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aragón es extraordinario

Torres de Berrellén y su camino de sirga

Parafraseando al escritor Jesús Moncada, agricultores y romeros de la localidad ribereña también se sirven de una barca impulsada a golpe de bíceps para cruzar el río

Dista apenas tres kilómetros de las últimas casas del casco urbano de Torres de Berrellén; es un sencillo embarcadero, con rampa y zona para dejar los vehículos. Allá está la barca que mira hacia el yacimiento del Castellar, en la margen izquierda del Ebro, donde se mantiene la ermita de la Virgen del Castellar. Su fábrica primitiva data de 1091, y antiguamente estuvo adosada al castillo erigido por Sancho Ramírez; se derrumbó en 1840, y el arquitecto Joaquín Jordán diseñó la actual edificación, construida en 1853.

"Es cierto que el monte de El Castellar hizo que Torres tuviera una relevancia especial –comenta la alcaldesa, Mercedes Trébol– y el hecho de que llegase a tener cuatro iglesias dice mucho. Hoy sigue teniendo importancia para nosotros, y la barca permite que varios agricultores sigan comiendo de los campos de aquél lado. La barca no fue propiedad del ayuntamiento hasta 1933; en la gran riada de 1961 se hundió, y en el 63 se hizo una nueva. La sirga se adquirió en la casa de Julio Sanmartín, que todos los hijos de agricultores conocemos de sobra, era el líder en material agrícola. Aquí al lado, en Sobradiel, también tienen la suya, pero es particular".

Mercedes Trébol explica que la gran cercanía con Zaragoza tiene sus peros. "Hay una comunicación sencillísima con Zaragoza, lo cual tiene sus pros y sus contras; estamos tan cerca que mucha gente que trabaja por aquí, porque trabajo hay mucho, se queda a vivir en Zaragoza. Yo –espeta orgullosa– estoy enamorada de mi pueblo, no es mi caso".

Un apasionado local de la historia tiene una cartografía del Conde de Sobradiel del año 1900, un estudio topográfico muy detallado del Ebro y su terreno, desde Sobradiel hasta más arriba de Alagón; el estudio está hecho por Casañal, referente zaragozano del gremio la época. Ahí se cuenta que la barca de Torres estuvo frente al banco del abrevadero a finales del siglo XIX, por ahí bajaban los carros, descendiendo por la senda del pino. "Cuando hablamos con los más viejos del lugar recordaban ese dato dicho por sus padres, y también que la nave estaba más cercana al Jalón; era entonces una barcaza de madera".

La referida senda se sube en romería el 8 de mayo. "Es el día de la virgen del Castellar –explica Mercedes– y ese día se celebra ese día, caiga cuando caiga en la semana; acto seguido, el 9, toca San Gregorio. También se subía el último domingo de septiembre para agasajar a los ‘agosteros’ o trabajadores de temporada en el campo; se perdió un tiempo la costumbre, y ahora se ha recuperado. Subir andando es más seguro, aunque la cuesta es exigente; desde el pie de la barca son 20 minutos, y llegas con la lengua fuera, pero la vista es maravillosa; la desembocadura del Jalón, la propia barca, el Moncayo… casi te empachas".

La barca funciona como siempre, y traslada tanto maquinaria y personas. "Tiene su ciencia –explican la alcaldesa y Sergio Gracia, trabajador municipal, encargado de operar con ella– porque hay que ser preciso al tirar de la sirga, y moverla de un modo u otro según vaya de alto el Ebro. Es poco trayecto, pero no es tan sencillo". La tradición es echar una mano con la sirga: así, el viajero se siente mitad almadiero, mitad Vickie el Vikingo, y siempre con respeto a la fuerza del río más caudaloso de la península.

La semilla del melón rescatado quiere volar a todos los rincones

No hay prueba científica para la siguiente afirmación, pero el matiz empírico de una tajadica fresca de melón de Torres para combatir los calores es innegable; se trata de uno de los grandes placeres culinarios existentes, y en Aragón hay materia prima para hacer de este gesto algo tan sublime como memorable; y sí, con jamón serrano (de Teruel, por ejemplo) es un señor plato que pondría a Aragón en boca de todos. Mientras no salga ‘pepino’, todo va bien, y en Torres parecen tener antídotos naturales contra esa amenaza.

Vídeo de Torres de Berrellén en 'Aragón es extraordinario'

Chuma Sahún, presidente de la Asociación de Amigos del Melón de Torres de Berrellén muestra orgulloso unos botecitos de semillas de melón de Torres que se reparten en las dos panaderías del pueblo, Trébol y Ezquerra. "Es un estímulo para que las familias locales y todos aquellos que no visiten puedan animarse a plantar su propio melonar; está a un precio módico, y esas semillas son objeto de un rescate supervisado por la ciencia, que se cimenta además en la sabiduría de nuestros mayores".

Las instrucciones de siembra son sencillas; lo ideal es hacerlo en bancales, la práctica tradicional de la hortaliza en el valle del Ebro. "Se plantan en primavera –explica Chuma– y el riego lo mide cada hortelano, abundante si hay agua a mano o cada dos semanas si escasea, vigilando siempre el aspecto de la planta para aplicar correcciones. Lo cierto es que el melón es muy resistente y agradecido. Aquí tenemos un suelo muy especial, de aluvión, arcilloso y con los nutrientes idóneos para el crecimiento del melón; además, parece que nuestra agua tiene más contenido en sales que en otros puntos, lo que hace a nuestro melón más sabroso".

Seis años de trayecto

Chuma explica que este rescate comenzó en 2015 y ha contado con el apoyo del CITA (donde hay huerto experimental) y del Instituto Geológico y Minero de España, con la supervisión de Jesús Causapé. "El melón tendral se da en todo el valle del Ebro, y nuestra comarca tiene buenos ejemplares; aquí la producción fue habitual hasta los años 60, luego cayó y nosotros queremos reflotarla, vamos poco a poco. Nos han llamado de varias grandes superficies con interés, y hay restaurantes interesados también. Daniel Yranzo, por ejemplo, nos ha ayudado mucho desde ‘La pera limonera’; primero con Javier Segarra, que es del pueblo, y luego en sus ‘showrooms’; también Carlos Espatolero en Aragón Radio y muchos otros medios, que nos han mimado. También tenemos a Carmelo, un ingeniero de semillas jubilado de la DGA, que colaboró a recuperar la cebolla dulce de Fuentes y el tomate rosa de Barbastro en su día.

"Nuestros mayores –explica Chuma con una sonrisa– decían que había que plantar antes de la patrona, el 8 de mayo, quizá para estar liberados los días de las fiestas. Los primeros se cosechan a finales de julio y el esplendor llega a finales de agosto, incluso a mediados de septiembre; se cuelgan de maderos para que reposen, y aguantaban hasta bien entrado el invierno. Cuanto más frescos, mejores y más dulces".

Juan Pablo Bonet, el visionario que hizo que las manos hablasen

Juan Pablo Bonet, hijo de Torres de Berrellén, está reconocido como el primer logopeda de la historia: nació en 1573, y en 2020 se cumplía el cuarto centenario de su obra de referencia, ‘Reduction de las letras y Arte para enseñar á ablar los Mudos’ (1620). También es recordado por su alfabeto manual; hizo literalmente que las manos hablaran, algo vital para un colectivo que en el pasado se marginaba sin solución de continuidad. "Teníamos planteados actos en su honor, para darle el lugar que merece –explica la alcaldesa– pero la pandemia impidió llevarlos a cabo. Hemos preparado un cuentecico sobre él tras una colaboración INAEM-comarca por medio de una escuela taller, la DPZ ha comprado su obra cumbre para su biblioteca... hay lista una exposición y estaba previsto un curso en la Universidad de Verano sobre su figura. Trataremos de recuperar todo esto cuando sea viable".

TORRES DE BERRELLÉN

Comarca. Ribera Alta del Ebro.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 22 kilómetros por la A-68.

Dónde comer y dormir. En los diferentes establecimientos hosteleros del pueblo hay buenos argumentos para satisfacer a los más exigentes a la mesa. Se cuenta con los bares Aroa, Vanessa, Casa Julio, Bar de las Piscinas y Asociación Juan Pablo Bonet. Además, hay albergue municipal de peregrinos.

El dulce típico. Hoy es el día rosconero por excelencia en Zaragoza, pero los roscones de Torres duran todo el año, aunque no llevan nata: son de anís, tienen una textura más recia y son deliciosos.

Fiestas. El 8 de mayo es la Virgen del Castellar, y al día siguiente se celebra San Gregorio de Ostia.

Iglesia de San Andrés. Iglesia gótico-renacentista construida en el siglo XVI. Las restauraciones entre 1969 y 1975 enmascaran totalmente su aspecto original, con una nueva torre, un pórtico clasicista y el revestimiento de la fábrica con ladrillo rojo.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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