareja se encarga de llevar el bar municipal. "Sergi es de Granollers, y se vino a vivir a Zaragoza hace 11 años. Estamos aquí asentados desde hace apenas tres meses, aunque llevábamos años viniendo de visita; ahora ya tenemos casa propia, y las niñas también muy contentas, ahora mismo no quieren ni oír hablar de la ciudad. Nuestra idea es quedarnos; a pesar de la contingencia actual, estamos a gusto. Ahora estamos pocos, pero seguro que cuando las cosas vayan mejorando en general, esto también irá para arriba. No teníamos experiencia previa en hostelería, pero vamos funcionando bien y la gente está contenta. Creo que hemos encontrado el sitio adecuado para disfrutar de una mejor calidad de vida".

VILLAHERMOSA DEL CAMPO

Comarca. Jiloca.

Cómo llegar. Desde Teruel, su capital de provincia, hay 104 kilómetros por la Autovía Mudéjar. Hay dos trenes diarios a Zaragoza y Valencia.

Dónde comer. En el bar municipal se hacen comidas por encargo.

Las fiestas. Las patronales de primavera son en honor a San Pedro Mártir de Verona, y se han celebrado tradicionalmente el 29 de abril. Las patronales de verano son por San Gervasio ySan Protasio, y aunque la fecha señalada es el 19 de junio se celebran el tercer fin de semana de julio.

Sus nombres. El censo de 1495, realizado por Fernando el Católico, habla de Villafermosa; el origen del asentamiento se remonta a la Edad de Bronce. Luego pasó a ser Villahermosa, y a partir de 1920 figura como ‘del Campo’.

La Dehesilla. La Asociación Cultural permanece activa todo el año; en verano, entre otras cosas, organiza el día del Árbol, y se encarga de la edición anual de la revista ‘Ecos del Torondal’. El pasado abril, durante el confinamiento, organizó la ‘Torrija Challenge’.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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