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aragón es extraordinario

Sobradiel, el jacobeo y la música rescatada

El patrimonio material del pueblo no desmerece al inmaterial; ambos tienen quien los cuide, tanto desde las instituciones como en el plano particular

Jesús Bombón es de Sobradiel de toda la vida. Un defensor del patrimonio local que, sin orillar el segmento material, prima ante todo el inmaterial; se esfuerza por hacerlo tangible desde el rescate de costumbres, cantares y músicas. El bagaje histórico del pueblo se asienta sobre dos pilares contiguos; el palacio de los Condes de Sobradiel, actual edificio consistorial, y la majestuosa iglesia de Santiago Apóstol.

“El palacio es del siglo XIX, construido sobre la base de un edificio palacial anterior, que en tiempos remotos fue castillo. La iglesia es barroca, del XVII –explica Jesús– y el hecho de que esté consagrada al apóstol es una muestra de la devoción que se le tiene en el pueblo; estamos en el Camino de Santiago, en la ruta jacobea del Ebro”.

Entrando en veredas musicales, Jesús explica que la actividad actual de la rondalla del pueblo se centra en una tarea muy particular. “No tiene actividad regular durante el año; además, sus miembros nos repartimos en otras formaciones, como Baluarte Aragonés. Eso sí, nos juntamos para ensayar y pulir la tradición que más caracteriza al pueblo, el mantenimiento de nuestros villancicos; este año que acaba de pasar no ha podido ser, claro, pero la tarea de preservación de ese bien está hecha. Son cinco villancicos que han pasado de generación en generación, y que se interpretan desde hace al menos 150 años. Hemos investigado un poco y hay dos que tienen reminiscencias de la tradición pirenaica, pero los otros tres parecen ser piezas únicas. Buscando documentación hallamos una línea de investigación que se remonta al siglo XVI, cuando la mayoría de la población local era de origen árabe y la familia Cerdán la gran terrateniente; una riada gigantesca en 1582 anegó el pueblo, las tierras circundantes y a muchos de sus pobladores”.

Posteriormente, la familia Cavero pasó a ser la propietaria principal de las tierras de Sobradiel; en el Pirineo tenían otros pueblos y repoblaron aquí con cristianos de aquella zona. De allá arriba trajeron sus tradiciones, como la ceremonia de damas y galanes, que no se hace por aquí abajo y sí es muy común en el monte, y creemos que también vinieron de aquello los dos villancicos mentados”.

Coger el testigo

También se conserva, de la antigua liturgia en latín con espíritu casi catedralicio (hubo un coro gregoriano muy relevante, y el coro municipal ha seguido su estela) un canto en Semana Santa: es el ‘Miserere’, el salmo 51, además del ‘Reloj de la Pasión’, de parecida inspiración al que se invoca en Peñalba, pero con una melodía muy especial.

“Ojalá los chavales se vayan animando –apunta Jesús– y se sumen a este rescate, para no perder una tradición así. Grabamos todos estos cantos hace cinco años para conservarlo todo, y el Ayuntamiento lo pone por megafonía en días señalados. Ahora estamos armando un cancionero; estoy preparando partituras con música y letra, y todo está registrado en la biblioteca, que ha prestado una gran ayuda. En Torres, nuestro pueblo vecino, también han trabajado en preservación; en su caso en el dance, que hasta lo metieron como enseñanza del colegio; una gran idea”.

El pueblo conjuga la huella del pasado con los nuevos recursos

Sobradiel vivió un ‘boom’ inmobiliario hace dos décadas. “Mucha gente se vino de Zaragoza en aquél entonces, estamos muy cerca y la vivienda era más accesible –explica Ainhoa Gracia, concejal de cultura– y de la amenaza de cierra del colegio se pasó a uno nuevo; entre los que se escolarizan aquí y los que van a pueblos cercanos hay 204 niños en edad escolar en Sobradiel.

Ainhoa no nació en el pueblo; lleva 14 años en él. “En este cargo, una de mis principales tareas es organizar un programa trimestral que dote al pueblo de actividades culturales de calidad. También hemos logrado es tener un espacio joven dinámico, con actividades para niños entre 3 y 12 años y otro programa para adolescentes y jóvenes. Hay incluso zona ‘gamer’ con elementos analógicos y electrónicos, desde futbolín y juegos de mesa a consolas. Los chavales se quedan a gusto en el pueblo con estos recursos; cuando van creciendo, lógicamente, buscan más cosas, pero saben que aquí siempre hay algo que hacer”.

El pueblo también cuida sus tradiciones, y las adereza; las tradicionales romerías a la ermita de San Antonio se benefician desde hace un tiempo de una zona de merendero. “También contamos con el antiguo manantial de la fuente del Casetón, muchos dejada de la mano de Dios y rehabilitada hace poco más de una década; no hace mucho, Nacho Arantegui realizó allá una de sus magníficas exposiciones ‘vivas’, que tanto impacto tienen”. explica Ainhoa.

Los antiguos Jardines del Conde Sobradiel son ahora el parque municipal. Las tierras del pueblo estaban alquiladas por los condes hasta el año 1945; posteriormente, se vendieron y el Instituto Nacional de colonización las ofertó a quienes las habitaban y trabajaban.

La barcaza que lleva a Candespina, puente móvil sobre el Ebro

En Sobradiel, como en la vecina Torres de Berrellén, se puede recordar la canción infantil de la barca y el barquero, porque hay barca y barqueros. Más que barca es barcaza, gigante y propulsada por un motor (la de Torres es de sirga), que resuelve el problema de que no haya más puentes hábiles para el paso de vehículos y maquinaria sobre el Ebro hasta Zaragoza a partir de Sobradiel. En la margen iglesia, a la altura del pueblo, hay una gran finca, el soto de Candespina, que se trabaja diariamente; la barca, por tanto, tiene un uso continuo para tractores, vehículos y agricultores., El mecanismo de paso de la barca consiste en un cable que realiza un movimiento de tracción a través de un sistema de polea movido por el motor incorporado en la propia barca. Conforme avanza la barca por el río, se enrolla o desenrolla dicho cable. La barca está en funcionamiento desde hace .

SOBRADIEL

Comarca. Ribera Alta del Ebro.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 19 kilómetros por la A-68.

El cauce cambiante. Hasta el siglo XIX el Ebro pasaba pegado al casco urbano, a apenas 20 metros, hasta que se desvió al cauce actual.

Las magdalenas del cascabel. El Horno San Marcos trabajaba la antigua usanza desde su reciente fundación, en 2007. Hay un producto que llama la atención en toda la zona: la magdalena. Además de su logradísima textura y delicioso sabor, tiene un detalle que cautiva: cada bolsa está rematada por un pequeño cascabel.

Fiestas populares. Se celebran dos principales: la de San Antonio de Padua, el 13 de junio, y la de San Marcos, el 25 de abril.

Las carreras. En Sobradiel hay pasión por el atletismo, traducida sobre todo en dos pruebas: el Memorial Emilio Aragüés, que lleva 15 ediciones y se disputa en San Jorge, y el Duatlón Nocturno Calcigada, que combina carrera a pie con BTT cada septiembre.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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