Despliega el menú
Viajes
Suscríbete

FOLCLORE DE aragón

Sos del Rey Católico saca pecho de ser testigo del nacimiento de Fernando II 

La localidad cincovillesa fue cuna del pequeño Fernando, que llegó al mundo un 10 de marzo. Desde hace once años, se recrea este acontecimiento para no olvidar un hecho histórico.

Imagen de archivo de una pasada edición de la representación del Nacimiento de un Rey
Imagen de archivo de una pasada edición de la representación del Nacimiento de un Rey
Felipe Díaz

Aunque va implícito en su nombre, para muchos, especialmente sus propios vecinos, que el mismísimo rey Fernando el Católico naciera allí pasa casi desapercibido, como una anécdota más. Pero no cualquiera puede decir que vive en el mismo lugar donde llegó al mundo un personaje de tal relevancia histórica.

Conscientes de ello, la Asociación de Empresarios Turísticos de Sos del Rey Católico, con Felipe Díaz como presidente, decidió, hace once años, empezar a sacar pecho de uno de los episodios más importantes de su pasado. Tras una década de ediciones, El nacimiento de un rey es ya un acto consolidado y una cita señalada en el calendario.

En realidad, todo comenzó tratando de organizar algún tipo de carnaval de estilo medieval que llenase el vacío cultural que había en el pueblo entre las navidades y la Semana Santa. En estas, sus impulsores se dieron cuenta de que el rey Fernando había nacido el 10 de marzo y que podría merecer la pena ensalzar su figura recreando este acontecimiento en esas mismas fechas.

Así es como en marzo de 2009 tuvo lugar la primera edición de esta fiesta medieval que en la actualidad implica a todos los vecinos, quienes se visten de la época, decoran calles y balcones y participan activamente en las representaciones. Algunos lo hacen como público y otros, alrededor de 50, como actores o figurantes. Y es que los encargados de ponerse en la piel de la reina, del rey Don Juan, del señor de Sada o del regidor de la villa son personas aficionadas que contribuyen de esta forma, totalmente voluntaria, con el enriquecimiento cultural de Sos del Rey Católico.

Incluso el bebé que encarna al recién nacido Fernando es uno real, en concreto, el último niño nacido en el pueblo el año anterior a la representación del mes de marzo. “No nacen muchos aquí pero desde que empezamos hace once años, nunca nos ha faltado el protagonista de la historia”, explica Felipe. Irónicamente, él no es de Sos, ha echado raíces allí por su mujer y quizás esa mirada de forastero es la que le hizo ver un diamante en bruto: el nacimiento del rey en Sos debía promocionarse como merecía.

Fiesta de Interés Turístico de Aragón desde 2015

Con los años, la recreación se ha ido perfeccionando, añadiendo nuevas representaciones, incorporando actividades paralelas y extendiendo la fiesta a dos fines de semana, el previo y el posterior al 10 de marzo. Al mismo tiempo, ha ido creciendo en popularidad y cada vez son más quienes acuden a Sos para vivir los acontecimientos.

Fruto de ello, el nacimiento del rey Fernando II fue declarado en 2015 Fiesta de Interés Turístico de Aragón, un reconocimiento que ha contribuido a su bien merecida fama. Pero si alguien tiene la culpa de este mérito son los mismos habitantes de Sos del Rey Católico. Son ellos quienes, ya sea actuando en las representaciones, vistiéndose de medieval para salir a la calle, decorando su balcón, cosiendo trajes o poniendo la música hacen posible que el nacimiento de un rey se haya consolidado.

Su colaboración es voluntaria, pero la fiesta la financia en gran medida la Asociación de Empresarios Turísticos de Sos del Rey Católico, con ayuda de subvenciones de Diputación o de la comarca de las Cinco Villas, así como del Ayuntamiento y otras entidades.

Fue declarado en 2015 Fiesta de Interés Turístico de Aragón
Fue declarada en 2015 Fiesta de Interés Turístico de Aragón
Felipe Díaz

“Ha nacido don Fernando, viva don Fernando”

De las cuatro escenas que se representan durante los dos fines de semana que dura la fiesta, la central y más importante es la del nacimiento del rey, que se prolonga durante una hora aproximadamente. Ésta se recrea en el palacio de Sada, en cuyo interior se encuentra actualmente el centro de interpretación dedicado al monarca.

Tras un paseo por las calles de la localidad, se anuncia al señor de Sada que la comitiva real, con el rey y la reina en cabeza, ha llegado a la villa para alumbrar al pequeño Fernando. Los ruidos de fondo que hacen referencia al momento del parto finalizan con un llanto, el del recién nacido que es mostrado al pueblo, a la voz de “ha nacido don Fernando, viva don Fernando”.

Los textos de esta escena han sido creados expresamente para este acontecimiento, basados en documentación y en la tradición oral, acompañados de una dosis de imaginación.

Para las otras tres representaciones, que se fueron incorporando a la fiesta con el paso de los años, se tuvieron que crear los textos desde cero, tratando de ser fieles a la época histórica y siempre haciendo referencia a los acontecimientos sucedidos. Cada una de ellas se recrea en un escenario distinto del pueblo, contribuyendo así a dinamizar más espacios turísticos.

El palacio de Niño es uno de estos escenarios. En él se estrena la fiesta medieval, ya que la recreación que se produce allí es la del primer fin de semana. En ella se anuncia al señor de Sada que los reyes se dirigen hacia la villa para dar a luz, la reina, al futuro monarca.

Los arcos de la Lonja es otro de los enclaves por los que pasan las recreaciones. Allí se reproducen dos escenas. Una es un monólogo de la reina, donde conversa con su hijo, todavía en el vientre. En la otra, el señor de Sada habla con su mujer para organizarlo todo ante la inminente llegada de los reyes.

La plaza de la Villa es el cuarto y último espacio teatral. En él tiene lugar el desfile de infanzones, un acto incorporado recientemente que consiste en hacer entrega a los niños de Sos de su título de infanzón. Se hace un guiño con ello al mandato del rey don Juan, el padre de Fernando, quien, al nacer su hijo, emitió la orden de que todo el que naciera en la localidad ostentaría dicho título a perpetuidad. “En la primera edición, preparamos títulos simbólicos en forma de pergamino para aquellos vecinos que quisieran tener el suyo personalizado”, explica Felipe. Llegaron a repartir unos 200 y, ahora, se ha convertido en una tradición a la que ningún niño puede faltar

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión