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Sociedad

SOLIDARIDAD

Rumbo al Chad para prevenir la ceguera

Una nueva expedición de oftalmólogos de la Fundación Ilumináfrica parte estos días hacia este país. Ya han atendido a más de 2.500 personas.

Varios miembros de Ilumináfrica
Rumbo al Chad para prevenir la ceguera
ESTHER CASAS

Cuando estás allí te das cuenta de lo que tenemos aquí". Con estas palabras, Juan Ibáñez resume el sentir que le invade pocas horas antes de embarcarse rumbo al Chad. Forma parte de la nueva expedición de dos oftalmólogos, un anestesista y una enfermera que la Fundación Ilumináfrica ha enviado a este país hasta el próximo 17 de enero. Desde 2007, esta entidad colabora en la mejora de la visión de decenas de personas del Chad (en el hospital Dona Manga) y lleva a cabo intervenciones quirúrgicas de cataratas y glaucoma. En total, ya han practicado más de 800 operaciones y suman ya más de 2.500 visitas oftalmológicas.

 

Es la segunda vez que Juan participa en una aventura solidaria similar. En 2008, ya visitó el Chad con este mismo objetivo. A pesar de los problemas que tuvo entonces para abandonar el país y regresar a España, asegura que ante la llamada de la Fundación no se lo ha pensado dos veces. "En aquella ocasión tuvimos problemas para salir del país porque hubo una revuelta, y tardamos cuatro días, pero no hay que pensárselo. Además, todos dicen que las condiciones son mejores que entonces", comenta.

 

Reconoce, no obstante, que con todas las noticias que han aparecido de los cooperantes de Mauritania (retenidos desde hace más de un mes), lo más duro ha sido comunicar su decisión a la familia. "Es mejor no pensar en ello y cambiar de canal cada vez que sale alguna noticia de este tipo. Así, se evita que los padres la vean y sufran. Pero, la verdad, es que todo lo que se hace allí compensa. Todos los que hemos ido hemos vuelto o queremos volver. Eso demuestra lo que aportan estos viajes", asegura.

 

Algo que corrobora Pilar Molía, oftalmóloga del Hospital Royo Villanova. Ha participado en tres expediciones, la última en noviembre de este año. "La necesidad es abrumadora, allí la oftalmología no existe ni se contempla. Solo se hacen urgencias vitales. Por eso, la vuelta es tan dura. Te das cuenta de las bobadas que nos preocupan normalmente aquí", señala. Ante esta situación, sí que pidió un compromiso más firme por parte de las administraciones, porque "hay mucha gente dispuesta a colaborar, pero falta dinero".

 

En ese sentido, Enrique Mínguez, oftalmólogo del Hospital Clínico, que también ha formado parte de tres expediciones, recuerda que allí se carece de las infraestructuras básicas, como agua o luz, y solo cuentan con una economía de "supervivencia". "Faltan recursos importantes", explica. De hecho, recuerda que incluso son difíciles de adquirir los tratamientos necesarios para las curas.

 

El proyecto que la Fundación Ilumináfrica tiene en el Chad ha sido reconocido ya en numerosas ocasiones. El pasado 18 de diciembre recibió el premio Ebrópolis a las buenas prácticas ciudadanas. Precisamente, José Antonio Pérez, de la Fundación, quiso agradecer a la Unión Vecinal Cesaraugusto todo su apoyo, ya que fue quien les animó a presentarse.  

 

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