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Roda de Isábena, aseo formal y seo genial

La catedral de San Vicente es la más antigua de Aragón y única en España por estar ubicada en el pueblo más pequeño del país con este tipo de templo

Son 13 en Aragón los pueblos pertenecientes al selecto club de los más bonitos de España, sello oficial que desde el 1 de enero de 2019 ostenta Roda de Isábena, el pueblo más pequeño del país (apenas dio centenar de habitantes censados, poco más de 200 en todo el municipio de Isábena) con catedral, la de San Vicente. “Cuando es temporada alta –comenta Alberto Lamora, hostelero local– no se nota tanto el efecto ‘pueblo bonito’, porque ya venía y sigue viniendo mucha gente en esos momentos del año, y están los que pueden estar, los que caben. En temporada baja si hay impacto claro: viene mucha gente siguiendo los pueblos de la lista, incluso en este año tan difícil. Lo hemos comprobado con varios clientes”.

El gran templo cautiva de cerca y de lejos. Se trata de la catedral más antigua de Aragón, construida en el siglo X y destruida un siglo XI por los musulmanes, aunque se procedió rápidamente a su reconstrucción. Se trata de un edificio de estilo románico lombardo. Tiene tres naves que culminan en tres ábsides y cuenta también con una cripta. Las visitas guiadas pueden solicitarse en el 974 454 535. El claustro es otra maravilla desde su sencillez; tiene planta rectangular y ocho arcadas en los dos lados menores, por once en los mayores; el centro está abierto e incluye un magnífico aljibe.

Visitas por el área

Al que se queda varios días se le organizamos rutas; no solo por el término, sino por toda la zona. “Hay muchos sitios a no más de una hora en coche, hasta el Somontano con Alquézar y entorno, Aínsa con Ordesa, Benasque o Boí. Los que vienen buscando románico tienen Roda, por supuesto, pero también Obarra en Beranuy, Alaón en Sopeira, Montañana... luego están Benabarre y Graus para comprar, tomarse algo... también Torreciudad, una edificación que sorprende por su construcción, o algo distinto como el monasterio budista de Panillo. En el término nuestro, cuando la gente viene de fin de semana, además de visitar la catedral y el Museo de maquetas de barcos y aviones cuando está abierto, suelen hacer una ruta circular que consiste en bajar al puente románico y volver, dos horitas andando. Obarra, a pocos kilómetros, también me parece una visita obligada”. No obstante, el paseo por las calles de Roda es otra cura para los sentidos; intrincadas, hermosas, llenas de detalles en fachadas y esquinas, con vistas de fábula a tiro de piernas.

Si se llega en el momento apropiado del año, hay una visita insoslayable en Roda: la Era de Vicén. Es un museo único, impulsado con todo el amor del mundo por Vicente Ballarín. Probablemente se trata de uno de los más singulares de Aragón en todo tipo de discursos; dedica un espacio al contenido etnográfico, algo común en todos los rincones de Aragón, pero el sorpresón llega con la completísima colección de maquetas navales y aeronáuticas, reconocida como excepcional por especialistas y artesanos de toda España.

Los más de 400 aviones hechos con mimo por Antonio Lozano Verdaguer durante siete años, colección cedida por el artesano a Vicente para el Museo, completan la jugada. Solo es visible, empero, en primavera y verano, porque Vicente pasa el resto del año en Tánger.

La Hospedería, fiel a la tradición y enclaustrada por puro gusto

Longaniza a la brasa, paletilla al horno con pimientos y trigueros... o jabalí al chocolate. En el restaurante de la Hospedería de Roda de Isábena se cultivan los sabores de siempre llevados a la exquisitez, sin renunciar a alguna deriva original. Alberto Lamora lleva el establecimiento. “El restaurante está en el antiguo refectorio de los monjes, y lleva 35 años en funcionamiento; en estos días, y cuando el tiempo lo permite, también tenemos mesas en el mismo claustro. Comenzó el negocio mi suegra con mi esposa; yo vine cinco años después. Hace 26 años se abrió la Hospedería con 10 habitaciones, salón social y cafetería; el servicio de comidas y desayunos se da aquí”.

El lugar es único y la cocina está a la altura del marco. “A ver, me permito responder a quienes preguntan por el lugar con una cifra; estáis en un comedor con 800 años de historia –ríe– y eso es algo que no puede decir todo el mundo. La gente, además, se va satisfecha con la comida. Durante 35 años se han hecho pruebas con muchas cosas, desde opciones más modernas a fusiones, pero al final te das cuenta de que aquí da resultado lo de siempre. En un pueblo prepirenaico con muchísimos productos de calidad en la zona no puedes perderte, la gente viene aquí a por un revuelto de setas y ajos tiernos con huevos de corral, o ternera que es de casa porque tengo un hermano en Benasque con vacas que nos surte; el cordero es de la zona, tenemos patés de caza que abundan ahora... además, contamos con un valor distintivo: las recetas de mi suegra, que lleva apenas tres años jubilada y ha sido la cocinera desde el principio. Nos ha dejado platos que ya hacía su madre en Serraduy, donde la familia tenía una fonda en los años de la posguerra. El jabalí al chocolate, el ciervo con salsa strogonoff, judías estofadas… a la gente le encantan”.

Una magnífica ruta senderista: los puentes sobre el Isábena

Además de ver la catedral de San Vicente, comer bien en la Hospedería o el Mesón de Roda y aventurarse por atractivos de enclaves cercanos, Roda de Isábena ofrece una ruta circular desde el pueblo que supone algo más de dos kilómetros de caminata entre el pueblo (ojo, que está en alto) y el puente románico medieval sobre el Isábena: unas dos horas en total, si se va con calma. Desde este puente se puede ir andando hacia otro cercano en La Puebla de Roda, 45 minutos por sendero que son además ruta geológica. También se puede ir hacia el puente de la Colomina, a hora y 10 minutos del de Roda; es el punto final de la Ruta de los Puentes del Isábena que comienza en el de Serraduy. Las piernas más animadas pueden ponerse a prueba en un hermoso recorrido que va parcialmente por la ribera hasta Capella; son casi 5 horas andando y 19 kilómetros de paseo.

ISÁBENA

Comarca. Ribagorza.

Cómo llegar. Desde Huesca, su capital de provincia, hay 110 kilómetros por la A-22 hasta Barbastro, la N-123 hasta Graus y la A-1605 hasta destino.

Núcleos de población. En el término están La Puebla de Roda, Roda de Isábena, Mon de Roda, Carrasquero, Merli, Esdolomada y Serraduy. Hay dos despoblados, de San Esteban del Mall y Nocellas.

Dónde dormir. Además de la Hospedería en Roda de Isábena y de varios apartamentos turísticos, está el Camping Isábena en La Puebla de Roda, muy popular entre ciclistas y motoristas.

Para comer. En Isábena, además de la Hospedería, está el Mesón de Roda. En Serraduy está Casa Peix, y en La Puebla los restaurantes Paloma, Custodio y Prao de Vidal.

Actividad asociacionista. La Asociación Cultural Rotense y la de Amigos de la Catedral de Roda de Isábena gestionan durante el año conciertos de música clásica, exposiciones, jornadas sobre el románico, conferencias y talleres culturales.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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