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Acueductos, presas, poblados y mausoleos: la ruta iberorromana de Aragón

Visitar los yacimientos y restos de aquella época puede ser una buena opción para pasar el día fuera de casa y aprender sobre el pasado.

Vista aérea del Cabezo de Alcalá, en la localidad turolense de Azaila.
Vista aérea del Cabezo de Alcalá, en la localidad turolense de Azaila.
Consorcio de Patrimonio Ibérico de Aragón

Pasear por el foro, darse un baño (imaginario) en las termas o visualizar cómo serían las calles en poblados íberos, o el trajín de las ciudades romanas de Aragón es una alternativa cultural disponible a pocos kilómetros de Zaragoza. Ahora que el calor todavía no aprieta como en pleno verano, visitar los yacimientos y restos de aquella época puede ser una buena opción para pasar el día fuera de casa.

En esta ruta por el pasado íbero y romano de Aragón la práctica totalidad de las formaciones son abiertas y se pueden visitar libremente para un paseo rápido. Además, para quienes quieran detenerse algo más y explorar a fondo estos restos, se ofrecen recorridos guiados para una visita más enriquecida.

Mausoleo romano de Fabara.
La cita para visitar el mausoleo de Fabara se gestiona con el Ayuntamiento.
Guillermo Mestre

El valle medio del Ebro: desde Turiaso hasta el mausoleo de Fabara

Desde Tarazona, entonces Turiaso, hasta Fraga, con su villa Fortunatus, el valle medio del Ebro está salpicado por las huellas de íberos y romanos. En la parte más occidental se encuentran los restos arquitectónicos de la citada Turiaso, así como de Borsau (Borja) o del yacimiento de El Convento, en Mallén.

Bajando por el río, la ruta pasa por Caesaraugusta, capital del imperio romano y actual capital de Aragón. La muralla, el teatro, el museo del foro y las termas son solo algunos ejemplos de la riqueza romana que queda en ella.

Siguiendo hacia la Ribera Baja del Ebro, hacia la zona oriental del valle, aparecen los restos de la Corona, en Fuentes de Ebro, un pequeño asentamiento abandonado en el siglo I a.C. Es la antesala de Lépida Celsa, la principal ciudad del valle medio del Ebro antes de la formación de Caesaraugusta. Se localiza en lo que hoy es la localidad de Velilla de Ebro y el yacimiento se puede visitar con guía con reserva. También se ofrecen visitas teatralizadas para grupos, ofrecidas por la asociación local Los Trabajos de Hércules.

Tomando un desvío hacia el Bajo Martín, está el Cabezo Alcalá, en la localidad de Azaila, a una hora escasa desde Zaragoza. Se trata de una ciudad íberorromana arrasada durante las Guerras Sertorianas cuyos restos más antiguos datan del siglo VIII a. C. Entre otras curiosidades, en ella se encuentra una de las dos únicas rampas de asalto romanas del mundo. Visitar este yacimiento solo es posible con reserva previa, contactando por teléfono o correo electrónico con Vida Primitiva, la empresa que gestiona las visitas guiadas y también el centro de interpretación.

Los primeros pases se retomaron la pasada semana, junto con la visita a otro yacimiento cercano, la villa romana de la Loma del Regadío, en Urrea de Gaén, a tan solo 15 minutos en coche desde Azaila.

Retomando el curso del río, la ruta llega hasta el Bajo Aragón-Caspe, donde se localizan dos de los monumentos funerarios más relevantes de la Comunidad. Uno de ellos es el Mausoleo de Miralpeix, en Caspe. Es de visita libre ya que se trasladó de su ubicación original y se sitúa en los jardines de la Colegiata, en pleno casco urbano.

En la vecina localidad de Fabara, a 20 minutos de distancia de Caspe, se encuentra el mausoleo romano mejor conservado de España. Este monumento funerario data del siglo II a. C. y destaca por sus grandes dimensiones, reflejo del poder adquisitivo de las familias de la zona en aquella época. La entrada es gratuita pero se debe concertar previamente la visita con el Ayuntamiento para poder acceder al sepulcro.

Foto de Almonacid de la Cuba
Presa romana del S.I
Laura Uranga

Hacia el sur de Zaragoza: la presa de Almonacid de la Cuba

A menos de una hora desde Zaragoza, en dirección sur, se encuentra Almonacid de la Cuba, donde se conserva una de las obras hidráulicas más importantes y mejor conservadas de Hispania. Se trata de una presa romana que regulaba el caudal del río Aguasvivas y que, con sus 32 metros de altura, fue durante 1.500 años la construcción de este tipo más alta del mundo. El visitante se topará con ella a la entrada del pueblo. Una opción es contemplar desde arriba y después bajar los escalones que llevan hasta una pasarela instalada el año pasado para ver la formación desde otra perspectiva. Otra posibilidad es comenzar la visita abajo, en el punto de información para, después, subir la escalinata y admirarla desde lo más alto, como recompensa tras la subida.

De vuelta hacia Zaragoza, se pueden realizar dos paradas. Una es en la localidad Azuara, a diez minutos, donde se puede visitar la villa romana de La Malena y su centro de interpretación, poniéndose en contacto previamente con el Ayuntamiento.

El otro punto de interés de esta ruta está en Botorrita, donde se encuentra el yacimiento del Cabezo de Las Minas, lo que fuera el asentamiento Contrebia Belaisca, fundación el siglo VII a.C.

Una de las galerías del acueducto romano que se excavó de Albarracín hasta Cella y a su paso por Gea se hace subterráneo
Una de las galerías del acueducto romano que se excavó de Albarracín hasta Cella y a su paso por Gea se hace subterráneo

El acueducto de Albarracín y otros yacimientos turolenses

Con el permiso de la presa de Almonacid, si los romanos dejaron patente su habilidad para la ingeniería hidráulica en una zona de Aragón, fue en la provincia de Teruel. La zona más septentrional de la Comunidad está salpicada por construcciones de este tipo, como el puente sobre el río Pancrudo de Entrambasaguas, en Luco de Jiloca, o el de Calamocha, sobre el Jiloca.

Pero si una construcción destaca es el acueducto de Albarracín, que se puede visitar en algunos de sus tramos. A diferencia de la imagen habitual de una obra de este tipo, éste se halla horadado en la piedra, donde los romanos excavaron túneles a lo largo de unos 25 kilómetros. Es la distancia que hay entre la citada localidad y la vecina Cella, hasta donde se trasladaba el agua del río Guadalaviar gracias a esta obra de ingeniería.

Uno de los tramos más populares es el del Barranco de los Burros, en Gea de Albarracín, por donde transcurre el acueducto en su camino hacia Cella. Desde este paraje se puede dar un paseo por el cañón hasta llegar a la formación para adentrarse en ella.

De vuelta hacia Zaragoza, se puede realizar una parada en el yacimiento de La Caridad, en Caminreal, una ciudad celtibérica de acceso libre.

La pandemia no frena la campaña de excavaciones en Los Bañales
La próxima visita guiada a Los Bañales, en Uncastillo, es el 28 de junio.
Fundación Uncastillo

Norte de Aragón: Cinco Villas y restos en la provincia de Huesca

Los Bañales, en Uncastillo, es la formación romana más relevante de la zona norte de Aragón. Tomando esta dirección, el yacimiento se sitúa a algo más de una hora desde Zaragoza, en la comarca de las Cinco Villas.

Sus visitas y el cercano centro de interpretación de Layana las gestiona la Fundación Uncastillo, que ha anunciado la próxima ruta guiada para el próximo 28 de junio, el último domingo de junio. El precio es de 5 euros y las plazas son limitadas por lo que se requiere la reserva previa. La visita incluye el foro, los espacios residenciales, las termas, el acueducto con sus 32 imponentes pilares y otros elementos que dan fe de cómo era una ciudad residencial en la época romana.

Para completar el día, a escasos quince minutos en coche, en Sádaba se encuentran el mausoleo de la Sinagoga y el de los Atilios, también conocido como Altar de los Moros. Dos restos de construcciones funerarias que se pueden visitar libremente.

La provincia de Huesca es, de las tres aragonesas, la que menos resquicios del pasado romano de la Comunidad conserva. Sí se puede visitar el yacimiento de Labitolosa, en la Puebla de Castro, donde pueden ver los restos de la Curia y las termas de la ciudad hispanorromana.

Yacimiento arqueológico de Bílbilis, en Calatayud
Bílbilis, en Calatayud, se puede visitar libremente
JESÚS MACIPE

Bílbilis: una ciudad construida en las laderas de tres cerros

Sus alrededor de 30 hectáreas se extienden en las laderas de tres cerros, el de Bámbola, el de San Paterno y el de Santa Bárbara. Se trata de la ciudad romana de Bílbilis, en la actual Calatayud. Es uno de los yacimientos aragoneses mejor conservados y en él se pueden visitar el foro, el teatro, las termas y varios conjuntos de viviendas.

Además, su atractivo crece si se tienen en cuentan las vistas que se pueden obtener desde la parte alta, que se yergue sobre los ríos Jalón y Ribota. El recinto está abierto y la visita es libre y gratuita, pudiendo obtener información al respecto en el cercano Museo de Calatayud. Algunos de los restos encontrados allí se exponen ahora en este espacio, desde donde se coordinan trabajos de conservación en el yacimiento.

Antes de dejar la zona, se puede pasar por el cerro del Villar, próximo a la localidad de Monreal de Ariza, a 30 minutos de Calatayud. En esta formación se conservan los restos de Arcóbriga, una ciudad de origen celtíbero, romanizada posteriormente. Hasta allí se llega por una pista de dos kilómetros desde Monreal y se puede visitar libremente.

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