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Solo 8 de cada 100 nuevos empleos, ocupados por mujeres

La mejora del mercado laboral no está siendo igual para los dos sexos en Aragón. Los sindicatos avisan de una tendencia “preocupante”.

Las mujeres encaran la vuelta a su empleo con más problemas que los hombres.
Solo 8 de cada 100 nuevos empleos, ocupados por mujeres
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La esperada creación de empleo parece no haber llegado de igual forma para los hombres y mujeres de la comunidad aragonesa. La última Encuesta de Población Activa publicada esta semana confirmaba el despertar del mercado laboral aragonés volviendo a rebajar la tasa de paro por debajo del 20% después de dos años por encima, la lista del paro registra 14.100 personas menos con respecto al año pasado, y la contratación demostraba su mejoría con hasta 9.500 puestos de trabajo más en la Comunidad. Unos datos positivos en casi todas sus lecturas, pero que guardan una fractura “preocupante” cuando se desglosan los datos en función del sexo.

En el último año, solo 800 mujeres han encontrado empleo en Aragón, un número que pese a mejorar la situación precedente es claramente inferior a la cifra de hombres que han conseguido un puesto de trabajo, un total de 8.700, casi 11 veces más.

“Es nuestra responsabilidad hacer una lectura crítica de esta situación”, señala Delia Lizana, responsable del área de mujer de CC.OO-Aragón, donde creen que a pesar del aumento del empleo, hay que “estar alerta” para saber cómo se está configurando el nuevo mercado laboral, que en principio “parece que se está olvidando de las mujeres”. “La percepción es que durante la crisis la mujer ha perdido presencia dentro del mundo laboral, donde después de muchos años se había llegado a cierta situación de equidad, mientras que ahora la mujer al único trabajo que está accediendo es a través de contratos parciales y de escasa seguridad”, subraya Lizana.

La radiografía que ofrece la evolución de los datos de la EPA en este sentido es evidente. La tasa de paro entre hombres se sitúa en la actualidad en un 16%, mientras que la de las mujeres se eleva hasta 5 puntos más (21%), un desajuste que se ha acentuado durante el último año ya que en el mismo trimestre de 2013 la tasa de paro por sexos era mucho más similar: 19% entre los varones, por un 21,5% entre las mujeres.

“A pesar de que la situación global ha mejorado, los resultados son que en el ámbito de la mujer la creación de empleo ha sido prácticamente nula, debido a que es el sexo femenino el que se está viendo más afectado por la temporalidad y de momento, de todas las medidas creadas para favorecer la contratación no ha habido ninguna específica para favorecer la inclusión laboral de la mujer, cuando ha quedado demostrado que, por desgracia, hasta en tiempos de bonanza es necesario que se prime o se incentive su contratación para equiparar el mercado de trabajo”, lamenta Lizana.

La presencia de esta situación en Aragón es si cabe más acusada que la de el conjunto nacional. Y es que, si en España hay ahora 274.000 personas más ocupadas que hace un año de los que un 19% son mujeres (52.900), en Aragón la presencia del sexo femenino en los nuevos puestos de empleo creados es de solo un 8%.Los motivos van más allá del empleo

Los motivos de esta 'desconexión' entre la supuesta recuperación y el mercado laboral femenino son “varios y complejos”, según explican los sindicatos. El empleo femenino ha encontrado históricamente sus nichos de empleo en el sector servicios y el empleo público, dos ámbitos en los que la crisis ha hecho especial mella, pero además, según denuncian los representantes de los trabajadores, los recortes en ayudas de conciliación o en materias como la dependencia también han contribuido.

“La reducción de las becas de guarderías y de comedor en educación hacen que en muchos casos sea la mujer la que renuncie a buscar un empleo para quedarse en casa, o en todo caso, que el empleo que busque sea exclusivamente parcial”, explican desde UGT-Aragón, donde señalan que la mujer está obteniendo en la mayoría de las ocasiones los empleos que nadie quiere, marcados por la temporalidad y con un número muy escaso de horas por semana. Algo que queda patente al ver, de forma concreta, como el número de mujeres paradas dispuesta a trabajar de forma exclusiva a media jornada o menos se ha duplicado en los tres últimos años según los datos del Instituto Aragonés de Estadística, hasta ser la opción mayoritaria de 8.770 desempleadas en la Comunidad.

Del mismo modo, el deterioro de la aplicación de la Ley de Dependencia en los últimos 3 años, periodo en el que Aragón ha pasado de obtener las mejores notas a suspender el Observatorio que evalúa cada año su estado en cada autonomía, también ha abierto aún más la brecha entre hombres y mujeres. La disminución de las ayudas para cuidados en el hogar que permitía cotizar a los familiares que atendían a sus enfermos ha hecho que hasta 2.700 aragonesas -por solo 100 hombres- hayan renunciado a buscar empleo para atender a sus dependientes. Una serie de causas que según denuncian los sindicatos “han contribuido a que la crisis haya devuelto a la mujer al hogar” y que deben ser reconducidas recuperando medidas y políticas que contribuyan a la conciliación.

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