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LOS LUNES AL SOL

"Lo más duro ha sido descubrir con 50 años la burocracia y las colas del paro"

Antonio Millán Gracia, experto y veterano mecánico.
"Lo más duro ha sido descubrir con 50 años la burocracia y las colas del paro"
CARLOS MONCíN

Es una pena que toda una vida laboral se pueda resumir en poco menos de una cuartilla". Antonio Millán Gracia (Zaragoza, 1960) detalla paso a paso, con riguroso método, sin prisas, sus 34 años al pie del cañón en el tajo. Lo tiene todo bien anotado, con las fechas, las distintas empresas donde ha trabajado, las categorías en las que ha desempeñado su labor... Mécanico de automóviles de toda la vida, a pesar de su amplia experiencia en el oficio, la crisis económica que asola España también se lo ha llevado, de momento, por delante.

Antonio se quedó en la calle el pasado 30 de septiembre al perder su trabajo como coordinador de taller, asesor de servicio y atención al cliente en un importante concesionario de coches de Zaragoza a causa de un despido objetivo.

"Hace unos años todo iba bien en el mercado de los vehículos hasta que llegó la crisis, esa que parecía que no era tal. En ese momento, las ventas empezaron a bajar de forma fulminante. Los primeros en ser despedidos fueron los trabajadores eventuales hasta que en 2009 la empresa planteó un ERE de extinción temporal en el que íbamos rotando los empleados fijos. Como las cosas no mejoraron, el 30 de septiembre me tocó a mí irme a la calle", cuenta.

Aprendiz de mecánico

Con solo 15 años de edad Antonio empezó de aprendiz en Simón Pertusa Felipe, un taller de automóviles que había en Vía Pignatelli, en el barrio de Torrero, justo enfrente del embarcadero del canal. "Allí aprendí el oficio de la A a la Z, desde abajo, poco a poco, una práctica que hoy ha desaparecido de la mayoría de las empresas por completo", comenta con una cierta nostalgia y desaprobación.

Dos años más tarde, en 1977, la muerte del propietario obligó a transformar el negocio. El taller pasó a llamarse Salazar Pescador y, posteriormente, a partir de 1991 se reconvirtió en Autovian, un conocido concesionario de Peugeot donde Antonio trabajó desde 1991 como oficial de primera.

Después, tras varios años como jefe de taller en Citroën, Antonio llegó -en 1996- a Aranzauto, donde ahora ha sido despedido.

Una dilatada experiencia

Aunque lleva solo unos días en el paro, ya se ha puesto en marcha para encontrar trabajo lo antes posible. "Dos horas después de firmar el paro, me puse a llamar a a algunos amigos y conocidos para comunicarles mi nueva situación y decirles que estoy abierto a cualquier trabajo", señala.

Lo más duro, no obstante, reconoce que ha sido descubrir el papeleo, la burocracia y las colas del paro que hasta ahora solo conocía de haberlas visto en televisión.

Aunque es consciente de que son tiempos difíciles para el empleo, Antonio está convencido de que su experiencia en el mundo del motor durante 34 años de cotización a la Seguridad Social es su baza más importante para reincorporarse al mundo laboral. "Sobre todo, cuenta, porque ahora las empresas quieren que el trabajador empiece a funcionar desde el minuto cero y eso estoy dispuesto a aportarlo", afirma Antonio.

Difícil, pero no imposible. Este veterano y experto mecánico lo tiene claro: "Sé que me tengo que mover, llamar a muchas puertas, y, por supuesto, seguir aprendiendo día a día".

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