Despliega el menú
Sociedad

SALUD

Preparados para atacar al prión

Mientras el país vive con cierta alarma la aparición de dos casos mortales de la enfermedad de las vacas locas en humanos, el Centro. Nacional de Referencia de Encefalopatías Espongiformes se prepara para convertirse en una instalación puntera en su género en Europa.

Cuando el nuevo Centro de Referencia de Encefalopatías Espongiformes y Enfermedades Emergentes esté en pleno funcionamiento, Aragón va a estar en una posición excelente en materia de investigación y diagnóstico de enfermedades animales que pueden repercutir en la salud pública", aseguró ayer Juan José Badiola, director de este centro, catedrático de Patología Animal y una de las mayores autoridades en enfermedades animales transmisibles al ser humano, como el mal de las vacas locas o la gripe aviar.

Badiola ha sido nuevamente el experto de referencia solicitado por todos los medios de comunicación españoles y extranjeros tras conocerse la existencia de dos muertes en la Comunidad de Castilla y León a causa de la enfermedad en su versión humana, la llamada nueva variante de Creutzfeldt-Jakob.

Mientras, en el centro, situado en el campus de la Facultad de Veterinaria, y cuyas flamantes instalaciones todavía no han sido inauguradas, el equipo continuaba trabajando ayer como cualquier día, analizando las muestras que son remitidas desde todos los mataderos de la Comunidad Autónoma para verificar que los animales sacrificados son aptos para el consumo humano. Aquí se envían también las muestras de los animales que mueren en las granjas de todo Aragón.

Desde primeras horas de la mañana, los veterinarios de los mataderos remiten las muestras, que llegan con las correspondientes fichas de trazabilidad del ganado, tanto de ovino como de bovino. De la primera especie se analizan alrededor de medio centenar de muestras cada día. En lo que respecta al ganado bovino, el laboratorio de tests rápidos analiza una media de cien muestras a la semana, correspondientes a otros tantos animales.

En cuestión de horas

A primeras horas de la tarde ya se conocen los resultados de los análisis, que son remitidos por fax a los correspondientes mataderos, autorizando la entrada de las reses en la cadena alimentaria en el caso de que los resultados sean negativos, o decretando su inmovilización, si alguna de las muestras indica la existencia de infección de las reses. En este último caso, se pone en marcha un protocolo de actuación, que incluye la inmovilización de los animales afectados y de los de la granja de procedencia para someterlos a los preceptivos análisis.

Además, las muestras infectadas pasan al laboratorio de histopatología, donde se confirma la existencia del agente patógeno. El centro no ha registrado ningún caso de encefalopatía espongiforme bovina en Aragón prácticamente durante los dos últimos años, pues el último se remonta a 2005. La variante de la enfermedad neurodegenerativa en ovinos, el "scrapie", tiene una incidencia aproximada de un caso cada mes y medio, según Cristina Acín, una de las cuatro técnicos superiores que trabajan en el centro y profesora en la Facultad de Veterinaria.

En total, en el centro trabajan siete técnicos de laboratorio. En el laboratorio de histopatología, dotado con material de última generación, se desarrolla también una amplia labor investigadora en los terrenos de la patogenia, diagnóstico y epidemiología.

Según Juan José Badiola, cuando esté al cien por cien -en estos momentos faltan de equipar algunas de las dependencias-, el centro zaragozano servirá de referencia para todo el Estado, ya que dispondrá de los últimos avances tecnológicos y técnicos para la detección, diagnóstico y tratamiento de enfermedades producidas por priones y virus. "Aspiramos a estar en primera línea de investigación, pues este laboratorio no puede limitarse a hacer controles ni análisis rutinarios", dijo Juan José Badiola, quien restó importancia al hecho de que el centro de Zaragoza ya no sea el que verifica los casos de la enfermedad de las vacas locas que detectan los laboratorios autonómicos. Desde hace casi dos años, estos análisis los certifica el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, después de que la Comisión Europea exigiese a los Estados miembros que centralizasen en un laboratorio toda la información sobre la enfermedad de entre los distintos centros de referencia que había acreditados.

Estabulación y necropsias

Las modernas instalaciones del centro zaragozano incluyen una amplia sala de necropsias y una parte para la estabulación de ganado vacuno y ovino que servirán para investigar en animales vivos. Otra parte de esta labor se desarrollará a partir de los trabajos en ratones.

Todas las dependencias están dotadas de pasillos y duchas para la esterilización del personal investigador, tanto a la entrada como a la salida de los laboratorios clasificados como zona de alto riesgo de contaminación biológica. Especialmente delicadas son las tareas en la sala de tallado e inclusión, donde se trabaja con los cortes histológicos en los que se encuentran los priones, agentes que causan la temida enfermedad de las vacas locas.

El coste final de estas instalaciones supera los tres millones de euros. El edificio cuenta con una superficie de casi 2.500 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas. Badiola destaca el "apoyo total" del Gobierno aragonés, a través de los departamentos de Agricultura y de Ciencia Tecnología y Universidad para conseguir que este centro sea ya una realidad y que permitirá a Aragón disponer de uno de los mejores centros en su género de Europa.

Etiquetas