EL ACUSADO DICE QUE LO HIZO "POR INSTINTO"

Testigos protegidos declararán en la segunda sesión del juicio por la muerte de Carlos Palomino

Testigos protegidos declararán en la segundo sesión por el asesinato de Carlos Palomino, el menor antifascista que murió el 11 de noviembre de 2007 a consecuencia de una puñalada mortal que le asestó supuestamente un militar de ideología fascista en el Metro de Legazpi.


La Sección Primera comenzó a juzgar el pasado lunes a Josué E. de la H., quien se enfrenta a una petición fiscal de 29 años de cárcel. La Fiscalía solicita 17 años de prisión por un delito de asesinato y otros 12 por tentativa de homicidio contra Alejandro, el amigo de Carlos que intentó quitar el arma al asesino y que recibió una puñalada de la que se recuperó a los tres meses.


En la primera sesión, el acusado confesó que apuñaló a Palomino "por instinto" al verse amenazado en el vagón del Metro en el que se encontraba solo por un grupo de "personas armadas", que le produjeron "miedo". Las imágenes de Metro muestran cómo Josué prepara la navaja y la oculta antes de que los jóvenes antifascistas entraran en el vagón.


Asimismo, compareció la madre del joven y dos testigos protegidos, que desdijeron la versión del procesado. "El asesino sacó una navaja y le apuñaló en el corazón. Fue algo rápido. El tío sabía lo que tenía que hacer. A Carlos no le dio tiempo a defenderse", narró uno de ellos. 


Enfrentamiento entre grupos 

En el escrito de acusación, el fiscal relata que sobre las 12.00 horas del 11 de noviembre de 2007, el procesado se encontraba en un convoy del metro de la Línea 3 para asistir a una concentración organizada por Juventudes de Democracia Nacional de Usera, de ideología fascista, con el visto bueno de la Delegación de Madrid.


Al llegar a la plaza de Legazpi de la capital, observó que en el andén había un grupo de jóvenes con estética antifascista, a sabiendas de que se había convocado una contramanifestacion para reventar la de Democracia Nacional. Provisto de una navaja, que ocultó en la cara posterior del antebrazo, de dirigió hacia una de las puertas del vagón al que se disponían a entrar los chavales.


Entre los chicos estaba la víctima quien le realizó unos comentarios que se desconocen, a los que el procesado respondió clavándole la navaja que portaba.


El arma le penetró siete centímetros, alcanzándole el ventrículo izquierdo, lo que provocó que el joven cayera al suelo y falleciera prácticamente en el momento. Tras ello, Josué E. de la H. amedrentó a los acompañantes del menor con el arma, dando otro navajazo a uno de sus amigos que le ocasionó una herida incisa superficial en un dedo de la mano derecha. Otro de los jóvenes trató de arrebatarle la navaja, recibiendo una puñalada en el hemotórax izquierdo.


Como consecuencia de la agresión, este joven resultó con hemoneumotorax, laceración pulmonar, hematoma en lingala y hematoma mediastinico. El chico necesitó de tratamiento quirúrgico, habiendo invertido en su curación 93 días.


Tras apuñalar al joven, el agresor salió corriendo, siendo perseguido en su huida por un grupo de jóvenes no identificados que lograron retenerle. Gracias a esta intervención, la Policía detuvo al supuesto asesino, a quien se le incauto un puño americano. Dos días después, ingresó en prisión provisional.