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aragón es extraordinario

Magallón y el amor por los buenos vinos

La Magallonera, con su ejecutoria tradicional, destaca por sus vinos de garnacha, uva que también sirve de materia prima para un vermú que está triunfando

Solera rima con Magallonera, pero el concepto no es solamente semántico. Esta bodega con más de siete décadas de trayectoria ha marcado muchos de los acontecimientos socioculturales de la localidad de Magallón, y riega con generosidad sus celebraciones gracias a producto de primer orden; son parte del tejido epitelial del pueblo. Susana Ruberte es la segunda generación de la familia al frente de la empresa, con el apoyo de su esposo Miguel Salvador y la incorporación de Ana, hija del matrimonio y enóloga avezada.

"Mi padre –explica Susana– empezó en 1948 con la bodega, seguí yo y ahora está también Ana. Se comenzó con vino, y luego fueron apostando por los licores, además de diversificar a moscatel y vermú; con los años fuimos buscando la especialización y ahora, además de nuestras apuestas tradicionales, tenemos productos en esta línea, como el vermú de garnacha, que no existía en el mercado y ha calado bien".

La Magallonera opta por tiradas pequeñas en el vino. "Nuestra idea es buscar elaboraciones más cuidadas, nos gusta ir probando técnicas para mejorar cada vez más y llegar a un punto distintivo; por ejemplo, mezclar barrica de roble francés con el americano. Trabajamos sobre todo con garnacha, aunque hay coupage en algún vino, como nuestro gran reserva actual, de 2010".

Hace cinco años, cuando Ana acabó su formación enológica, apostó en el proyecto final de sus estudios por la elaboración de un cava. En casa hubo reacción al respecto. "Surgió la oportunidad de comprar una bodega en Ainzón –explica Susana– y empezamos a elaborar cava allá con la marca Monasterio de Veruela; lo hacemos joven y reserva, y la intención es contar ya con un gran reserva en 2021".

Los premios

Susana tiene clara su línea de pensamiento con los premios. "Contamos con varios premios, se agradecen y los valoramos en su justa medida, pero no es el objetivo de esta bodega, no somos mucho de participar en concursos. Somos una empresa tradicional, con historia; nuestras apuestas van por esta línea, y así lo explicamos en las visitas guiadas. Por ejemplo, no verás muchas bodegas que hagan elaboración en depósitos de madera que también sirven de almacenamiento, como estos grandes tinos –señala a los gigantescos depósitos en su bodega– que le dan un punto especial. Usamos barricas de 225 y 300 litros, las reglamentarias para hacer crianza en el Consejo Regulador de la D.O., y también tenemos de 500 para vino de autor, un recipiente donde envejecen muy bien; no tiene la exigencia de los seis meses de barrica y 12 en botella, puede salir antes a la venta".

Los vinos de la familia se mueven por todo el mundo, con un nicho de clientes muy especial; las fiestas de 20 años a Japón, que equivaldrían a las bodas de plata en España. "Ahora está funcionando muy bien el Aliana de garnacha, añada del 2019, que une en su nombre los de mis hijas Alicia y Ana; la etiqueta es una silueta de sus caras".

Susana no quiere concluir la conversación sin un cariño a su pueblo. "En Magallón se vive muy tranquilo, hay buena gente, acogedora. Un buen lugar para disfrutar y también para pasar situaciones como la actual".

Vídeo de Magallón en 'Aragón es extraordinario'

Marta Soto: pulir piedra, ilustrar ideas y apostar por su pueblo

A la escultora, ilustradora y animadora gráfica Marta Soto Paciencia le viene el impulso artístico por los cuatro costados. "Mi padre era arquitecto, mi madre dibujaba y pintaba... algo influyó eso en que desde pequeña probase con el arte. No se me daba mal, así que a la hora de elegir un bachillerato opté por el de arte, y entré en la Escuela de Artes de Zaragoza. Hice tres grados superiores después, más cursos de especialización; cada forma de expresión tiene lo suyo".

La animación es una de las cosas que más llena a Marta. "Si sabes esculpir tienes terreno ganado a la hora de la animación, para coger las proporciones, los giros… es un campo en el que quiero experimentar más, hasta ahora solo he hecho trabajos puntuales en este terreno. Quizá mi trabajo más conocido sea la estatua de la Pulida Magallonera que me encargaron aquí en mi pueblo; también he hecho trabajos para la Bodega la Magallonera. Me apeteció mucho desde el principio, era mi primera gran obra; también he hecho ilustraciones para un cuento de Francisco Padilla que salió el año pasado, y ahora estoy haciendo un cómic con mi hermana Beatriz, que escribe muy bien y es directora de cine, ha hecho varios cortos. Acaba de sacar una novela, ‘Ángela en siete días’, con ilustraciones mías. También estoy con otro cuento con profesores de la escuela de arte".

Para Marta, vivir y trabajar en Magallón es un lujo. "He estado aquí desde cría. Cuando fui a Zaragoza a estudiar lo pasé muy bien, pero el tirón del pueblo siempre seguía ahí; soy más de tranquilidad, a la ciudad me gusta ir un rato y luego, de vuelta aquí. Además, para esculpir es más cómodo, no molestas a nadie y estás a tu aire. Y cuando se pueda, anotad; en fiestas somos muy ‘salaos’, cualquiera que haya venido lo sabe".

El Callejón de la Música y una multipremiada Banda Municipal

Magallón es un pueblo musical; tiene su propio Callejón de la Música, adornado con partituras en las que se repite sobre todo el nombre de Abel Moreno. Dicen que en cada casa del pueblo hay al menos un músico, y la tradición no se frena. De hecho, en la escuela del pueblo se toca desde edad muy temprana la trompeta y la flauta travesera; trabajan mucho la idea de aprender divirtiéndose. La Banda es la gran representante de toda esta tradición;se fundó en diciembre de 1899, gracias al impulso del organista Ramón Salvador y 18 músicos. En 1929 la Banda pasó a funcionar bajo la gestión del Ayuntamiento de Magallón, y desde 1997 la dirige Rubén Navarro. Entre sus muchos logros está el primer premio en el I Certamen Regional de Aragón de 2006, así como la medalla de oro en la tercera sección de Harmony Band del World Music Contest de Kerkrade (Holanda) en 2009.

MAGALLÓN

Comarca. Campo de Borja

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 58 kilómetros por la AP-68 y la A-122

Dónde dormir y comer. El Hostal La Loteta es una excelente opción dentro del pueblo, con gestión fraternal y excelentes instalaciones. Para comer está la Chimenea en la carretera, justo en el cruce hacia Alberite. En el pueblo se cuenta con bares como el Chicote, el Avenida o el Mercado.

Convento de los Dominicos. Es la actual sede de la Casa de Cultura de Magallón. Su construcción original data de 1612. Fue edificado junto a la iglesia de Nuestra Señora de Huerta, reconvertida hoy en día en el Auditorio Ramón Salvador,

Puente de Fórnoles. Está situado sobre el río Huecha y es de origen romano.

El Castillo. En el promontorio conocido como el Castillo se asentó la fortaleza de la que solo queda la torre de homenaje que hoy forma parte de la iglesia de San Lorenzo como torre campanario. Se cree que comenzó a edificarse en el siglo XII.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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