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Sociedad

ABUSOS A MENORES

Los periodistas apoyan un código ético para tratar la violencia infantil en los medios

Un informe denuncia que la presencia reiterada de estas noticias "insensibiliza" al espectador.

Desde la trágica desaparición y posterior hallazgo de las 'niñas de Alcàsser', a principios de las noventa, los sucesos relacionados con la violencia infantil han ocupado páginas y horas de radio, prensa y televisión. Un inusitado interés mediático que lejos de dar voz a las víctimas ha acabado por convertir su intimidad en espectáculo", hasta el punto de que dos de cada tres periodistas reconocen que los contenidos de algunos medios de comunicación fomentan la violencia entre los menores, al presentar estos sucesos como algo "natural y cotidiano" en la agenda informativa.

Para acabar con este "circo mediático", la guía 'Cómo informar sobre infancia y violencia', coordinada por los periodistas Javier Fernández Arribas y Myriam Noblezas, presenta una batería de conclusiones y sugerencias a partir de las respuestas de 775 profesionales de la comunicación. Entre las mismas destaca que el 65% de los encuestados considera necesario la especialización para abordar estos temas. Esta iniciativa traería consigo la creación de un código deontológico que incluiría las líneas maestras para elaborar estas informaciones.

Asimismo, la mayoría de los periodistas señala que la opinión de los expertos es fundamental para enriquecer estas noticias, ya que los casos de violencia infantil requieren "más cuidado" que otros sucesos. En este sentido, el profesor José Sanmartín, presidente del Centro Reina Sofía, considera que la "imagen tiene responsabilidad" en la generación de estas conductas entre los menores y que su presencia reiterada en los medios genera en el espectador "insensibilidad, sesga su percepción y estimula el aprendizaje" de estos actos, como los casos de adolescentes que graban sus tropelías con teléfonos móviles.

Mayor involucración

En todo caso, Javier Fernández Arribas cree que "los periodistas son parte del problema porque los espectadores consumen los que les dan" y por ello sugirió que los profesionales traten estos asuntos como si los involucrados fueran sus propios hijos. Además, sería conveniente extremar el rigor y el celo profesional, respetar la privacidad de los menores, centrar la atención en el agresor y no en la víctima y no caer en la curiosidad morbosa.

Tras calificar de "espeluznante" la imagen de "los medios de comunicación condenando a los padres de Madeleine McCann como autores de su asesinato", el jefe de informativos de Punto Radio y autor del informe apuntó que "falta rigor" a la hora de abordar estos temas y lo justificó en parte porque la actualidad "devora constantemente" a los medios de comunicación, quitando tiempo para la reflexión y para profundizar en la noticia.

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