Despliega el menú
Sociedad

TRÁFICO

Más de mil personas murieron por las distracciones al volante en 2006

El RACC advierte de que es una causa de accidentes muy poco valorada por los conductores.

Cambiar de dial en la radio del coche, encender un cigarrillo, hablar con un pasajero o mirar de reojo el navegador. Todas estas acciones motivaron que más de mil personas fallecieran en las carreteras. Unas causas de siniestralidad que los conductores españoles no valoran, según un estudio del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC). Asimismo, denunció que estas acciones habituales en un vehículo no son percibidas como un riesgo por los conductores cuando provocan el 34,4% de los accidentes de tráfico.

El RACC, en su informe 'La distracción de los conductores: un riesgo no percibido', destaca que los conductores las colocan como la cuarta causa de accidentalidad vial, por detrás del alcohol o las drogas, las infracciones y la conducción agresiva. El presidente del RACC, Sebastián Salvadó, y el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, destacaron que la lucha contra estas actitudes tiene que ser el próximo objetivo de la Dirección General de Tráfico (DGT). A pesar de estos malos datos, el ministro hizo hincapié en que cada vez más personas usan el manos libres. Lo llevaban un 23% de los conductores de los vehículos controlados en esta campaña, frente al 18% del año pasado.

Salidas de vía

Los accidentes más habituales a causa de una distracción son salidas de vía, choques con el vehículo precedente o atropellos. Se producen habitualmente en trayectos y condiciones de tráfico favorables, normalmente cuando el conductor relaja su atención. Por otra parte, los conductores que se ven implicados con más frecuencia en situaciones de tráfico peligrosas debido a una distracción son menores de 20 años, con poca experiencia como conductores; hombres y mujeres por igual y que han sido sancionados anteriormente por infracciones de tráfico.

En los conductores jóvenes la principal causa de la distracción está relacionada con la realización de una segunda actividad (uso del teléfono móvil y manipular el equipo de música). El RACC señaló que la peligrosidad de las distracciones depende de tres factores: la complejidad, la duración y la frecuencia. Por ejemplo, marcar un número de teléfono en el móvil dura 13 segundos; responder a una llamada telefónica, 8; encender un cigarrillo, 4 o ajustar la radio o el reproductor del CD, 4 segundos. Estas son también las distracciones más frecuentes junto a leer un documento o mapa mientras se conduce, recoger objetos del suelo o de entre los asientos, alcanzar la bandeja portaobjetos, atender a los niños e introducir datos de destino en el sistema de navegación

Asimismo solicitó a las administraciones a que jueguen un papel más importante en la concienciación de este problema. El RACC propuso varias actuaciones, como una formación en las autoescuelas sobre esta materia, concienciación a través de campañas informativas o la retirada de la publicidad situada en algunos lugares. Además, incidió en apoyo de los programas de I+D, que facilitan el desarrollo de los sistemas ADAS e incentivación con desgravaciones fiscales de su instalación en los vehículos. Otras de las peticiones es revisar la señalización y la Ley de Seguridad Vial.

Etiquetas