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Recorriendo el Matarraña de cárcel en cárcel

La comarca ofrece una ruta por una docena de espacios destinados antaño a custodiar a presos.

Carcel de Ráfales
Carcel de Ráfales
Ayto. de Ráfales

El Matarraña es famoso por el encanto de sus pueblos, por sus opciones de actividades en la naturaleza, por sus gentes acogedoras, por su gastronomía… Pero también tiene un lado más oscuro que se puede visitar. Se trata de la ruta de las cárceles, un recorrido por una docena de espacios que antaño sirvieron para mantener cautivos a presos.

La mayoría se ubican en los bajos de los actuales ayuntamientos, otras están en la calle, con acceso libre, y otras se pueden conocer con visitas previamente concertadas. Las mazmorras visitables datan de entre los siglos XVI y XVIII y son lugares pequeños donde aún se guardan restos de elementos propios de ese tipo de espacios, como cadenas, argollas o cepos.

Cretas: dos cárceles y una picota

La cárcel de Cretas la componen dos estancias, situadas en la plaza Mayor y a las que se puede acceder libremente. La única picota de la comarca que se conserva está a las puertas de estas mazmorras. Según la tradición, de las argollas en lo alto de esta robusta columna, ya desaparecidas, se colgaban las cabezas de los presos sentenciados a muerte.

Cárcel de Fórnoles
Cárcel de Fórnoles
Turismo de Matarraña

La prisión de Fórnoles

La prisión de Fórnoles también es de acceso libre y se localiza en la planta baja del Ayuntamiento. La entrada es independiente a la de la casa consistorial y la puerta está abierta. Para acceder a ella todavía se conserva la pequeña puerta de madera original, con un gran cerrojo de hierro. En su interior, iluminado con una luz tenue, se pueden ver grafitis de los presos en las paredes.

Cárcel de Mazaleón

Situada en la plaza Mayor, junto al edificio del Ayuntamiento, la cárcel de Mazaleón se puede visitar de lunes a viernes, de 11:00 a 14:00 horas. Tiene dos plantas, con calabozo en la inferior y una amplia sala en la superior, a la que se accede a través de una escalera adosada a un bloque de roca. Destacan los muros con grafitis carcelarios de varias épocas, predominando los del siglo XVIII.

Gemma Andreu, administrativa del Ayuntamiendo, en la cárcel de Monroyo.
Gemma Andreu, administrativa del Ayuntamiento, en la cárcel de Monroyo.
Laura Uranga

Los calabozos Monroyo

La cárcel de Monroyo se puede visitar libremente, ya que se sitúa en los bajos del Ayuntamiento. Se construyó en el XVI y se reformó en el XVIII, para ampliarla. Dentro del espacio se puede distinguir entre una zona destinada a vivienda del carcelero y otra, compuesta por dos calabozos, para los prisioneros.

La puerta de acceso está junto a la de la casa consistorial, dando paso a una primera estancia con ventana y reja, destinada al carcelero. De ésta se pasa al primero de los calabozos que comunica con el segundo.

La cárcel de Ráfales, de las mejor conservadas

La de Ráfales es una de las cárceles mejor conservadas del Matarraña. Situada junto al Ayuntamiento, la entrada es independiente de éste y se puede acceder libremente. Al no haberse llevado a cabo ninguna reforma desde su construcción, el calabozo está intacto. Las celdas están excavadas en el suelo y cerradas con tablas de madera en la parte superior.

ARAGÓN, PUEBLO A PUEBLO. TORRE DE ARCAS. ANTIGUA CÁRCEL / 16-07-2018 / FOTO: LAURA URANGA [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
Torre de Arcas
Laura Uranga

Torre de Arcas, dos celdas de ocho metros

La cárcel de Torre de Arcas la forman dos celdas de ocho metros en cuyas paredes se pueden leer inscripciones realizadas por los presos. Situada en la planta baja del Ayuntamiento, está abierta para su visita durante el horario de apertura municipal, de lunes a viernes (no festivos) de 10:00 a 14:00 horas.

La construcción data del siglo XVII y a ella se accede a través del patio del consistorio. En la puerta adintelada que da acceso a las celdas todavía se conserva el cerrojo antiguo.

Los calabozos de Torre del Compte

En la fachada de la cárcel de Torre del Compte todavía se puede leer el año de su construcción, 1574. Los calabozos están en el edificio municipal, en la planta baja, divididos en tres estancias. Una de ella, la más amplia y con ventana, era para el carcelero. Las otras dos son las celdas, de no más de cinco metros cuadrados.

En su interior, todavía se puede ver una argolla y también se conserva una aspillera entre la estancia del carcelero y el primer calabozo. Esta abertura larga y estrecha en el muro se utilizaba para vigilar a los presos. Las visitas las gestiona el Ayuntamiento.

La cárcel de Valderrobres, Bien de Interés Cultural

Situada en el sótano del Ayuntamiento, la cárcel de Valderrobres fue declarada Bien de Interés Cultural en 1982 y se puede visitar de lunes a viernes laborables de 9:00 a 14:00 horas. Su construcción data del siglo XVI y se cree que en la antigüedad había varios calabozos, también en la planta baja. Actualmente, esta celda del sótano es la única que se conserva.

Cárcel de Calaceite
Cárcel de Calaceite
Ayto. de Calaceite

Calaceite, una pequeña exposición carcelaria

Las visitas a la cárcel de Calaceite se gestionan desde la oficina de Turismo, previa confirmación en el 978 85 13 48. El espacio, situado en la primera planta del Ayuntamiento, ha sido acondicionado para darlo a conocer con paneles informativos.

Peñarroya de Tastavins

Tras muchas remodelaciones y reformas, apenas se conservan varios elementos de lo que fue la cárcel de Peñarroya de Tastavins. Situada en los bajos del Ayuntamiento, todavía se puede ver una ventana en la piedra, del siglo XVI, cuando se construyó este espacio. Es considerada una de las cárceles más tétricas de la ruta, debido a la falta de luminosidad. Para visitarla hay que llamar previamente al 978 89 66 67.

La Fresneda y Fuentespalda, no visitables por el momento

La ruta de las cárceles del Matarraña la completan las de La Fresneda y Fuentespalda que, actualmente y hasta nuevo aviso, no se pueden visitar.

En el caso de La Fresneda, hay dos espacios carcelarios, uno en la calle Mayor, donde se llevaba a los presos más humildes para meterlos en un pozo. La otra celda estaba en el Ayuntamiento, más amplia y en mejores condiciones que la primera. Las visitas dependen de la oficina de Turismo local que previsiblemente no volverá a abrir en lo que resta de año.

En Fuentespalda, la cárcel está dentro de una torre defensiva de piedra construida en el casco urbano de la localidad. Solo se puede acceder con una visita guiada que incluye la excursión a la Coveta de l’Aigua y que, por el momento y hasta que no se recupere la movilidad entre comunidades, no se está realizando.

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