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Un paseo por Canfranc, más allá de su estación de tren de cine

Con permiso de la joya de la corona, la localidad altoaragonesa esconde otras riquezas naturales y patrimoniales para completar la visita turística.

Estación de Canfranc.
Estación de Canfranc.
Heraldo

No hay duda de que la estación de tren de Canfranc es la joya de la corona de la localidad y el trampolín que la ha impulsado hasta la gran pantalla en varias ocasiones. Pero Canfranc es más que eso. Desde la oficina de Turismo del municipio altoaragonés se ha lanzado un vídeo para dar a conocer otros elementos naturales y patrimoniales que se pueden ver en el municipio.

En esta visita turística, realizada por los mismos técnicos de la oficina, se ofrecen varias alternativas para conocer Canfranc al detalle, incluyendo por supuesto, la mítica estación de ferrocarril.

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La estación, visitable parcialmente

Debido a las obras de rehabilitación, la estación de Canfranc se puede visitar parcialmente y, por el momento, solo por libre, con los pases guiados suspendidos de forma temporal por medidas de seguridad sanitaria. Así, solo se puede acceder al vestíbulo y al paso subterráneo. No se podrá acceder ni al resto del edificio ni a las vías, andenes y otros espacios del entorno.

El horario de apertura es de 10.30 a 13.15 y de 16.15 a 17.45 y no es necesaria la reserva previa. Al haberse cambiado la modalidad de visita, el precio se ha reducido de 4 a 2 euros y las entradas se adquieren en la misma estación.

Construida entre los años 1915 y 1925, la Estación Ferroviaria Internacional de Canfranc fue inaugurada por el rey Alfonso XIII y entró en servicio en junio de 1928. El objetivo de este proyecto de gran envergadura era conectar España con Francia creando un paso fronterizo a través de los Pirineos. Su época de máximo esplendor fueron los años 30 del siglo pasado y durante varios años de los 40 estuvo cerrada por desavenencias con el gobierno francés.

En la actualidad, se mantiene la línea de media distancia que une Zaragoza con Canfranc, un tren conocido popularmente como el canfranero. Los viajes son ordinarios pero también turísticos, ya que la velocidad es escasa y permite observar y disfrutar del paisaje en un tren con mucha historia.

Apearse en la estación es también un regalo. El edificio se construyó con el estilo industrial de la época, con cristal, cemento y hierro. Desde el exterior se puede ver cómo el edificio, de gran longitud, se divide en tres espacios. El central y más alto alberga el vestíbulo, flanqueado por otros dos, de menor altura, para dar cobijo al puesto aduanero, la comisaría de policía, correos y un hotel.

En la actualidad, parte del entorno de la estación está en obras por lo que las vías y los andenes, por donde es frecuente ver a turistas paseando y tomando fotos, no se pueden transitar. Tampoco el resto de edificios, a excepción del vestíbulo.

Arboretum de Canfranc.
Arboretum de Canfranc.
Ayuntamiento de Canfranc

Propuestas en la naturaleza

Tras la parada obligatoria en Canfranc Estación, el pueblo y sus alrededores cuentan con otros puntos de interés y se pueden realizar varias excursiones. El mismo equipo de la oficina de Turismo ha querido explicar en un vídeo promocional con qué se va a encontrar el visitante si se desplaza hasta Canfranc.

A apenas diez minutos de la oficina caminando, se pueden recorrer los bosques donde encontrar casetas de falsa cúpula. Declaradas patrimonio inmaterial de la humanidad, éstas fueron construidas por pastores, para refugiarse mientras realizaban su labor. También conocidas como casetas de bóveda, están construidas con la técnica de la piedra seca, caracterizada por sostenerse por su colocación estratégica, sin necesidad de usar elementos adherentes, como el cemento.

También como alternativa natural, se propone un paseo de unos quince minutos por el conocido como Arboretum. Se trata de un recorrido botánico por un sendero que pasa por varios tipos de especies arbóreas señalizadas. Las marcas de madera de colores diferentes colocadas en los troncos indican qué árbol es cada uno, pudiendo ampliar información sobre ellos en un folleto explicativo. Durante la ruta se podrán ver árboles caducos, como el fresno, el arce o el haya, así como pinos o abetos, entre otras especies perennes.

Para llegar hasta el Arboretum, se debe tomar un sendero que parte desde las piscinas municipales de Canfranc-Estación en dirección a la Fuente del Burro y la Cola de Caballo. A unos 50 metros del comienzo, un cartel indica a la derecha el principio del itinerario arbóreo.

El monumento Ama Gi, un homenaje a la dignidad humana.
El monumento Ama Gi, un homenaje a la dignidad humana.
Heraldo

Un paseo por el patrimonio de Canfranc

A caballo entre Canfranc-Estación y Canfranc-Pueblo se localiza la torreta de fusileros, uno de los enclaves del patrimonio local que merece la pena visitar. Es una fortificación militar, construida en 1878 como elemento defensivo y destinada ahora a espacio para exposiciones y fines culturales.

También en las proximidades de la estación, en la parte sur, junto a la estación hidroeléctrica, se esconden parte de los búnkeres de la llamada como Línea P, construidos en la Guerra Civil como refugio. Se encuentran a diez minutos a pie desde Canfranc-Estación, y el entorno cuenta con paneles explicativos.

Ya en el pueblo, el paseo de la Concordia recorre la ribera del río Aragón, que se puede cruzar por el conocido como puente de los peregrinos. Es de piedra y debe su nombre a los muchos caminantes que lo atraviesan cuando realizan el Camino de Santiago. El cauce del agua llevará al visitante a pasar por otros enclaves de Canfranc, como las ruinas del castillo, la torre de Aznar-Palacín o la iglesia de la Asunción, en desuso.

El actual templo religioso es el de Nuestra Señora del Pilar, construido más recientemente, en el año 1965 y especial entre otros motivos por estar emplazado en frente de la estación de tren.

El monumento Ama Gi, un homenaje a la dignidad humana y en especial de los pueblos minoritarios, o el centro A Lurte, espacio de referencia en el ámbito de la nieve y la montaña, son otros de los puntos que se pueden visitar en Canfranc.

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