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HERALDO ABIERTO

"Movera y Pastriz están unidos por una carretera trampa"

Fabiola Ferrer, delante del punto exacto en el que su hijo perdió la vida, donde todavía quedan restos del vehículo siniestrado
"Movera y Pastriz están unidos por una carretera trampa"
JOSÉ MIGUEL MARCO

El pasado 29 de diciembre un accidente en el kilómetro 3,500 de la carretera CV-314 que une Movera y Pastriz (Zaragoza) truncó la vida de la familia de Fabiola Ferrer. Su hijo, Jorge Coma, de 25 años, falleció en el acto al volcar el camión cisterna que conducía.

"Eran las 10.30 y transportaba una carga de gasóleo B que acababa de recoger en Pastriz. Lo más triste es que ni siquiera puedo decir que se salió de la vía e invadió el arcén, porque no existe tal margen", dice Fabiola Ferrer.

"Son ocho kilómetros de carretera, para mí mas bien es un camino, que no cumple con las mínimas medidas de seguridad. Simplemente, con arrimarte al borde de la vía, corres el riesgo de que las ruedas del vehículo caigan en una de las acequias que rodean la calzada y pierdas el control del coche. Supongo que fue precisamente esto lo que le ocurrió a Jorge", se lamenta Ferrer.

La madre de Jorge Coma quiere denunciar el mal estado de la CV-314 "para que lo que le sucedió a mi hijo no se vuelva a repetir". Por eso, solicita a las "autoridades competentes que tomen medidas inmediatas. No quiero culpar a nadie ni responsabilizar a una persona en concreto. Solo quiero que se ponga fin a, por desgracia, una larga lista de accidentes", explica Fabiola Ferrer.

Pero la denuncia pública de la zaragozana, vecina de Montañana, no es la única, ya que son numerosas las quejas protagonizadas en los últimos años por los vecinos de Pastriz y de Movera por la estrechez y la poca visibilidad de la comarcal CV-314. No en vano, en los últimos seis meses de 2008 esta vía fue el escenario de tres accidentes mortales.

Soluciones inmediatas

Mañana, Fabiola Ferrer, en su intento por evitar accidentes como el de su hijo y buscar posibles soluciones al problema, se reunirá con la alcaldesa de Pastriz, Yolanda Hortas.

La primera edil aseguró el pasado viernes a Heraldo que el estado de esta carretera es una de las cuestiones que más le preocupan. "Los ochos kilómetros de vía comarcal que nos separan de Movera -dijo Yolanda Hortas- son competencia de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ). Por eso, desde Pastriz no podemos solucionar las graves carencias que existen".

"Lo ideal sería un desdoblamiento de la N-II o un ensanchamiento de la CV-314 que permitiera el paso normalizado de los vehículos y no lo que sucede ahora. Tampoco hay iluminación y cuando hay niebla la visibilidad es nula. Y de noche es todavía peor", comentó la primera edil de Pastriz.

"Lo único que hemos conseguido es que, recientemente, hayan pintado unas líneas de separación de carriles orientativas. Como contrapartida, en la salida de Movera, dirección Pastriz, hemos tenido que poner una señal de tráfico que indica 'Señalización orientativa', porque de noche esas líneas no se ven. Es una carretera trampa", dijo Yolanda Hortas.

"Recientemente hemos exigido a la DPZ que destine una partida presupuestaria para el ensanche de la carretera. Esperamos que, esta vez, nos hagan caso", concluyó la alcaldesa de Pastriz.

Fabiola Ferrer, por su parte, asegura que no se quedará "de brazos cruzados" y seguirá "luchando" para que la carretera que se cobró la vida de su hijo no vuelva a registrar nuevos accidentes de tráfico.

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