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Un eclipse total de Sol encandila a medio mundo

En España no se pudo observar el fenómeno, que sí pudo verse, de forma parcial, en Gran Bretaña. Miles de personas se acercaron a ciudades siberianas y chinas para contemplar el eclipse, que fue transmitido por Internet.

Miles de personas se desplazaron a Siberia y al oeste de China para experimentar ayer un eclipse total de Sol plenamente visible desde esas regiones, donde la Luna se interpuso entre el astro rey y la Tierra durante más de dos minutos. El eclipse, que se desplazó por el globo a una velocidad de 2.000 kilómetros por hora, comenzó en el Artico canadiense y cruzó toda la parte superior del planeta a través de Rusia y Mongolia hasta la parte más occidental de China.

 

El eclipse total de Sol, que no fue visible desde España, realizó su último contacto hacia las 13.45 hora española. El fenómeno alcanzó la fase de totalidad sobre las 12.44 horas cuando, al interponerse la Luna entre la Tierra y el Sol, quedó al descubierto durante dos minutos la región más externa de la atmósfera solar, denominada corona. No obstante, empezaron a registrarse movimientos una hora antes, en el momento en que el astro lunar empezó a desplazarse para ocultar a la estrella que, en España, se observaba con total normalidad. Hasta 2026, ningún punto de la geografía española se encontrará en la trayectoria de sombra de un eclipse total. Sin embargo en las Islas Británicas, los londinenses pudieron ver una delgada muesca que cubrió el 22 por ciento del diámetro del Sol (un 58% en Moscú).

En cualquier caso, este espectáculo astronómico se pudo seguir por distintos sitios web, encabezados por el de la NASA, que transmitía desde China.

Imponente

"Fue imponente", afirmó el profesor inglés Kath Naday, quien se desplazó hasta la zona de Yiwu en China, en la región asiática central de Xinjiang. Las nubes cubrían el sol y muchos estaban decepcionados, pero unos pocos minutos antes, el cielo se despejó, explicó Naday. "Fue perfecto", relató .

La ciudad siberiana de Nadym fue la primera en experimentar el fenómeno y en su máxima duración, 2 minutos y 27 segundos. Pero la mayoría de los curiosos se reunieron en la tercera ciudad más grande de Rusia, Novosibirsk, que se encontraba justo en el arco del eclipse. Unos 15.000 astrónomos aficionados inundaron la urbe esta semana. Los 87 hoteles de la ciudad estaban llenos con reservas hechas ya en 2003, y las autoridades colocaron campamentos para que algunas personas pasaran la noche.

Pese a que el cielo estuvo cubierto, las autoridades de Novosibirsk distribuyeron filtros para proteger los ojos de la visión directa del Sol. El eclipse es en esta región un fenómeno único en 300 años.

Como resultado del eclipse, el Sol quedó reducido a un halo brillante alrededor de la Luna, la temperatura bajó en cuestión de minutos y fue posible ver estrellas a pleno mediodía.

El mejor lugar para ver el fenómeno fue China por los condiciones meteorológicas. Allí, a la ciudad de Yiwu, se trasladaron entre otros los astrónomos catalanes Eduard Massana y Lola Balaguer, del Departamento de Astronomía y Meteorología de la Universitat de Barcelona (UB), que observaron muy "emocionados" el eclipse.

Los dos catalanes estuvieron en un campamento con otros compañeros de varias partes del mundo, desde donde retransmitieron vía satélite con éxito el eclipse. Las imágenes llegaban cada cinco minutos aproximadamente y sólo se registraron problemas en la fase final, cuando aparecieron algunas nubes que dificultaban la transmisión.

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