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El campin se posiciona como alternativa de vacaciones al aire libre

Aragón, y especialmente la provincia de Huesca con los Pirineos, cuenta con una amplia oferta de este tipo de alojamiento, cuya ocupación media ronda el 50%.

El campin de Pineta está rodeado de montañas.
El campin de Pineta está rodeado de montañas.
Heraldo

Lejos de limitarse a ser un recinto al aire libre con espacio para montar una tienda de campaña y unos servicios mínimos de aseo comunes, los cámpines han desarrollado su modelo de negocio en los últimos años ofreciendo al turista toda una serie de comodidades de las que disfrutar, eso sí, en plena naturaleza.

Aunque la sensación de libertad y tranquilidad de los cámpines no se ha perdido, gracias a su ubicación, actualmente sus instalaciones cuentan con todo tipo de servicios que nada tienen que envidiar a los de un buen hotel.

Piscinas con toboganes, spa, cabañas y bungalows con vistas, restaurantes, sala de cine, lavandería, supermercado… Los cámpines son pequeñas ciudades habitualmente alejadas de los núcleos más poblados. De esta forma, se puede disfrutar de esta desconexión sin tener que prescindir de nada al mismo tiempo.

Para los más tradicionales, las parcelas para dormir con autocaravanas o clavando una tienda de campaña de las de toda la vida se mantienen entre el resto de modalidades más modernas de alojamiento.

En Aragón, el 50% de las plazas disponibles de campin están recogidas dentro de la Asociación de Empresarios de Campings de Aragón (Aeca). Desde principios de mes, la entidad ha notado el aumento de las reservas, que están ya a la mitad de la ocupación total para este verano. Con estas cifras y con la práctica totalidad de los cámpines ya abiertos, el sector augura una buena temporada, confiando en que este verano la ocupación oscile entre 70 y el 80%.

No obstante, son cifras que hay que entender dentro de un contexto cambiante y en las circunstancias excepcionales de este verano. “La demanda no va nada mal teniendo en cuenta las condiciones en las que estamos”, explica José Manuel Ferrero, presidente de Aeca y dueño del Camping Lake Caspe. Según indica, la mitad de los clientes de los cámpines de Aragón son extranjeros que este año no van a venir. A este descenso de las reservas, que poco a poco se va cubriendo con el turismo nacional, hay que sumar la inversión extra que se ha tenido que hacer para adaptar las instalaciones: la compra de productos de desinfección o la contratación de más personal para controlar accesos y aforos son gastos con los que no se contaba para esta temporada.

Además,los datos trascendidos en los últimos días sobre el rebrote en núcleos localizados de Aragón están haciendo un flaco favor a las reservas turísticas y en los cámpines ya están sufriendo algunas cancelaciones. “Confiamos en que la situación se encauce y las autoridades transmitan un mensaje de seguridad y de tranquilidad”, comenta Ferrero.

En todo caso, el aumento en la demanda del turismo en cámpines que se observa en los últimos cuatro años se mantiene en esta temporada atípica que, en ausencia de imprevistos, espera salvarse. “Este año las reservas se están realizando más a última hora y con menos planificación por lo que se prevé, si no hay contratiempos, que la ocupación aumente conforme pasen las semanas”, indica.

El turista nacional cubre las cancelaciones de extranjeros

Como apunta Ferrero, a diferencia de años anteriores, el turista nacional va a ser el predominante este verano en los cámpines de Aragón. Es el caso de Los Vives, en la localidad oscense de Saravillo, donde su público mayoritario es extranjero. Con la situación actual, las cancelaciones de holandeses, alemanes, franceses y belgas, principales nacionalidades de los clientes de este campin, no se han hecho esperar. No obstante, sus huecos no han tardado en cubrirse por familias españolas que buscan en este tipo de complejos unas vacaciones tranquilas al aire libre.

La mayoría de las reservas son de una y dos semanas, especialmente en las cabañas y apartamentos (los espacios más demandados) y algo más cortas en la zona de acampada. Y es que las furgonetas preparadas para pernoctar van ganando terreno a las caravanas y, habitualmente, quienes viajan en estos vehículos buscan estancias de una o dos noches, para ir moviéndose de un sitio a otro. “Son reservas que se suelen hacer a última hora”, indica Andrea Castillo. Su familia regenta el campin y ella les echa una mano en temporada alta.

Una ayuda muy necesaria teniendo en cuenta que el campin ya está lleno para las fechas clave del verano, como la primera quincena de agosto. El albergue, con ocho cabañas de ocho plazas cada una, así como los siete apartamentos, con capacidad total para 34 personas, ya han colgado el cartel de completo. La zona de acampada, una arboleda de dos hectáreas con unas 500 plazas, es la única donde todavía quedan huecos.

“El mes de julio está más tranquilo y la tendencia es más de fin de semana que de larga estancia”, explica Andrea. En total, Los Vives ofrece casi 600 plazas de alojamiento, entre las parcelas, el albergue y los apartamentos. Para este verano, auguran mantenerse en cifras de ocupación similares a las del año pasado ya que, aunque la demanda nacional ha aumentado, se ha perdido la extranjera.

Entre los clientes, los hay habituales que reservan sin pensárselo dos veces. Pero también hay quienes, ante la situación excepcional, llaman previamente para comprobar qué medidas de prevención se están tomando y asegurarse antes de confirmar su estancia. En este sentido, parte de las instalaciones del campin no están por el momento operativas, como es la piscina y el jacuzzi, por cuestiones de aforo, o el parque infantil.

El resto de los espacios se han adaptado a la nueva normalidad, con la colocación de mamparas en el supermercado o en la recepción, o la reducción del aforo a la mitad en el restaurante, para poder garantizar la distancia de seguridad. Además, el visitante dispone de dispensadores de gel desinfectante en las zonas comunes y en los lavaderos y fregamanos no se pueden emplear los contiguos.

Campin Lago Barasona
Campin Lago de Barasona
 

Cámpines con premios: Pineta, Lago Barasona o Boltaña

Desde hace varios años, la Federación Española de Campings (FEEC) reconoce los mejores cámpines de España en distintas categorías: playa, montaña, interior, familiar, instalaciones más originales... Dos de los premiados en la última edición están en Aragón, más en concreto, en la provincia de Huesca.

Uno es el de Pineta, reconocido entre los tres mejores cámpines de montaña del país. Se localiza a las puertas del Parque Natural de Ordesa y Monteperdido, en el término municipal de Bielsa. El complejo ofrece plazas en bungalow independiente o en habitaciones privadas con baño, así como zona de acampada. En temporada alta, la noche en una cabaña para dos personas sale por 100 euros, y la habitación por 60. En las parcelas, la noche de una familia de dos adultos y dos niños con su caravana cuesta 26.30 euros. Las mismas personas, en tienda de campaña, sale por 25.65 euros.

El del Lago Barasona es otro de los premiados más recientes, en este caso, en la categoría de mejor campin de interior. Situado a orillas del pantano del mismo nombre, a cinco minutos en coche de la localidad de Graus, este complejo se ofrece como un lugar para familias desde el que realizar excursiones, como al Parque Natural de la Sierra de Guara, practicar senderismo y estar en contacto con la naturaleza. Entre sus alternativas de alojamiento hay tiendas estilo safari o bengalís, mobilehomes, bungalows y zona de acampada y caravanas.

“Ahora más que nunca cuidamos de ti. Unas vacaciones seguras, divertidas y productivas”. Es el mensaje con el que la página web del campin de Boltaña recibe a sus usuarios. Este complejo fue premiado en la primera edición de la gala de la FEEC como uno de los mejores para ir en familia. Encontrar bungalows libres para fechas concretas de verano ya resulta complicado, habiendo mayor la disponibilidad en parcelas para acampar. En cuanto a los precios, un bungalow con capacidad para cuatro personas, con comedor, baño, terraza y plaza de aparcamiento cuesta unos 1.000 euros la semana. Una parcela de 40 a 60 metros cuadrados sin electricidad cuesta algo menos de 120 euros semanales y otra de mayor tamaño (hasta 80 metros) con corriente eléctrica está en unos 160 euros.

Campin Boltaña
Campin Boltaña
 

Los mejor valorados por los usuarios

Con 308 votaciones en la plataforma Tripadvisor, el campin Las Corralizas, en la localidad turolense de Bronchales, es uno de los mejores puntuados en esta web, con un 4,5 sobre 5 de nota. La ubicación, la limpieza y el servicio es lo que más valoran los usuarios, seguido de la relación entre la calidad y el precio.

Situado en plena Sierra de Albarracín, dentro de un bosque de pinos centenarios, es el campin más alto de España, a 1.727 metros. Dispone de diez bungalows de lujo, con auténticas suites y con plazas diferentes, tanto para ir en familia como en grupos más numerosos. Encontrar uno libre para un fin de semana del mes de julio es prácticamente imposible. La noche, en una cabaña de dos habitaciones con capacidad total para cinco personas, cuesta en torno a 60 euros.

Sin salir de la zona, el campin Ciudad de Albarracín es otro de los mejor valorados en Tripadvisor, con 108 votaciones que le dan una nota global de 4.

Volviendo a Huesca, los premiados están también entre los mejor puntuados de la plataforma, colándose entre ellos otros dos, el de Gavín, con 201 opiniones que le dan un valor medio de 4, y el de Alquézar, con la misma puntuación y 110 valoraciones.

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