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Viajes

aragón es extraordinario

Plenas, el Carrascal y la conjunción estelar

El santuario de la Virgen de Carrascal distingue a esta localidad que también presume de un entorno privilegiado

Es bastante habitual que los pueblos tengan repartidos sus núcleos de fuerza entre el peso patrimonial, el conciliábulo humano y el paraje natural; los porcentajes de cada elemento, naturalmente, son variables en función del contexto y las circunstancias. En Plenas, Reyes Gracia tiene el timón social desde su bar, el Nicol, situado junto a la monumental iglesia de la Piedad, no lejos de los murales de Tomás y Navarro, y a tiro de piedra de la excursión que desemboca en el Carrascal. Horatio Orea Alexa, el alguacil, llegó de la otra punta de Europa hace algo más de una década para ganarse con naturalidad la condición de plenero. Es por eso que ejerce a la perfección de cicerone hasta el entorno de la ermita, consagrada a la Virgen de Carrascal. Allá se asienta una de las derivas etnográficas del pueblo.

Horatio sostiene varias cintas de colores en las manos. “Se sube el 1 de mayo en romería a la Virgen –explica Reyes– y se hace misa y vermú; luego hay comida con amigos y familia. Antes se asaba allá la carne, pero últimamente se opta por llevar cosas de casa y compartir. No falta la música, y espacio hay de sobra; al final acabas echando el día allá, y la cosa se extiende dependiendo de que haya o no madrugón al día siguiente”.

Volvamos con las cintas.Están colgando de una verja. “Se ponían cuando los quintos iban a la mili, y se quemaba una vela como agradecimiento por el retorno cuando llegaban sanos y salvos. Ahora ya no hay mili, pero los de la quinta que pasa a la edad adulta cada quinta sacan al santo en agosto, como parte de la fiesta de San Agustín, y llevan una cinta como recordatorio de ese día, que sigue siendo especial”.

Piedad de altos vuelos

La iglesia del pueblo, por cierto, tiene cuidador de excepción. “Mi padre –sonríe Reyes– es una especie de sacristán, y sigue enseñándola cuando hace falta”. El templo es del siglo XVI y se amplió en la siguiente centuria, pero como ocurrió en tantos y tantos puntos de Aragón, salió malparada de la contienda civil, en una zona con varios frentes. Ahora quedan intactos los muros de las naves central y de la epístola, además de la torre.

La elevación, de estilo barroco e inspiración mudéjar, resulta especialmente interesante. Combina la mampostería del primer cuerpo de planta cuadrada con el ladrillo de los cuerpos superiores, donde aparecen motivos de decoración mudéjares. El último cuerpo, más corto, está decorado con paños de ladrillo y rematado con un pequeño chapitel octogonal de cerámica vidriada, en el que se combinan teselas verdes y blancas; además, tiene un pequeño torreón en el centro..

Plenas cuenta con una interesante red de senderos, que comunican el pueblo con parajes vecinos, y un monte, Tarayuelas, que ronda los mil metros de altura. “Este verano, tras el confinamiento, la gente se ha inclinado mucho a aprovechar la naturaleza –explica Reyes– y como bajaba bastante agua por el río se ha aprovechado mucho la zona del azud y la presa”. También se frecuentan la arboleda de la Tejería, los Rochos, el barranco del Sabinar, la Peña Lavanto y el Estrecho de la Virgen del Pilar. Un menú completo para los sentidos.

Luz y taquígrafos: el discurso de las sombras y la heroína Manuela

Plenas eligió un modo distinto –anticipándose a muchos otros municipios– de decorar las paredes del pueblo. Dos artistas, Ángel Tomás e Ignacio Navarro, han ido tejiendo artísticas sombras en paredes claras, con inspiraciones etnográficas como el extinto baile del ‘Reinau’ o diversos oficios del campo, junto a remedos artísticos como los goyescos ‘Fusilamientos del 3 de mayo’, con el apoyo artístico de las hijas de Ángel, Claudia y Fátima. Los primeros brochazos llegaron en el verano de 2011.

En la fachada del Museo Etnográfico Manuela Sancho hay dos murales, uno de la propia heroína de los Sitios, inspirado en el retrato hecho por Giménez Nicanor que de ella conserva la Diputación Provincial de Zaragoza; el otro es el mentado homenaje a Goya.

El museo de Manuela Sancho

Inaugurado en 2008 en la llamada Casa del Gaitero, este museo tiene tres plantas con un total de 16 paneles informativos, fotografías e ilustraciones. En la factura de la exposición colaboraron con su talento José Luis Cano, Dionisio Platel, el propio Ángel S. Tomás, Claudia Tomás, Álvaro Ortiz y Víctor Sanz. Manuela Sancho, nacida en Plenas en 1784, faenó en tareas de avituallamiento durante el primer sitio de Zaragoza en la guerra de la Independencia, y tomó las armas en el segundo, siendo elogiado su arrojo por el comandante Renovales. Vivió 79 años y fue enterrada con honores.

En la primera planta del edificio hay un esfuerzo etnográfico expuesto con originalidad, aunque la intención sea la misma que comparte todo espacio expositivo de este calibre. Las dos plantas superiores se centran en la figura de la heroína y la guerra que la encumbró junto a Agustina de Aragón y Casta Álvarez.

Buena tierra para viejos y nuevos cultivos: de la almendra a la trufa

En Plenas, como en la vecina Loscos (ya en Teruel) se empezó con la trufa hace ya unos cuantos años; las carrascas arraigan y los frutos empiezan a recogerse ahora. La materia prima, además, se ‘exporta’ a transformación agroganadera de lujo, como la cercana quesería de Letux, que tiene un curado con trufa de Plenas que quita el hipo. La colaboración con Loscos llega a la misma logística animal; algunos de los truferos de Plenas fichan para el trabajo de búsqueda a canes del pueblo turolense, ya avezados en la tarea. Pero no todo son trufas. “En el pueblo –explica Reyes Gracia– la gente hace vino para consumo propio, en sus casas, y también hay mucha almendra de excelente calidad”. Un vecino jubilado, José, tiene una de las mejores mieles de la zona; abastece a sus convecinos y también vienen a buscar su producto desde la mismísima capital de la provincia.

PLENAS

Comarca. Campo de Belchite.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 86 kilómetros por la A-68, la A-222 hasta Belchite, la A-1506 hasta Azuara y la A-2306 hasta destino.

Las fiestas. Además de la Virgen de Mayo, se celebra San Agustín; el segundo fin de semana de septiembre también hay fiesta en honor a la heroína local de los Sitios, Manuela Sancho.

Dónde comer y dormir. La restauración es cosa del bar Nicol, en el centro del pueblo, y se cuenta con una casa rural Casa Luño, con capacidad para media docena de personas y todas las comodidades. Se espera poder abrir el albergue municipal en la zona del Carrascal lo antes posible; la edificación ya está lista, con capacidad para unas 40 personas.

‘Recuerdos de mi niñez’. Esta composición dedicada a Plenas es de la autoría de Sergio Bonafonte Royo, artista local. Fue presentada en el II Premio Anual de Composición y Recuperación de Música Popular Comarca Campo de Belchite.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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