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aragón es extraordinario

Leciñena y el Aragón 03 de Ecomonegros

La panificadora de la familia Marcén lleva tres lustros de actividad orientada a recuperar este trigo autóctono y los sabores de antaño

-El apellido Marcén está ligado a Leciñena desde hace siglos. En la actualidad, la asociación directa de la familia es con el pan, uno que sabe al de antes siendo de ahora: lo hace Ecomonegros.

Ana Marcén da los detalles. “El que empezó todo fue un tío mío, Juan José Marcén, idealista convencido. Era médico y microbiólogo; un día, de vuelta en el pueblo, compró el pan y comentó que ya no sabía como el de antes. Su padre le explicó que ese pan ya no se hacía con trigo Aragón 03, el habitual décadas atrás. Mi tío decidió entonces comenzar una labor de recuperación de este trigo; le costó lo suyo, porque no había nadie que lo cultivara, pero finalmente encontró a dos agricultores de más de 70 años en Perdiguera que lo seguían trabajando por puro romanticismo”.

Con este hallazgo empezó el proyecto Marcén, pluriforme e indetenible gracias al entusiasmo de muchos vecinos. “Se involucraron en la recuperación del Santuario de Nuestra Señora de Magallón, en traer al presente muestras olvidadas del folclor local... por desgracia, mi tío murió en el año 2000 con poco más de 50 años. Pensamos que esos proyectos iban a morir con él, pero se formó un grupo llamado Forcañada, que aglutinó a amigos y familiares en la idea de sacar adelante sus proyectos. Mis padres, Daniel Marcén y Mercedes Murillo, estaban en el grupo y se animaron con el tema del trigo Aragón 03; sin embargo, se vieron mayores para arrancar el asunto, y entonces fue cuando hablé con mi hermana Laura y nos lo planteamos. Mis padres y mi hermano Jesús también se unieron al esfuerzo”.

La idea inicial era solamente agrícola. “Cuando vimos que las harineras no estaban particularmente interesadas en la molienda de Aragón 03 –cuenta Ana– nos hicimos molineros. Como los panaderos tampoco veían esa harina como la mejor opción para pan, nos hicimos panaderos. Cuando vimos que era complicado de vender en las tiendas, nos hicimos tenderos. Y ahí estamos, ciclo completo”.

La firma comenzó a operar en 2006, y las primeras tiendas abrieron en 2007. “Tenemos tres tiendas físicas en Zaragoza; en la calle Cervantes, en San Vicente de Paúl con San Lorenzo y en el mercado de Valdespartera. Además, está la tienda online, que empezó el 17 de marzo pasado; también distribuimos a otras tiendas, hacemos talleres de pan, tutoriales… de todo”.

Ecomonegros trabaja además la variedad Florencia Aurora, igualmente recuperada. “También tenemos espelta, centeno y pan blanco por voluntad de mi abuela –ríe– que hacemos solamente un día a la semana. Hay bizcochos, magdalenas, tartas de manzana, tartas de Santiago, bollos, tortas de anís y galletas sin huevo ni leche, muy ricas”.

Ana tiene en el obrador un plan estratégico llamado “Bienestar 2025, disfrutando del camino”. Una declaración de intenciones. “Nos da igual crecer más o no, el objetivo es estar bien. Iremos rellenando los números con esta premisa. Para no machacar los campos, alternamos los campos con barbecho y leguminosas, para enriquecer el suelo. Trabajamos de día, temprano pero no de madrugada, libramos domingos y fines de semana”. Suena a bienestar.

Las Tres Huegas, Marín Bagüés y la música, pilares del pueblo

El Santuario de Nuestra Señora de Magallón ofrece las mejores vistas de toda la zona; situado en un altozano a dos kilómetros del pueblo, se yergue a 555 metros de altura. Un poco más lejos, camino de Alcubierre, se han arreglado los vestigios de la guerra civil en la zona de las Tres Huegas, a la que se accede con mucha facilidad; hay trinchera, corredor, nido de águila para tiradores... se trata de una excursión hermanada con la ya famosa ruta Orwell de Alcubierre, a apenas unos kilómetros, pero el enclave de Leciñena cuenta con el aliciente añadido de las referidas vistas.

Además del Santuario, hay dos ermitas: la de San Juan Bautista y la de San Juan Evangelista. “Nuestra sierra es maravillosa –recalca Ana Marcén– y por eso fue tan sentido el incendio que hubo allá hace casi dos años. Allí me siento de maravilla, los paseos son fantásticos y tienes una paz absoluta. Es parte del aliciente de Leciñena como lugar para vivir y trabajar; la cercanía a Zaragoza mezclada con la tranquilidad de sitios como la sierra; es una mezcla perfecta.

Las artes también son muy importantes en Leciñena: Se cuenta con Marín Bagüés, el extraordinario pintor local, protegido de Zuloaga y estrella en la Exposición Hispano-Francesa de 1908. Además, hay una querencia indisimulada por la música: se cuenta con banda, rondalla y varios grupos de pop y rock. En este último segmento hay un año marcado a fuego en la historia reciente de Leciñena, 2009, cuando siete grupos locales grabaron una compilación de sus temas en los estudios de Producciones Sin/Con Pasiones de Zaragoza, con el apoyo municipal: fueron Precarios, Los Peloskoba, Madchickendog, Estoica, Serruchazo, Cerebros Destruidos y Estado Kanibal, con el punk sobrevolando toda la producción.

El Portegao, comida casera de primer orden en el centro del pueblo

El hostal y restaurante El Portegao está en un cálido recodo de la iglesia de San Agustín, al que se accede desde la calle Mayor. Con Mirela Carstea al frente desde hace dos años (llevaba otros 12 en estos fogones), ofrece especialidades caseras de excelente nivel en cuanto a platos de cuchara y carnes. Una de las recetas más apreciadas por sus comensales habituales es el arroz negro con alioli casero y pimentón de la Vera; en estos días, además, preparan menús para llevar que tienen mucho eco entre trabajadores de las firmas cercanas y los propios vecinos.

Entre los bares, La Encina y el Escudo están entre los más populares, mientras que la cafetería y restaurante J&C (junto al Ayuntamiento) también tiene comida para llevar. En el pueblo hay productores de miel y vino para consumo particular; sí se comercializa el magnífico aceite de la cooperativa local.

LECIÑENA

Comarca. Monegros

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 34 kilómetros por la A-129.

Francisco Marín Bagüés. Nacido en 1879 en Leciñena, su pueblo natal le homenajeó en 2011 (medio siglo después de su muerte) con réplicas fotográficas de sus obras más señaladas en cartón pluma. 

Celia Berdún. La joven joyera local, con taller en Zaragoza, está especializada en plata de ley y vuelca su talento en una gran variedad de productos diferentes; se le puede contactar en celiaberdun.com.

Iglesia de la Asunción. Templo enmarcado en el gótico tardío (siglo XVI) con exterior muy compacto y vanos de medio punto de gran derrame. En 2010 se sometió a una restauración exhaustiva para resolver problemas de humedades.

Dulces locales. Las espectaculares tortas de yema y los farinosos forman parte del genoma local de Leca tradición del Horno Faustino, junto a una original receta laminera llamada ‘mortajao’, consistente en un dobladillo crujiente con pasas y piñones.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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