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Viajes

Las bóvedas del frío del Bajo Aragón, una ruta para quedarse helado

En la comarca se pueden visitar seis neveras naturales construidas en los siglos XVI y XVII para acumular y convertir la nieve en hielo y poder así conservar alimentos.

La bóveda de Belmonte de San José
La bóveda de Belmonte de San José
Comarca Bajo Aragón

Hace siglos, cuando no había electricidad y no existían los frigoríficos, las bóvedas del frío servían, entre otras cosas, para conservar alimentos. Estas neveras naturales se diseñaban de tal forma que se acumulada la nieve caída durante el invierno para transformarla en hielo. Los restos de este recurso muy empleado en los siglos XVI y XVII todavía se conservan en la comarca del Bajo Aragón.

La ruta la componen siete bóvedas del frío, de las que actualmente se pueden visitar seis. La séptima se encuentra en Belmonte de San José y está cerrada provisionalmente, mientras se repara la cúpula que sufrió importantes daños durante el temporal Gloria de principios de 2020.

El resto se localizan en otras seis localidades del Bajo Aragón y se han musealizado para ofrecer una visita con locuciones, vídeos, paneles informativos e incluso reproducciones de herramientas de aquella época.

Así, quienes realicen esta ruta de las bóvedas del frío del Bajo Aragón podrán conocer cómo se construían, de qué forma se almacenaba la nieve y qué técnica se empleaba para transformarla en hielo así como los diferentes usos que tenían estas neveras.

La nevera de Alcañiz, bajo la plaza de España

La bóveda del frío de Alcañiz se encuentra bajo la plaza de España y se puede acceder a través de la oficina de Turismo. Se trata de un espacio de unos 80 metros cuadrados, de planta rectangular y cuatro metros de altura. La bóveda está excavada en un gran bloque de arenisca bajo el suelo urbano.

Durante la visita, se proyecta un audiovisual sobre la bóveda de piedra. El vídeo hace un recorrido por el sistema de venta y abastecimiento del conjunto de neveras de Alcañiz desde el siglo XVII hasta casi la actualidad.

La nevera de Valdealgorfa
La nevera de Valdealgorfa
Comarca Bajo Aragón

La de Valdealgorfa, con los canales de desagüe tallados en el suelo

La nevera de Valdealgorfa destaca dentro del conjunto por su peculiar suelo horadado por los canales de desagüe, tallados en la base de la piedra. Todavía hoy se conservan estos surcos que permiten al visitante hacerse una idea mejor sobre el funcionamiento de esta bóveda del frío.

Para la puesta en escena se ha creado una iluminación de luz fría que hace hincapié tanto en los citados canales como en las paredes de mampostería. Un baño lumínico en azul que aporta al espacio sensación de frío. Para acceder a esta nevera se pueden pedir las llaves en dos bares de la localidad, el del Convento y el Herrero.

Bóveda de frío de La Cañada de Verich
Bóveda de frío de La Cañada de Verich
Comarca Bajo Aragón

La Cañada de Verich, una nevera con un acceso diferente

Lo primero que llama la atención de la nevera de La Cañada de Verich es su acceso. Éste se produce a través de unas escaleras originales de su construcción, talladas en la piedra. Estas dan paso a la coqueta bóveda, cuya belleza se ve ensalzada por el sistema de iluminación cambiante. La locución creada para este espacio habla de los contratos de arrendamiento de las neveras así como de otras curiosidades del espacio. Para visitar esta bóveda, las llaves se pueden pedir en el bar del pueblo, situado en la plaza de la Iglesia o llamando al 606297083.

El pozo de nieve de Aguaviva

El pozo de nieve de Aguaviva es la última construcción incorporada a la ruta. Se ubica a las afueras de la localidad, a unos 350 metros en dirección norte y para visitarlo hay que ponerse en contacto con el Ayuntamiento.

Se trata de un depósito de capacidad media, de unos 4,5 metros de diámetro en su base y cuatro de altura, que originalmente estaba cubierto por una falsa bóveda construida por aproximación de hiladas

La nevera se construyó en la ladera norte de una elevación de terreno, aprovechando así el mismo desnivel para excavar y adosar buena parte de la construcción.

Siguiente parada, La Mata de los Olmos

La nevera de La Mata de los Olmos se encuentra en la parte alta del pueblo, junto a unas eras donde desde lejos ya se distingue su bóveda de piedra sillar con cinco aperturas al exterior. Éstas se empleaban para llenar y vaciar el espacio de nieve.

El acceso a la nevera se realiza por un edificio anexo que sirve también como punto interpretativo de la ruta. Está construido sobre el antiguo desagüe de la nevera y ofrece información sobre la situación de las otras neveras, una maqueta del funcionamiento interior y un audiovisual del transporte de pescado desde el litoral, usando las neveras para repostar hielo para su conservación.

Para visitarla hay que contactar con el Ayuntamiento o llamar al 648 058 523.

Bóveda de frío en Calanda
Bóveda de frío en Calanda
Comarca Bajo Aragón

Amplio espacio expositivo en la nevera de Calanda

La nevera de Calanda presenta dos ramificaciones que se construyeron posteriormente a la bóveda original. Actualmente, estos espacios anexos se emplean para mostrar contenidos expositivos. En una de las salas se proyecta un audiovisual que explica el llenado interior de la nevera y su funcionamiento. En la otra, una serie de paneles iluminados muestran los distintos usos que podía tener la nieve almacenada, no solo en el ámbito gastronómico sino también, por ejemplo, en la medicina.

Finalmente, en la sala central, la original y donde se almacenaba la nieve, se puede ver cómo estaban dispuestas las capas, a través de un corte transversal figurado. Las visitas de esta nevera las gestiona la oficina de Turismo, situada en el Centro de Buñuel.

La ruta de las Bóvedas del frío en la Comarca del Bajo Aragón, en una imagen de archivo.
La ruta de las Bóvedas del frío en la Comarca del Bajo Aragón, en una imagen de archivo.
Comarca Bajo Aragón

La nevera comunal de La Ginebrosa

La ruta continúa en La Ginebrosa, donde se encuentra una nevera comunal orientada al noroeste y situada en las inmediaciones del casco urbano. Es de planta circular y se construyó en argamasa y mampostería. El acceso a esta bóveda del frío se produce por unas escaleras construidas en la parte lateral que conectan con la zona baja.

En su espacio expositivo, se habla del desuso y el abandono en el que cayeron este tipo de construcciones con la llegada del frío industrial. Se pueden ver ilustraciones y carteles de la época que repasan la historia de una nevera que funcionó como tal hasta el primer tercio del siglo XX. Las llaves para acceder se recogen en el bar de las piscinas.

La bóveda de Belmonte de San José, cerrada por obras

El conjunto de neveras visitables en el Bajo Aragón lo completa la bóveda del frío de Belmonte de San José, que actualmente está cerrada al público por trabajos de reparación de la cúpula. El temporal de nieve de principio de 2020 hizo estragos en esta estructura.

Es la única nevera de la ruta a la que se accede por la parte alta para, después, descender por una escalera adosada a la pared. Destaca también por la construcción de la cúpula, con arcos de piedra que, iluminados con luz blanca, hacen de ésta una bóveda distinta a las demás.

Cuando las visitas se recuperen, una locución teatralizada acompañada de sonido ambiental y banda sonora, revelará los secretos de los maestros alarifes, los albañiles mudéjares, que construyeron este espacio.

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