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Sociedad
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VISITA DEL PAPA

Ratzinger abre al culto el sueño de Gaudí

El Papa consagrará la Sagrada Familia 128 años después de iniciarse su construcción, por lo que el templo pasará a convertirse en basílica.

Se espera que 36.000 personas sigan la ceremonia desde el exterior de la Sagrada Familia.
Ratzinger abre al culto el sueño de Gaudí
LLUIS GENE/AFP

Su primera piedra se colocó en 1882. Ciento veintiocho años después, la Sagrada Familia sigue inacabada. Le quedan unos 20 años para estarlo. Pero el templo barcelonés al que el arquitecto Antoni Gaudí (1852-1926) dedicó 43 años de su vida será desde mañana una basílica. Benedicto XVI la consagrará como punto culminante de su segunda visita a España.

Es "una síntesis excepcional entre fe y expresión artística", según las alabanzas del trabajo de Gaudí que esta semana hizo el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi. El Vaticano tiene abierta una causa de beatificación del maestro modernista, enterrado allí a los pies de la Virgen del Carmen.

Símbolo de Barcelona, la obra cumbre del arquitecto catalán es el edificio más visitado de la segunda ciudad de España, de cerca de 1,7 millones de habitantes. El año pasado entraron en él 2,3 millones de personas. El dinero que pagan por hacerlo y las donaciones son la fuente de financiación de su construcción.

El templo se había planteado inicialmente como obra neogótica, pero Gaudí rehízo completamente el proyecto tras incorporarse a él en 1883 y diseñó una iglesia de grandes dimensiones, con planta de cruz latina y 18 torres altísimas en vez de una, que simbolizan a Jesús, la Virgen, los cuatro evangelistas y los doce apóstoles.

Desde que en 1926 murió Gaudí, días después de ser atropellado por un tranvía, su trabajo lo han continuado otros seis arquitectos, que han seguido sus planos y sus directrices.

"Gaudí era consciente de que nunca vería esta obra acabada, ni un solo tramo terminado. Pero dejó las cosas listas para que sus sucesores siguieran su camino. Nosotros no nos inventamos nada, seguimos sus maquetas, sus planos y su uso de la geometría como ciencia exacta", explica Jordi Bonet, al frente de la dirección arquitectónica desde 1984.

Procedente de Santiago, Benedicto XVI llegará esta noche a Barcelona y tras descansar en el palacio episcopal, junto a la catedral de la ciudad, se dirigirá mañana en Papamóvil a la Sagrada Familia. Ratzinger no ha estado nunca en la Ciudad Condal.

En las calles barcelonesas lo esperarán unas 400.000 personas. Y a su llegada a la Sagrada Familia se reunirá con los reyes Juan Carlos y Sofía. A José Luis Rodríguez Zapatero no lo verá allí, sino que tendrá con él un breve encuentro por la tarde en el aeropuerto de Barcelona, antes de regresar a Roma. A partir de la misa de dedicación de la Sagrada Familia, que el Papa oficiará en catalán, castellano y latín, la basílica estará ya abierta al culto. A la ceremonia asistirán 6.500 invitados dentro del templo y otros 36.000 en la explanada que hay junto a él.

En los balcones de los edificios cercanos habrá también fieles siguiendo la recitación del Angelus que Ratzinger hará desde la plaza, al aire libre: algunos vecinos han alquilado sus casas y balcones por hasta 2.500 euros.

La Sagrada Familia ha sido objeto involuntario de polémica en los últimos meses en España por las obras del túnel del tren de alta velocidad. Un tramo discurre a unos 30 centímetros de sus cimientos y la junta constructora y una plataforma popular trataron de paralizar las obras. Pero la Unesco estimó en julio que el templo no corría peligro y la tuneladora superó en octubre el tramo de la discordia.

Más allá de la Sagrada Familia, la visita de Benedicto XVI a Barcelona incluye una visita a la obra benéfico-social Nen Déu (Niño Dios), que atiende a discapacitados desde hace 120 años.

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