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INFANTIL

Un mini ejército, a la conquista de la esponja gigante

Millones de niños lo siguen en todo el mundo y muchos de esos fans viven en Zaragoza. Bob Esponja estuvo ayer en El Corte Inglés de Grancasa.

Bob Esponja
Un mini ejército, a la conquista de la esponja gigante
OLIVER DUCH

Estaban tranquilos, la mayoría sentados y dibujando en las mesas. La tarde parecía que iba a desarrollarse sin incidentes en El Corte Inglés de Grancasa, donde decenas de niños evitaban el frío con sus padres. Pero no fue así, la Navidad es lo que tiene.

"¡Que viene!" exclamó Alba Navarro, de siete años. A lo lejos, un muñeco amarillo y enorme caminaba con dificultad hacia los niños. Se trataba de Bob Esponja, y estaba claro que no sabía dónde se metía. Un remolino de 'esos locos bajitos', que diría Serrat, se abalanzó sobre el personaje.

Bob no pudo articular palabra ante semejante ejército en miniatura. "¡Hola, Bob Esponja!", le gritaban todos. María López, de siete años, se hacía oír por los agujeros que el muñeco tenía a los lados (que a falta de orejas, por ahí oiría). El muñeco se limitó a saludar con las manos a los niños que se la daban, los que lo hacían, claro. Otros muchos le tocaban la nariz o los pies, y le tiraban de los dientes y la corbata.

Al principio no todos mostraron su entusiasmo por la presencia del personaje. Cristina Abad, de tres años, no se bajaba de los brazos de Eva Paracuellos, su madre. "Es muy grande", señalaba, entre sorprendida y asustada. "Me dijeron en el colegio que vendría Bob y aquí estamos. Yo creo que le terminará gustando", indicó la progenitora, que no se equivocó. Eva dio saltos de alegría cuando Bob alcanzó a darle la mano.

Tras el revuelo inicial llegó el turno de las fotos. Que sí "ponte aquí", que si "deja de tirarle de los dientes"... María Calderón fue la encargada de poner orden entre el caos y guió como pudo al personaje. "Le ayudamos para que pueda moverse bien y saludar a los niños, ahora se retirará un rato a descansar", señaló.

Y así fue. El muñeco se despidió tras unos 25 minutos de abrazos, flashes y tirones, aunque no todo iba a ser tan fácil. Unos cinco pequeños lo persiguieron (algunos con sus padres detrás azuzándoles) para poder recibir el último achuchón.

Los que se perdieron la visita de Bob Esponja tienen hoy otras dos oportunidades, a las 12.30 y a las 19.00, en El Corte Inglés de Grancasa.

Para hacer más llevadera la espera hay instalada una exposición titulada 'Vicent Van Bob', en la que el muñeco suple a protagonistas de cuadros clásicos. Uno de ellos parodia 'El nacimiento de Venus', de Botticelli, y el personaje sustituye a la diosa mientras se tapa pudorosamente. La muestra, que se inauguró el jueves, se podrá ver hasta el 9 de enero.

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