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aragón es extraordinario

Galve, el paraíso de los saurios en Aragón

La familia Herrero suma una tercera generación entusiasta a la ‘caza’ de las huellas y la comprensión directa del entorno paleontológico local

Miguel Ángel Herrero es el quinto de los 11 hijos que tuvo José María Herrero, el galvino pionero en el descubrimiento y análisis de icnitas de dinosaurio en el término municipal casi siete décadas atrás. Miguel Ángel y su esposa Rosa Abril se encargan desde hace casi tres décadas de llevar el Museo Paleontológico de Galve que honra la labor de José María; su jovencísima hija Alba se ha venido encargando en los veranos de las visitas guiadas por los alrededores, centradas en el análisis de las huellas encontradas durante décadas en los múltiples yacimientos del pueblo.

“Ésta es la que mejor se ve aquí –explica Alba, señalando una huella– y si os fijáis podréis distinguir el talón y varios dedos; es de un cocodrilo de unos quince metros de largo. Esta zona se llama El Cantalar, llegamos en unos minutos desde el pueblo. Aquí hay otra casi cerrada por el barro, pero puedes ver una línea que marca la cola del cocodrilo; la arrastraba al caminar sobre terreno blando. Hay rastro de un terópodo también, parece que pasó después del cocodrilo; llevaba la cola erguida, le servía como contrapeso para moverse”.

Hay caparazones de tortuga de camino a la zona de Ríos Bajos, donde aguardan más huellas. La visita guiada no empieza aquí; lo hace en el yacimiento de Las Cerradicas. “Luego vemos maquetas a tamaño real de dinosaurio en el parque. Son del Jurásico Superior y el Cretácico Inferior, el aragosaurus y el iguanodón, y llaman mucho la atencion”, explica Alba. Luego la visita pasa a la zona del Cantalar, para seguir por los Ríos Bajos hasta la reproducción del Volador, el premio al final del sendero. “En esa zona hay huellas de varionix, un dinosaurio pescador de la familia del espinosaurio –cuenta Rosa, que acompaña a su hija en las explicaciones– y es un paseo muy bonito y fresco junto al Alfambra; en el parque hay chopos cabeceros gigantes. A 5 kilómetros está el yacimiento del Pelejón, también cubierto, con una huella de terópodo perfecta, se aprecian hasta las almohadillas de las garras”.

El chopo cabecero (tiene su parque cultural en el Alto Alfambra) es otro protagonista de la zona, hay varios ejemplares de gran tamaño junto a las maquetas de los saurios. La Asociación Cultural Dinosaurio se encarga de plantar nuevos ejemplares cada año, en una jornada que siempre genera mucha ilusión.

La historia del abuelo de Alba

Los primeros hallazgos de José María Herrero tuvieron eco en los medios gracias a su primo Luis Español en la prensa; Fernández Galiano, profesor de Ciencias Naturales de Teruel, se interesó por los huesos hallados. El Museo Provincial de Teruel y su especialista Purificación Atrián visitaron Galve y comenzaron las excavaciones. Luego llegó la onda expansiva sobre lo hallado, gracias al paleontólogo francés Lapparent, que despertó la atención de especialistas de todo el mundo con sus escritos sobre el particular.

Lapparent sugirió que los huesos hallados en la zona de Las Zabacheras pertenecían a un nuevo género de saurópodo camarasáurido, conclusión que corroboró el investigador de la Universidad Autónoma de Madrid José Luis Sanz. El propio Sanz, de hecho, fue el responsable del bautismo del aragosaurus.

Legendark, guarida galvina para el núcleo familiar del aragosaurus

Dinópolis tiene varios centros en la provincia de Teruel. El de Galve era impepinable una vez planteada la expansión del discurso expositivo desde la capital turolense, dada la relación histórica (y viva) entre el término municipal y los saurios. De hecho, Dinópolis abrió su central a las afueras de la ciudad de Teruel en 2001, y Legendark lleva abierto desde 2003; fue una de las primeras sedes satélite en abrir al público. Mila Garcella, encargada de las visitas guiadas en el centro galvino, lo explica. “Inhóspitak abrió en Peñarroya de Tastavins y nosotros fuimos los siguientes, casi a la vez. Luego llegó Región Ambarina en Rubielos de Mora; el resto son Bosque Pétreo en Castellote, Mar Nummus en Albarracín, Titania en Riodeva y Valcaria en Ariño”.

Inhóspitak abre desde marzo y hasta el puente del Pilar. “Tenemos aquí una familia de aragosaurus o aragonsaurios –explica Mila– que vivieron en el Jurásico Superior. Si te fijas, se han colocado las crías en el centro, por el impulso de protección de los padres. Todo en esta sala es del Jurásico Superior y el Cretácico inferior. De hecho, Rubí, nuestra mascota, es un bebé de aragosaurio recién salido del huevo, que hace las delicias de los peques. Aragosaurio significa lagarto de Aragón; fue el primer dinosaurio en ser definido en España, y fue aquí, en Galve”.

Mila aclara que la particularidad de Galve es que los yacimientos incluyen huesos y huellas. “Es extraño que haya de las dos cosas, y encima hay un conjunto excepcional aquí, con casi 50 yacimientos identificados en la zona. José María Herrero comenzó de manera individual; luego han venido estudiosos de todo el mundo, sobre todo de las universidades de Zaragoza y Madrid, además naturalmente de los investigadores del Conjunto Paleontológico de Dinópolis”.

Una muestra muy completa

En las primeras vitrinas de la gran sala de Legendark se muestra el proceso de restauración de un fósil, desde su estado cuando llega al laboratorio hasta cómo está cuando ya puede ser exhibido. En las última vitrinas se detalla como hacer una réplica. “En esas ventanitas -señala Mila- hay un juego, ‘El espejo espía’; si te asomas puedes ver un diente de dinosaurio y luego averiguar a qué ejemplar pertenece, y lo que comía”.

También hay réplicas del tastavinsauro, el primero que replicó la Fundación de Paleontólogos de Teruel a tamaño normal. otro atractivo de la visita es la zona de taller con huellas de saurópodo e iguanodón, más un audiovisual sobre el proceso d restauración de un fósil. “Contamos igualmente con un dibujo que recrea Galve en el Cretácico, cuando era zona costera, y hay una réplica de la mano derecha del aragosaurio, así como un diente de un gran carnívoro”. Sorprende al novato el esqueleto montado de un hypsilophodon, calificado como el velocista de su tiempo: se calcula que alcanzaba los 45 kilómetros por hora a la carrera. La última pieza reseñable es un cráneo de cocodrilo, que tiene hasta piel fósil. A la salida, en la tienda de Legendark, Rubí aparece en todos los formatos imaginables, y tiene una sonrisa que merece viajar a casa con los peques.

Las Cerradicas, una muestra a escala del bagaje paleontológico local

La prueba del que el patrimonio paleontológico de Galve está muy vivo reside en novedades como la protagonizada por el ‘Galvesaurus herreroi’, saurópodo descubierto en Galve en el año 2000. Según un estudio del Boletín Geológico y Minero publicado el año pasado, ha resultado ser el dinosaurio más antiguo localizado en España. El Museo Paleontológico continúa con su labor divulgativa y un afán continuo de proteger todo lo hallado, mediante tomas de conciencia derivadas de la divulgación de conocimiento. Eso es muy patente en el yacimiento de huellas y contrahuellas de Las Cerradicas, situado en la carretera de entrada a Galve desde la nacional. Está cubierto y cerrado al público para su preservación; se puede ver en las visitas guiadas o bajo requerimiento. Era una playa, y tiene una gran variedad de huellas con poca separación temporal: iguanodón, pequeños saurópodos y terópodos.

GALVE

Comarca. Comunidad de Teruel.

Cómo llegar. Desde Teruel, su capital de provincia, hay 86 kilómetros por la N-420 hasta Cañada Vellida, para tomar luego la TE-V-8021 hasta destino.

Dónde comer y dormir. El Hostal Rural Casa La Era es sin duda un lugar perfecto para desconectar, en el mismo centro del pueblo; los detalles son la clave en este negocio que cuida especialmente la decoración y la confortabilidad para su clientela. Hay una vivienda de turismo rural, Casa Lamata, muy confortable. Para comer, la opción es el bar y terraza de la calle Rambla, de menús cumplidos y muy frecuentado por los trabajadores de la zona. Hay otro restaurante en el centro del pueblo, que expresó su preferencia de no figurar en este reportaje.

Askla. Pako Cerezuela es conocido en la zona por su afición a reparar y tunear motos, materializada en la iniciativa Morlako Kustom. Además de ello, se define como un ‘hacedor de cosas’ que borda la artesanía en madera y hierro con su firma Askla. 

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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